Experiencias Sofia Parte 1ª

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Fantasia

Hola soy Sofia, y quiero compartir con vosotros estas experiencias que son tan importantes para mí. Con toda humildad os las ofrezco. Quizás algún@ de vosotr@s estáis recorriendo el camino, y al igual que me ocurrió a mí, en algunos momentos os sintáis confundidos. Os las iré subiendo por partes. A la vez os animo a vosotros también que compartáis vuestras experiencias.

Vamos a intentar buscar el camino, mejor dicho voy a intentar explicar el camino que yo he seguido (ya que existen técnicas, métodos, no me he basado en ninguno en sí, está siendo un proceso) aunque no sé cómo podré explicar de tan sencillo que me parece ahora, son tan grandes los horizontes que veo ante mí, que me gustaría que todo el mundo los descubriese por sí mismo. Y aquí estoy dispuesta a entregar mi experiencia para el que quiera caminar, y la verdad es que no sé cómo explicar el proceso en sí, ya que es un avanzar unas veces lento, las otras excesivamente rápido e intenso para asimilar, y también intervalos de retrocesos y escapadas en los que me encuentro perdida.

 

A continuación voy a explicar cómo está siendo mi proceso personal. Con esto no quiere decir que sea éste el que tengan que seguir todas las personas aunque la misión y el destino sea el mismo para todos los seres humanos. Cada uno tiene una forma distinta de despertar, de descubrir y de avanzar. Las diferentes etapas que aquí comunico son las que he ido experimentando personalmente en mi interior y por si sirve, aunque no sea más que para comenzar o comprender que sí, que se puede empezar a caminar, partiendo de lo que tenemos aquí y ahora, siento la necesidad de exponer estas experiencias que son tan personales. Es como una especie de demanda interna de entrega y de comunicar a todo el mundo que si, que se puede, aunque a veces resulte doloroso, merece la pena intentarlo, ya que es más doloroso el vivir sin vivir, con prisas, descontentos en casa, descontentos en el trabajo, con fuertes depresiones, enfrentamientos silenciosos y un sinfín de situaciones límites a que estamos llegando el Ser Humano, desconcertados y sin saber que nos ocurre.

¡Adelante, que sí, que se puede!

Cuando en un momento determinado desperté y me abrí a esa demanda y conflicto interno, fui tomando conciencia, de esas sensaciones que producen las pasiones y deseos reprimidos, dejándoles que se expresen observándolas.
Comencé por relajar mi cuerpo físico, y esas tensiones comenzaron a fluir una por una, cada vez con más potencia, hasta llegar a un punto límite no exento de malestar y sufrimiento interno. Después de sentir ese punto extremo, me relajaba observando ese malestar, y experimentaba como poco a poco iba disminuyendo, y no era tan seguido, sino de vez en cuando y más suaves, hasta que poco a poco se iban disolviendo, conduciéndome a mi propia realidad, equilibrio y liberación natural.

Es un proceso, que a medida que iba aceptando y disolviendo esas pasiones, a su vez poco a poco, iba desapareciendo esa imagen con la cual me identificaba, dando paso a una natural espontaneidad. En este punto de evolución me sentía desconectada, tenía la sensación de vacío, de no ser nada, me sentía totalmente perdida, al no tener ya esa imagen que me identificaba y que tan cuidadosamente había elaborado y defendido creyendo que era verdaderamente mi realidad. Tenía una gran confusión, pues me sentía irreal y aparte de esto, me había acostumbrado tanto a la lucha interna de sensaciones y emociones tormentosas, que me daba la sensación de haberme quedado sin sentimientos, completamente vacía.

Esta es una etapa verdaderamente desconcertante y a la vez muy fuerte y difícil de superar. Recuerdo que en este punto, notaba yo que mi interior era un gran tubo oscuro y que la cabeza estaba completamente vacía, no había pensamientos, pero poco a poco sentía que ese tubo oscuro y que abarcaba todo mi ser, se iba transformando en claridad y luz. Comencé a sentir como una especie de Plenitud interna, de alegría, eran los primeros indicios que se estaba manifestando en mi interior algo grande, algo Divino y Superior, y yo que hasta aquí era la persona más atea del mundo, que no creía que existiera ese Dios que tanto nos hablaban, comencé a sentir su presencia dentro de mí, experimentaba un gran amor hacia Él y todo lo que respiraba vida, sentía  una gran alegría interna y muchas ganas de vivir. En esta etapa escribí lo siguiente:
-¿Qué soy yo? No tengo respuesta para esta pregunta. ¿Acaso soy emoción? No, soy algo más grande, entonces ¿Por qué me arrastra la emoción?- ¿Por qué la dejo que me lleve por dónde ella quiere? Yo sé, lo presiento, noto algo dentro de mí grande y hermoso, lleno de amor y luz, algo fuerte, grandioso, no se definirlo, no tengo palabras, tampoco soy este cuerpo físico, pero lo quiero porque así lo he querido, es una parte que está ahí y forma parte de este sueño que llamamos vida, que llamamos todo, pero aquí no puede acabar eso tan hermoso que noto en mi interior que Soy Yo – Hay momentos en que toda yo soy rabia ¿Por qué? En otros soy huidiza ¿Por qué? En otros orgullosa ¿Por qué? En otros triste ¿Por qué? en otros miedosa ¿Por qué? En otros amor, solidaridad, amable, cariñosa, simpática ¿Por qué? En todo momento de este sueño soy toda yo una emoción determinada que arrastra a todo mi Ser, mi cuerpo, mi pensamiento, mi sentimiento es arrastrado por una simple energía, no sé, pero yo soy algo más que una energía bloqueada o disuelta. Yo soy un Todo y un Nada, un nada en concreto, y un Todo que implica en mí la presencia de Dios, Dios está en mí y yo soy Él, lo demás son obstáculos para sentir esa grandiosidad, pero si, cuando siento su Luz en mí, su Amor y su Fuerza, es algo inmenso lleno de Plenitud y de alegría, no hay negatividad en nada de lo que miro, todo me resulta bello, entonces tengo necesidad de enviar mi Amor a los demás, quiero ser el canal, el objeto por el cual le conozcan y le sientan dentro de sí, como yo.

Al ser el comienzo, el inicio a una nueva percepción de una nueva existencia, no era una situación continua, pero me sentía crecer, veía el mundo y todo lo que me rodeaba con otra perspectiva, sentía dentro de mí que el camino que tenía que recorrer era hacia la búsqueda de esa realidad que empezaba a manifestarse en mí. En esta época escribí la siguiente oración:
Hoy a la noche he notado la conexión con Dios, ¡Era tan bonita la sensación! Y tan dulce, era un amor tierno y dulce que me hacía saltar las lágrimas de gozo, y luego cada lágrima que derramaba, la visualizaba convertida en una flor blanca que se posaba en su corazón, rodeándolo de flores blancas, al día siguiente, las lágrimas eran de dolor por amor en la tierra y las flores eran rojas, rodee su corazón de flores rojas y blancas intercaladas entre sí, para Él que le ofrezco todo lo que soy y sé que está en mí siempre, me envía su luz y su comprensión cuando la necesito, en la medida y momento que yo estoy dispuesta para recibir, nunca es más de lo que yo puedo admitir, y me va enviando a medida que yo avanzo, me concede la vista que pueda ver lo que en ese momento puedo admitir ¡Gracias! No sé decir otra cosa que ¡Gracias! Por darme la oportunidad que estoy teniendo, y por facilitarme el camino de la comprensión y la Luz. El avance y experiencia interna no es fácil pero ¡Gracias!, cuanto más crezco interiormente y más altas son mis vibraciones, más te acercas a mí y más claridad veo.

En esta etapa, había recorrido un importante camino hacia la consciencia, sentía que era parte del Todo, que comenzaba a fundirse conmigo algo Divino, pero a la vez no acababa de soltar mi propia individualidad, seguía defendiéndome en algunas situaciones, cada vez con menos intensidad, pero en realidad aquí comenzó el proceso de evolución más intenso y profundo de mi Ser, en un continuo descubrir e investigar….
(continuará)…..

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