Descubrir mi mundo interior

10 formas de poner orden en tu cerebro dibujando

Hay situaciones que nos desbordan, simple y llanamente. A veces no logramos entender qué está pasando, quizá porque la situación es tan injusta que escapa a nuestra lógica o porque ha tocado nuestra fibra más sensible. Entonces a nuestra mente acuden ideas descabelladas y nuestro pensamiento va tan rápido que apenas podemos seguirle el curso, o puede sucedernos justo lo contrario, entrar en un estado de apatía en el que nuestras ideas parecen haberse esfumado o van en cámara lenta.

En situaciones así, cuando las palabras no son suficientes, puedes contar con un gran aliado: el dibujo. Te bastará tomar una hoja de papel y unos lápices de colores y comenzar a dibujar. Por supuesto, no se trata de una varita mágica con la cual harás desaparecer el problema pero al cabo de un rato te sentirás mucho mejor y serás capaz de poner orden a tus ideas encontrando diferentes perspectivas.

De hecho, el dibujo es una estrategia para conectar con nuestra esencia, sobre todo cuando dejamos que la mano corra libremente sobre el lienzo. La dirección de los trazos, su fuerza y los colores hablan por nosotros, cuando nuestra mente racional está saturada.

El dibujo es una de las formas de conversación con nosotros mismos más antiguas y hace poco un estudio realizado en las universidades de Texas y Emory desveló que los mandalas pueden ser una forma de terapia no verbal alternativa que ayude a las personas que padecen estrés postraumático a aliviar los síntomas. De hecho, dibujar nos ayuda a calmarnos, reencontrarnos, potenciar la concentración o incluso puede sacar a la luz mensajes del inconsciente.

Dibujar es expresar lo que no conoces de ti

1. Si estás enojado, dibuja líneas y luego círculos. Las líneas representan la agresividad, por lo que te servirán para liberar el enojo. A medida que este vaya pasando, puedes ir apostando por trazos más suaves, con formas redondeadas.

2. Si estás tenso, dibuja patrones. No importa que los patrones no formen una figura, basta que sigan cierto orden, como círculos concéntricos o triángulos consecutivos. Al concentrarte en darle vida a los patrones, las preocupaciones te irán abandonando.

3. Si te sientes decepcionado, replica una pintura. Toma una pintura que te guste e intenta hacer una réplica. Al concentrarte en los detalles, irás olvidando los pensamientos que alimentan la decepción y te sumen en un círculo vicioso de negatividad.

4. Si necesitas entenderte, dibuja mandalas. Estas representaciones simbólicas que se utilizan en el hinduismo y el budismo generan un estado de tranquilidad y paz. De hecho, Carl Jung las usaba para calmar a sus pacientes y creía que estas contribuían a la integración psíquica ya que su poder casi hipnótico permite conectar con nuestro “yo” más profundo.

5. Si quieres concentrarte, dibuja usando puntos. El puntillismo es una técnica de pintura que se basa en crear las imágenes a partir de pequeños puntos. Se trata de una técnica ideal para reencontrar la concentración, sobre todo después de un revés.

6. Si te sientes desesperado, dibuja caminos. Uno de los principales problemas de la desesperación es que nos nubla la visión, nos impide ver las posibilidades. Por eso, una manera para encontrar la serenidad y poder ver más allá de la ofuscación consiste en dibujar caminos, es un mensaje lanzado directo al inconsciente.

7. Si estás triste, dibuja arcoíris y flores. Cuando estamos tristes tenemos la tendencia a ver el mundo gris. Para contrarrestar esta sensación, dibuja arcoíris y flores, de manera que utilices una paleta más amplia de colores.

8. Si estás agotado emocionalmente, dibuja paisajes verdes. La naturaleza tiene un enorme poder restaurador. No siempre puedes salir a dar un paseo en la naturaleza, pero dibujar paisajes donde predomine el verde te ayudará a reponer la energía que necesitas y te infundirá esperanza.

9. Si te sientes estancado, dibuja espirales. La espiral es el símbolo del desarrollo, nos sirve para recordar que el movimiento no siempre es hacia adelante sino que en ocasiones también es hacia atrás. No existe evolución sin retrocesos.

10. Si necesitas recordar algo, dibújalo. Un estudio realizado en la Universidad de Waterloo desveló que si necesitamos recordar algo, en vez de repetirlo constantemente en nuestra cabeza, es mejor que lo dibujemos. Crear imágenes, en vez de recurrir a las palabras, potencia considerablemente nuestra memoria.

Fuentes:
Wammes, J. D. et. Al. (2016) The drawing effect: Evidence for reliable and robust memory benefits in free recall. The Quarterly Journal of Experimental Psychology; 69 (9): 1752-1776.
Henderson, P. & Rosen, D. (2007) Empirical Study on the Healing Nature of Mandalas. Psychology of Aesthetics, Creativity, and the Arts; 1(3): 148 –154.

Fuente: Rincón de la Psicología