Jorge Ramos | Nuevamente, magistral Emilio Carrillo en su corta pero sustancial charla sobre las razas oscuras. Efectivamente, al igual que entre el color blanco y el negro o entre la luz y la oscuridad hay una infinidad de matices diferentes, todas las razas del universo disponen, colectivamente, de diversas frecuencias vibracionales. Cada una de ellas con sus estados concienciales. Ninguna es mejor que la otra, pues todas son primordiales para la existencia del universo.

El ejemplo lo tenemos muy cerca nuestra: ¿qué pasaría si eliminásemos una especie animal (por muy poco importante que nos parezca) de su hábitat? Pues que el ecosistema al completo perdería totalmente el equilibrio, afectando seriamente a otras especies, incluso pudiendo acabar con la vida de muchas de ellas.

El resto del universo funciona de la misma forma. No existen gacelas buenas o leones malos. Todo está en perfecto equilibrio. Solo tú decides, con las experiencias que marcan tu vida, con la búsqueda de tu interior, con todas la herramientas que están a tu disposición, en qué frecuencia vibracional te mueves; es decir, qué estado conciencial quieres para el traje físico que te ha tocado vivir en esta dimensión.

Jorge Ramos