Experiencias Sofia parte 3ª

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(Continuación de experiencias parte 2ª)

En realidad cuando algo se mueve en el interior, creado por el pensamiento propio, es algo tuyo que hay que mirar, aceptar y entregar al Yo Superior, cuando es fuerte y hace daño, ese dolor, ese sufrimiento y esas lágrimas, también las entrego refugiándome en el Cristo que está en mí, que sigue vivo y se expresa por mí, es el maestro que volvió a nacer como hombre en cada uno de nosotros, y por su mediación las ofrezco al Padre, el Yo Superior, Creador del Universo. Ya no me siento en soledad, estoy con mi fuente, mí Yo Superior en armonía con el Universo.

 LA SOLEDAD

Soledad ¡Cuántas veces te busco!

y que a gusto me siento contigo,

eres mi mejor amiga y compañera

mi mejor asesora

mi verdadera comunicación.

Me ayudas a estar conmigo

Contigo encuentro mi camino

Eres la musa de mi inspiración

¡Qué bien estoy contigo!

¡Cuánta compañía me haces!

Que tonta he sido

Te he buscado en otras personas

en objetos

en diversiones

y allí no estabas

Desesperada te he buscado aquí y allá

y no te encontraba

Cuanto más te buscaba…

más huía de ti

y estabas tan cerca de mí…

que no te veía

no te sentía y vivía a la deriva

¡Qué necia he sido!

y……………..

¡¡¡Que grande eres!!!

Ya no sentía temor a la muerte, sino que la percibía como Vida, comprendí que el miedo a la muerte, no es miedo a morir en sí, sino a perder lo que tenemos, el temor a perder mi cuerpo, mi Ego, mis posesiones y mi identidad, de enfrentarme en ese abismo de la nada, de perderme.

A partir de aquí, noto cómo se armoniza mi interior con mi exterior, y cuando llevo a cabo una acción, es porque tengo que llevarla. Veo cuando tengo que actuar sin forzar la situación.

Es curioso comprobar cómo en cierto estado de consciencia, se desarrolla una sensibilidad increíble. Y a la vez te da la oportunidad de una serie de experiencias increíbles y enriquecedoras, sintiendo en mí más allá de los sentidos llamados corporales.

Cuando voy a un lugar distinto al que yo vivo, siento en mí la energía que está en ese ambiente, proyectada por las personas que habitan normalmente en él, y por lo tanto cual es el comportamiento general, de igual manera, cuando voy a cualquier casa, siento en mí el ambiente creado por las personas que viven en ella.

Cuando hablo con una persona, que es lo que realmente me comunica por medio de sentimientos, por su cuerpo, y no por las palabras que emplea, al escuchar una música, incluso sentir el o los distintos momentos emocionales en que se encontraba el compositor.

Al dejarte guiar por el Yo Superior, noto sin forzar la situación, cuando puedo dirigirme a una persona. Cuando hay armonía y esta receptiva, fluye sin más la comunicación, si no es espontáneo ese fluir, siento el freno del otro en ese momento, y comprendo que no es el momento, que no está receptivo, veo su defensa y no tengo que forzar la situación, en cuyo caso resulta negativa, hablando de cosa superficiales. A la hora de ponerme en contacto con alguna persona, si surge espontáneo lo realizo, pero si noto que hay una especie de bloque por medio, comprendo que por alguna razón, no se encuentra en armonía conmigo, y prefiero esperar hasta que note que es espontáneo, y si no sucede nunca, es que no tengo que comunicarme con esa persona, sin más.

En otras ocasiones, una llamada inesperada, una cita que no ha sido preparada, un encuentro casual, el acudir espontánea a cualquier reunión o espectáculo, sintiendo como una necesidad interior, algo te tiene que comunicar, enseñar, o darte una respuesta a una duda o necesidad que tengo en este momento, o bien, al revés algo que está necesitando esa persona de mí en ese momento.

Todo esto lo pongo con más detalle, porque a mí personalmente en este punto, me lleva cada momento a una expectativa no impacientemente, sino interesante de experimento y crecimiento continuo.

Ya que cada situación me supone una nueva perspectiva de aprendizaje y sabiduría natural, compartida, en contacto con ese exterior que también forma parte de mí, en unidad espiritual, de Vida, y no mediante el pensamiento o la idea, porque todos luchando con las limitaciones humanas, caminamos hacia el mismo destino.

En estos momentos, ésta es la percepción desde mi interior hacia mi exterior, pero dentro de mí, voy notando esa transformación, siento como se va fusionando en mí esa Divinidad poco a poco.

Presiento que no existe el límite, pero noto en mí, que algo grande se está manifestando, son sensaciones de vida interior, como si me herviría todo el cuerpo, una vibración extraordinaria que llena el cuerpo entero de gozo, y a la vez, es como si cada parte de mí, cada célula que se libera, comenzará a vivir y a brillar por sí misma. Cada vez es mayor la vibración interior y sensación de vida, que me hace comprender que no existe el límite, pero si una especie de lenta metamorfosis ¿Cuál será el final? En estos momentos no lo sé, ni si existe un final, pero en mi interior siento que va siendo poco a poco, con intervalos realmente intensos.

Pero no es continuo, ya que en un momento dado, me encuentro que todo mi Ser se está defendiendo otra vez de algo, que algo interno se revela, ahí me siento perdida y sensación de retroceso, pero veo que no, al atender a que se debe esa defensa, que cada vez es más sutil. Me abro a esa nueva sigámosle llamando pasión, y al aceptarlo humildemente en mí, la entrego al Yo Superior.

Después de haber hecho esta entrega y ofrecimiento total, se observa que hay muchos momentos en la vida cotidiana, que uno sigue pensando y deseando en nombre propio, por lo que deduzco que estas entregas, se van refiriendo a distintos sectores de la personalidad, pero con cada entrega, con cada nueva aceptación, siento que aumenta cada vez más, esa vibración y conocimiento interior, por eso digo que no se si existe un final, pero que cada vez es más intenso y más hermoso.

Y así poco a poco vamos caminando, es curioso, porque antes de entregarme y abandonarme a mi Yo Superior, creía que las defensas eran una seguridad y fuerza, y si me las quitaba, pensaba que todo el mundo me iba a hacer daño, que iba a ser vulnerable y presa de esta sociedad, cuando ha sido al revés, ahora es una seguridad y fuerza natural, más serena y más potente, formando como una especie de escudo natural, y precisamente aquello que yo creía fuerza y tanto defendía, era inseguridad y atraía hacia mí, esos ataques a que yo tanto miedo tenía, así de contradictorios somos cuando vivimos en la ilusión, y como seres que vivimos por sobrevivir.

No se necesitan dotes extraordinarias, solo utilizar las que tenemos, ni una más, pero tampoco una menos, partiendo desde aquí y ahora, que no se necesita ser una persona especial,  ya que todos tenemos la gracia absoluta que nos hace vivir, todos venimos del mismo origen, y volvemos a la misma fuente.

En estos momentos me encuentro en este punto, y no sé cual será mañana el nuevo paso, tampoco espero nada, ni un resultado concreto, simplemente estoy, y procuro aprovechar lo que se me va presentando, investigando y experimentando cada momento presente.

Intuyo que me queda mucho camino que recorrer, pero cada paso hacia adelante, es un nuevo descubrir y transformar mi interior, cada paso hacia atrás, también tiene mucho que enseñarme, pero sigo hacia adelante, ¿Hacia dónde? No lo sé, sólo sé lo que siento y es que dentro de mí se está produciendo una transformación.

Siento la presencia de algo que desciende, como una Paz, a veces Luz, algo muy sutil, pero que se infiltra suavemente en mi interior, aumentando poco a poco, fusionando en mí esa Gran Energía a la que llamo Yo Superior, sin embargo, cuando descubro una pasión y la entrego, se produce como una especie de celebración interna, y la sensación es maravillosa, llena de Gozo y Plenitud. No sé, ni me atrevo a decir nada de lo que sigue a esta entrega, simplemente que cada cual, puede y debe vivir por sí mismo.

Sofia Yoldi

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