Descubrir mi mundo interior

el ser humano 1

Hubo un tiempo, ya casi olvidado, en que el ser humano cultivaba el huerto de la sabiduría, se adentraba en la filosofía intentando aprender el por qué de tantas cosas, las humanidades todas, hoy el ser humano corre tras el dinero, tras las nuevas tecnologías, nos han hecho máquinas especializadas que producen bienes muchísimas veces innecesarios. Nos rodeamos de multitud de aparatos que algunos apenas usamos, queremos tener mejor vehículo que nuestro vecino, mejor casa, no nos importa pisar al prójimo para subir en la pirámide, para ser una máquina registradora de datos que ha olvidado VIVIR.

Me siento a la orilla del riachuelo y pienso en la falta de valores que nos han inculcado, en el todo vale, en atesorar riquezas olvidándonos de ese alma encerrada en una cápsula porque no encuentra motivos para expandirse, pienso que producimos alimentos para toda la humanidad y una mitad más, y mientras mueren de hambre decenas de miles de personas cada año en ese llamado tercer mundo olvidado, nosotros miramos para otro lado y nos dedicamos a despilfarrar esos alimentos sobrantes.

Miro para otro lado cuando hablan de la esclavitud y pienso que ya no existe, !iluso! no me doy cuenta de cuantas esclavitudes tengo, miro para otro lado cuando tanto dictadorzuelo está masacrando a su pueblo, y nadie mueve un dedo para evitarlo, lógico, ellos no tienen oro negro, apenas me intereso cuando veo que en nombre de una “religión” matan al no creyente y no nos damos cuenta de como “ellos” nos tienen muy presentes, y practicamos el deporte nacional, echar pestes de nuestros políticos, y razones no nos faltan para ello, pero no sabemos que quien mueve realmente los hilos está en la sombra, no los vemos, así le va a la vieja, invadida y decadente Europa.

Tendríamos que vivir más en contacto con la naturaleza, aprender de ella todo lo que la vorágine actual nos niega, tendríamos que aprender a compartir… “COMPARTIR”, vivir más en ese mundo interior que quiere asomar a la vida, escribir unas letras mirando a ese pajarillo, a esa nubes que vuelan, a esa puesta de sol, a esa brisa que nos trae aires lejanos, subir a esa montaña y ver nuestra pequeñez, cultivar de mil formas nuestra alma dándole alas para adentrarse en mundos olvidados, tumbarnos en la Madre Tierra y sentir como vive en su interior, abrazar al niño que nos sonríe y regalar sonrisas.

Nos hemos olvidado de esa otra riqueza, impagable, la del corazón.

Me marcho a pasear los caminos, a descubrir horizontes olvidados en mi interior, a bajar a las profundidades de mi ser para conocerme un poco más y aprender a conocer al mundo que me rodea.

Un abrazo a la VIDA.

Fuente: http://saudades8.blogspot.com.es