Descubrir mi mundo interior

¿Qué es un sueño?

“Un sueño es una puertecilla escondida en los más íntimos y secretos espacios del alma, abriéndose a esa noche cósmica que fue la psique mucho antes de que hubiera conciencia del ego, y que seguirá siendo la psique por mucho que se extienda nuestra conciencia del ego.”
Carl Gustav Jung: La civilización y el hombre moderno

“Un sueño es una manifestación de imágenes -y a veces sonidos- que muestran interrelaciones comunes y no comunes. Es un espejo que refleja algún aspecto de la vida o el inconsciente, un escenario para ensayar posibilidades de expresión externas, una ventana de oportunidad para el auto conocimiento.”
Stephorn Kaplan Williams: Manual para la interpretación de los sueños

“Los sueños son ilusiones de unión porque reflejan las nociones distorsionadas del ego con respecto a lo que significa unirse. El Espíritu Santo, no obstante, aprovecha también el tiempo que pasas durmiendo, y puede, si se lo permites, utilizar los sueños que tienes mientras duermes para ayudarte a despertar”.

¿Cómo son los sueños?

En los sueños estamos siempre sobre la escena, y por eso, usualmente los sueños, como dramas, tienen un principio, una parte media y un final. El principio prepara la escena del personaje. Y la situación, a menudo incluye una imagen del soñador. La parte media contiene típicamente un conflicto, alguna complicación o el desarrollo nuevo que crea una tensión con respecto a lo que había sucedido al principio. A menudo la imagen del sueño del soñador es en sí misma un foco central de este conflicto o tensión, tal como interactúa con otro desafiante, ya sea una situación o un personaje. Después está el final desenlace de sueño, en el que el conflicto o complicación termina y las diversas imágenes del sueño nos dan la idea de finalización o al menos de equilibrio. El estado último es desde luego el estado de vigilia, en el que el sueño llega a la conciencia o se olvida.

Tipos de sueños

Sueño ordinario: Es el tipo de sueño cotidiano cargado con las cuestiones de la vida interior y exterior.

Sueño de la sombra: Es protagonizado por la sombra, o aspecto reprimido, en el que hacemos algo extraño o algo que no nos atreveríamos a hacer en la vida exterior. Nos sorprende por nuestra instintividad, violencia o cualquier otra cuestión oculta.

Sueño de confirmación: Es el que refleja significativamente un nuevo paso que hemos dado en nuestra vida y sentimos el aval de nuestra sabiduría interior.

Sueño predictivo: Es el que representa acontecimientos del futuro o nos ayuda a que éstos sucedan.

Sueño de prospectiva: Es aquel orientado al futuro, pero que sólo representa potencialidades o alternativas de acción.

Sueños psíquicos: Despliegan el desarrollo de nuestras capacidades intuitivas implicando percepciones espontáneas en el tiempo y en el espacio que no pueden basarse en nuestro conocimiento exterior.

Sueños lúcidos: Describen el estado de sueño en el que experimentamos fuerza de voluntad y libre albedrío. El soñador comprende que está soñando, como si observara un sueño dentro de otro sueño.

Sueño grandioso: Aquel que evoca un sentimiento especialmente poderoso y que contenga un simbolismo universal y trascendente. Nos produce respeto por su significado y nos proporcionan una dirección curativa en la vida. Suelen tener una cualidad sincrónica con aspectos del exterior.

Pesadillas: Sueños de ansiedad extrema en los que aquello a lo que uno no se enfrenta concientemente surge con plena fuerza inconsciente creando miedo o una sensación de peligro de aniquilación.

Objetivo del Trabajo con Sueños: 

Descubrir el significado de nuestros sueños para aplicarlo en nuestro desarrollo personal y social. La regla de oro del trabajo con sueños se podría expresar así: Para descubrir el significado de los sueños hay que reexperimentarlos tanto como interpretarlos. Interpretar un sueño significa traducir sus imágenes en conceptos, utilizando un lenguaje de referencia o sistema de símbolos exterior. Reexperimentarlo significa volver a experimentar el sueño, completo o en parte, con una intensidad emocional similar o aún mayor que la del sueño original a fin de encontrar su significado.

ELEMENTOS BÁSICOS PARA EL RECUERDO DE SUEÑOS 

Trata de mantener un horario regular de sueño. O sea: dormirte y despertarte más o menos a la misma hora diariamente.
Si te parece necesario, antes de dormirte, expresa tu intención de escribir tus sueños a la mañana siguiente. Puedes escribir tu intención en una pizarra imaginaria.
Mantén junto a tu cama tu diario de sueños, un bolígrafo y una lámpara.
No te despiertes con música o un despertador si eso altera tu conciencia.
Escribe todo lo que se te venga a la cabeza en cuanto despiertes, sea un sueño o no, luego escribe la fecha y dale un título a tu sueño para reflejar su contenido. Por último, haz algún comentario, si lo consideras necesario.
Comprométete contigo mismo a escribir todos los fragmentos del sueño y no sólo los sueños más vívidos. Al escribir los sueños, aumenta tu conciencia de los detalles.
Procura escribir rápidamente, sin tratar de organizar primero o recordar todo el sueño.
Acuérdate de escribir los sentimientos y actitudes de los sueños.
No salgas de la cama ni pienses en actividades exteriores antes de escribir en tu diario de sueños.
¡Escribe todos tus sueños, incluyendo los peores! No somos seres buenos. Somos seres totales. El trabajo con sueños lo revela todo. Lo que más evitamos es aquello a lo que más necesitamos enfrentarnos.
Mantén la armonía con tu compañero de cama, si lo tienes. Todo resulta más compatible si los dos llevan su propio diario de sueños. Y ninguno debe leer el diario del otro. Sería una violación a los derechos individuales. Además uno carga con la responsabilidad de lo que lee. ¿Te sientes capaz de aceptar la responsabilidad de la psique de otra persona?
Cuando estés escribiendo el sueño, ten en cuenta que es muy importante para los objetivos del Taller de Trabajo con Sueños, aunque a ti te parezca muy confuso o muy trivial. Derrota así cualquier actitud negativa.
Trata de utilizar siempre el sueño de algún modo, para que merezca la pena recordarlos.
Permítete fallar. La ansiedad impide el logro.

Durante los sueños tenemos dos clases de experiencias: etéricas e itéricas. Las primeras son aquellas en las que manifestamos y procesamos el contenido de nuestro cuerpo emocional, éstas son nuestras vivencias etéricas que tienen lugar en los planos dimensionales más bajos. Las experiencias itéricas, en cambio, nos llevan a planos dimensionales más elevados de conciencia durante el sueño, planos en los que nuestra alma se comunica con otras almas, con nuestro ser más elevado, con nuestros ángeles o guías y con los maestros que nos ayudan a evolucionar.

En este espacio, Karina Malpica, investigadora y terapeuta holística que dirige Talleres de Trabajo con Sueños en Barcelona y en la Ciudad de México y Milena Llop, maestra cabalista, numeróloga, astróloga y estudiosa de las interpretaciones oníricas, comparten sus respectivos trabajos.

“Cuando estamos despiertos utilizamos el lenguaje oral para comunicarnos, y de igual forma, cuando estamos en un estado distinto de conciencia, como cuando dormimos o cuando estamos bajo los efectos de ciertas drogas psicoactivas, utilizamos otro lenguaje para expresarnos que es el lenguaje de los simbolos…

Nuestros sueños son minas de oro, gemas preciadas que se nos entregan constantemente para aprender a conocernos, a transformarnos y a descubrir quiénes somos. Trabajando con ellos podemos aprender a descubrir el lenguaje y la forma en el que, como seres multidimensionales que somos, nos comunicamos con otras partes de nosotros mismos, con nuestro inconciente individual, con nuestro inconsciente colectivo, con nuestro Ser Superior, con nuestros guías y maestros…

Para mí, trabajar con los sueños es tan divertido como cuando jugaba a los espias siendo niña. Se trata de un juego interdimensional en el que te duermes, recibes un mensaje cifrado, te entrenas para recordarlo y si deseas hacer uso de esa información, dedicas cierto tiempo a buscar y aprender el código secreto y las claves, en este caso la simbología onírica y las técnicas de trabajo con sueños, que en primer lugar te permiten descifrar los mensajes, y después te ayudan a comunicarte conscientemente, a pedir guía para conocer la raíz de un problema, modificar y reescribir tus sueños para cambiar conductas, visitar a tus maestros y recibir enseñanzas, en fin…

Comenzar un Taller de Trabajo con Sueños es una aventura de autoconocimiento fascinante. Como todo lo que requiere tiempo, dedicación, paciencia y perseverancia, el trabajo con sueños ofrece grandes frutos a quien esté dispuesto a llevarlo a cabo.”

Karina Malpica

En la página siguiente encontrarás la Primera Parte del Manual del Trabajo con Sueños

TÉCNICAS DE TRABAJO CON SUEÑOS


1. EL DIARIO DE SUEÑOS Y EL DIARIO DE SÍMBOLOS

Estructura del diario de sueños

Escribe el sueño, con título y fecha, en la página de la izquierda, dejando la página derecha para el trabajo con sueños. Tanto si realizas el trabajo inmediatamente como si lo dejas para más adelante, tendrás la página derecha para el trabajo y la evaluación. Además, si no realizas el trabajo con sueños en un caso particular, quizá más adelante te sea útil, o tendrás ese espacio para continuar algún otro trabajo. Otra recomendación útil para trabajar el diario de sueños consiste en subrayar con un color distintivo los símbolos que aparezcan en el sueño antes de comenzar a trabajar con él.

Las divisiones básicas del diario de sueños son las siguientes:

Página izquierda  

Fecha:

Título del sueño:

Sueño:

Comentarios:

 

Página derecha  

Método de trabajo:

Trabajo:

Evaluación (*):

 

Evaluación del Trabajo con Sueños

Evaluar significa elaborar el contexto, los valores, la continuidad, la novedad y la relación de todo lo que estás experimentando en tu vida. Y de ahí surge una conciencia; conciencia que se ve acompañada por una acción adecuada. La evaluación es la necesidad primaria de la acción futura. Y la reflexión es la preparación para la acción.

Estructura del diario de símbolos

Si consideramos que en el transcurso de un año podemos anotar de tres a cinco sueños semanales, lo que hace una total de 150 a 250 sueños por año, nos enfrentamos al problema de qué hacer con todos ellos. Una alternativa es trabajar con algunos de ellos a través de las distintas técnicas que aprendemos en este taller, pero aún así, perdemos mucho si no somos capaces de reunir al menos una parte del material más importante de nuestros sueños para trabajar con él desde una perspectiva global e integradora. El diario de símbolos nos ayuda a hacerlo.

Un libro de símbolos es un modo de organizar la riqueza y significado de la vida de los sueños. Tras escribir un sueño o trabajarlo, se puede anotar en el diario de símbolos una breve descripción del símbolo o símbolos importantes presentes en el sueño y comprobar periódicamente si esos símbolos se repiten y si lo hacen en el mismo contexto.

Es necesario conseguir un libro en blanco bastante grueso. Luego es aconsejable decorar las cubiertas y alfabetizar las páginas escribiendo las letras en la esquina superior de las páginas o colocando un papel que sobresalga como en los listados telefónicos.

Para trabajar con él, ve anotando en el libro todo símbolo que aparezca en tus sueños. Escribe primero el nombre del símbolo, luego la fecha y el año del sueño en el que apareció y luego una descripción del símbolo tal como ha sido revelado en el sueño. También puedes anotar una o dos frases referentes al significado del símbolo en tu sueño.

Un año más tarde o sólo unos meses después, podrás repasar tu libro de símbolos y evaluar los acontecimiento significativos de tu viaje anual.

2. OBJETIVACIÓN DEL SUEÑO 

La objetivación del sueño prepara la escena para determinar cuáles son los métodos de trabajo con sueños más apropiados par el desarrollo de la dinámica del sueño, pero es en sí misma el primer trabajo, pues con esto ya hemos comenzado a experimentar el significado del sueño.

Analiza y registra tu respuesta a estas preguntas:

¿Qué hace y deja de hacer el ego del sueño? (El ego del sueño es el punto de vista desde el que experimentas el sueño, a veces eres tú con el cuerpo que reconoces como tuyo, a veces tienes otros o aveces no tienes cuerpo). Escríbelo de la manera más breve y concisa que puedas utilizando el tiempo presente y la tercera persona (p.e. “el ego del sueño camina por una avenida”)
¿Cuáles son los símbolos más importantes?
¿Cuáles son las cuestiones, conflictos y situaciones sin resolver en el sueño?
¿Cuáles son las resoluciones o factores curativos presentes ya en el sueño?
¿Cuáles son las posibles resoluciones y relaciones que todavía no se han materializado?
¿Qué relación tiene este sueño, o sus símbolos, con otros sueños?
¿Cómo resumirías el tema, carácter o identidad particulares de este sueño en una palabra?
¿Qué has aprendido hasta ahora?

El paso siguiente consiste en diseñar tareas específicas basándote en tu análisis de la dinámica del sueño. Si parece haber poca relación entre los diversos símbolos del sueño podemos efectuar una reentrada en el sueño para establecer más relaciones. O si una conversación sólo ha sido iniciada, podemos continuar utilizando el método del diálogo. Hay que trabajar también con lo que el sueño esté necesitando como resolución para que puedas aplicarlo a tu personalidad y vida exterior.

Las tareas posibles son tantas como dinámicas haya en el sueño. Así, una vez establecida una base objetiva desde la cual trabajar, no hay límite a las posibilidades de creación para trabajar con un sueño.

3. PREGUNTAS CLAVE ACERCA DEL SUEÑO 

¿De qué forma actúo como ego en este sueño?
¿Qué símbolos tienen importancia para mí en este sueño?
¿Cuáles son los sentimientos de este sueño?
¿Cuáles son las acciones de este sueño?
¿Qué relación tiene este sueño, si la hay, con lo que está sucediendo ahora en mi vida? ¿Con algo de mi futuro? ¿Con algo de mi personalidad?
¿Quién o qué es el adversario de este sueño?
¿Qué fuerza de este sueño me ayuda o cura?
¿Qué se siente herido en este sueño?
¿Qué está siendo curado en este sueño?
¿Qué me gustaría evitar en este sueño?
¿Qué acciones sugiere este sueño que debería considerar?
¿Qué quiere de mí este sueño?
¿Qué cuestiones me plantea este sueño?
¿Qué decisiones puedo tomar, y tomaré, como consecuencia del trabajo realizado con este sueño?
¿Quién o qué es mi compañero?
¿Cuál es el significado que tiene para mí este sueño?
¿Por qué necesito este sueño?
¿Por qué estoy enfrentándome a la situación de ese modo?
¿Por qué no estoy haciendo eso en mi vida?
¿Qué quieren preguntarme los espíritus del sueño?
¿Por qué a veces tengo miedo de los espíritus de mis sueños?
¿Por qué he soñado “precisamente eso” ahora?
¿Dónde están mis ayudantes y mis guías en la vida y en el sueño?
¿Cuál es la diferencia entre las preguntas que empiezan con un por qué y las que lo hacen con un qué?
¿Qué puede suceder si trabajo activamente con este sueño?
¿Qué es lo que está siendo aceptado en este sueño?
¿Qué nuevas preguntas se me ocurren al realizar este trabajo con sueños?

Instrucciones

A. Tras leer el sueño, lee la lista anterior de preguntas. Elige una o dos que te atraigan, escríbelas y comienza a contestarlas teniendo en mente el sueño. Escribe con rapidez, para extraer el material de ti mismo de manera espontánea.

B. Comprueba en la lista de preguntas las que has evitado. Como es natural, tu ego evita aquellas que le resultan dolorosas o que puedan purificarlo. Elige la más álgida y respóndela con base en tu sueño.

C. Cuando hayas escrito las respuestas, busca lo que tienen en común y responde por escrito la siguiente pregunta, ¿Cómo puedo utilizar este conocimiento en mi vida cotidiana y en la vida futura de mis sueños?

D. Formula nuevas preguntas, dejándolas quizá simplemente como preguntas que penetren en tu ser. Quizá quieras contestarlas en el futuro.

4. DIÁLOGO CON LAS IMÁGENES DEL SUEÑO

Instrucciones

Tras leer el sueño, considera si existe una conversación apenas iniciada, define las acciones o cuestiones que parezcan sin resolver, o que tengan una energía especial, o que te interesen especialmente, y a continuación formula preguntas relacionadas con estas cuestiones.

Elige una figura o situación significativa en el sueño, positiva o negativa, para dialogar con ella. Incluso puedes dialogar con el “tú” del sueño, con el ego del sueño. Por regla general las figuras personalizadas suelen responder mejor que las impersonales o los objetos inanimados.

Visualiza aquel con quien hablas tal como aparece en el sueño, y comienza el diálogo planteando las preguntas importantes, persistiendo y escribiendo todo aquello que te venga a la cabeza.

Detente cuando hayas agotado la energía, cuando comiences a oponer resistencia o cuando se haya agotado el tema o se haya producido alguna resolución. Aunque quizá prefieras vencer la resistencia con el fin de enfrentarte a aquello que estás evitando.

Vuelve a leer el diálogo tratando de captar su significado. ¿has respondido a alguna de las preguntas? ¿Qué nuevas preguntas surgen de este material? ¿Qué nueva información posees?

Formula modelos y acciones específicos para llevar a la práctica lo que has aprendido. ¿Qué actitud o creencias y leyes interiores necesitan un cambio?

¿Has hecho honor a lo que ha sucedido? ¿Sientes gratitud hacia el personaje del sueño que ha dialogado contigo? ¿Qué harás o dejarás de hacer al respecto y por qué?

Pídele al personaje del sueño que te asigne una tarea y estate dispuesto a cumplirla si es apropiada para tu crecimiento.

¿Qué hace o deja de hacer el ego durante el diálogo?

¿Qué sabiduría específica puedes extraer de este diálogo?

¿Qué decisiones tomarás y qué tareas emprenderás como consecuencia de esta evaluación del diálogo?

5. SIGUIENDO AL EGO DEL SUEÑO

Instrucciones para el trabajo consciente:

Empezando desde el principio del sueño, describe literalmente lo que el ego del sueño está haciendo o dejando de hacer y lo que está o no sintiendo. Hacer es acción y sentir es ser.

Elige algunas descripciones claves y vuelve a describirlas en términos generalizados. Por ejemplo: “Mi ego del sueño escapa de un tigre”, puede convertirse en “El ego del sueño evita la confrontación con un adversario”.

Haz una lista con las posibles actitudes subyacentes que puedan estar rigiendo las acciones y los sentimientos del ego del sueño. Así, del sueño con el tigre adversario podemos obtener estas posibles actitudes: “Es mejor evitar las amenazas que enfrentarse a ellas”. “Cuando tengo miedo, cedo a él y huyo”. “Soy demasiado débil para enfrentarme a determinadas fuerzas negativas”.

Decide qué actitudes son valiosas, positivas y afirman la vida y cuáles son negativas. El contexto para esta evaluación pueden ser los objetivos del sueño u otros objetivos o valores tuyos. Así, en el ejemplo anterior, el tigre se comió al ego del sueño y el soñador despertó aterrado. Por tanto, escapar del sueño era ineficaz. Debe existir alguna otra manera de enfrentarse a la situación total sin tener que escapar del sueño.

Decide qué actitudes negativas parecen irle mejor al ego del sueño y cámbialas por medio de afirmaciones. Para crear una afirmación, toma una actitud negativa y rescríbela como una frase que afirma la vida. Por ejemplo, la actitud “Es mejor evitar las amenazas que enfrentarse a ellas”, puede cambiar por la de “Es mejor enfrentarse a las amenazas que evitarlas”. Escribe la afirmación varias veces en un lado de la página y del otro lado escribe todo lo que te venga a la cabeza. Será usualmente la “masa negativa” evocada por la nueva actitud. Te estás reformando mediante nuevas actitudes que ahora son valores, y son más integradores y afirman la vida.

Sigue escribiendo la afirmación hasta que gane a la masa negativa. O escribe una nueva afirmación que incluya las actitudes nuevas y negativas evocadas conjuntamente, si te parece que de este modo tu afirmación es más realista. Por ejemplo: “Es mejor evitar las amenazas que enfrentarse a ellas”, puede convertirse en la afirmación “Cada vez soy más capaz de enfrentarme directamente a las amenazas de mi vida”. Si la voz de la masa negativa te responde con fuerza “¡No, no lo eres!” entonces escribe la afirmación como “Cada vez soy más capaz de enfrentarme directamente a algunas de las amenazas de mi vida”.

Enraizar la experiencia
A. Compara en la misma área las actitudes del ego del sueño y las del ego en estado de vigilia.

B. Haz una lista con las actitudes de las que haz de desprenderte o haz de transformar.

C. Formula intenciones para actitudes específicas, que encarnen las actitudes que afirmen la vida. Conforme vayas haciendo esto, busca en las próximas semanas los sueños y los acontecimientos sincrónicos que confirman estas nuevas actitudes.

D. Formula cuáles son los cambios del ego del sueño que esperas que se produzcan y que tratarás de conseguir hallándote en estado de sueño. Observa los resultados.

6. REESCRITURA DEL SUEÑO

Es aconsejable trabajar con esta técnica después de haber trabajado previamente con la técnica de Seguir al ego del sueño, pues la reescritura trabaja el aspecto inconsciente y complementa por tanto el trabajo anterior.

Instrucciones

En tu Diario de sueños, al lado derecho del sueño original, reescribe el sueño imaginativamente, con el ego del sueño pasando por las mismas escenas, pero esta vez interactuando con los personajes del sueño de una forma distinta y utilizando las actitudes nuevas y más creativas que has dilucidado al seguir al ego del sueño en el trabajo previo. Deja que fluyan tus palabras y sentimientos.

Algunas sugerencias para la reescritura:

Puedes hacer que el ego del sueño tenga o encuentre un símbolo curativo que le ayude para llegar a una resolución. Por ejemplo: el ego del sueño puede encontrar a su lado un cuenco con agua destilada para lavarse una herida.

Puedes introducir un nuevo personaje que ayude al ego del sueño, por ejemplo un guía o amigo de confianza (un psicoanalista o un maestro sabio) o una figura arquetípica como un ángel, arcángel (Miguel, el protector; Rafael, el sanador, etc.) o un Maestro Ascendido (Buda, Jesucristo, Krishna, etc.), si tienes fe en alguno de ellos. Por ejemplo, el ego del sueño puede pedir ayuda al Arcángel Rafael para desinfectar y sanar la herida.

Puedes hacer que el ego del sueño pida consejo o ayuda a una figura de autoridad en tu vida o a un guía o figura arquetípica de las ya mencionadas. Por ejemplo, el ego del sueño puede preguntar a su psicoanalista o a la Virgen María qué hacer para sanar una herida. Escribe lo más rápido que puedas y sin pensar demasiado, especialmente las respuestas de los personajes que interactúen con el ego del sueño.

Utiliza con confianza el poder de tu imaginación activa. No tengas miedo de equivocarte o de “hacerlo mal”, simplemente estás ensayando nuevas posibilidades de acción.

Evaluación sumaria

En tu trabajo con sueños siguiendo al ego del sueño y reescribiendo el sueño, ¿qué es lo que has aprendido sobre ti mismo y sobre la vida? ¿Qué actitudes estás utilizando como contexto para esta evaluación?

7. INMERSIÓN EN LOS SÍMBOLOS DEL SUEÑO

Instrucciones:

Tras leer el sueño elige un símbolo importante en él. En gran parte lo que procede del inconsciente nos provoca el problema de la elección. Dejamos que vengan los sueños, pero después ¿qué símbolos ponemos de relieve? ¿Y cuál es el contexto de nuestra elección? He aquí algunas posibilidades. Elegir el símbolo que: a) tenga mayor energía para ti. b) tenga el mayor significado curativo. c) te parezca más extraño o más temible. d) surja espontáneamente a través de la intuición o los sentimientos. Con independencia de lo que hagas, sigue eligiendo todo el tiempo, ya que el viaje no puede progresar sin elecciones.

Cierra los ojos, relájate, entra en un estado de meditación, deja salir la ansiedad y abre dentro de ti mismo un espacio en blanco. Si trabajas con un guía, éste deberá hacer lo mismo. Asegúrate de que no vas a ser interrumpido durante la experiencia.

Es útil describir el proceso tal como está sucediendo, en voz alta, a alguien que esté escuchando o en una grabadora.

Deja ahora que el símbolo del sueño se vuelva vivo para ti. Concéntrate en sus detalles, siéntelos, implícate en ellos. Tiene que estar vivo en sí mismo, en su esencialidad. Y debe permanecer tal como es, aunque se expanda, crezca o se despliegue. Lo que no debe pasar es que el símbolo se diluya. Si aparecen nuevos símbolos es conveniente no prestarles atención, hay que permanecer centrados en el símbolo que estamos investigando. El objetivo de este ejercicio es conseguir que el símbolo se vivifique por el procedimiento de agotarlo. Cuando haya llegado a este punto, sabrás que debes detenerte, pues sentirás que de alguna forma se ha producido una resolución.

Algunas personas experimentan la ampliación del símbolo como un flujo de cualidades descriptivas. Percepciones, sentimientos, etc., que parecen provenir de él. Otras personas ven la experiencia e interaccionan con ella directamente, e incluso pueden llegar a dialogar con el símbolo e interrogarlo acerca de sus posibles significados. Haz lo que te resulte más apropiado y divertido.

Procura no evaluar la experiencia mientras está sucediendo. Debes lograr que una parte de ti mismo adopte el papel de observador y recuerde, mientras otra parte se concentra y puede interactuar.

Si se realiza la inmersión en el símbolo en grupo, se pide a los participantes que no analicen la experiencia de los demás, incluyendo la de quienes comparten su sueño. Lo que sí se puede hacer, posteriormente, es compartir cada uno su experiencia del símbolo. Cada uno de los presentes ha de entrar en estado de meditación y tener su propia experiencia.

En este punto y no antes, es aconsejable consultar algún libro de simbología, o algún diccionario de sueños para contrastar las propias vivencias con la sabiduría tradicional acerca del símbolo que acabamos de vivenciar. Es importante observar en qué coinciden, en qué difieren y qué nuevas perspectivas o penetraciones nos pueden aportar estas descripciones para complementar o ampliar lo que hemos experimentado en torno al símbolo que elegimos trabajar.

Tras la experiencia, inmediatamente debes escribirla y evaluarla contestando las siguientes preguntas. ¿De qué forma esta experiencia del símbolo contrasta con lo que había sucedido en el sueño? ¿Qué has obtenido de tu inmersión en el símbolo? ¿Qué has obtenido de la consulta de libros o diccionarios de simbología y/o sueños? ¿Qué sentimiento, percepción o esencia o conclusión has logrado?

¿Qué tareas o proyectos específicos puedes crear para manifestar las cualidades del símbolo? La manifestación lo es todo. El arquetipo nos envía un nuevo potencial en la forma de un símbolo, pero siempre nos corresponde a nosotros manifestar ese potencial en la realidad exterior.

8. EXPRESIÓN ARTÍSTICA DEL SUEÑO

Escoge una de las siguientes actividades:

Dibuja o pinta una escena representativa del sueño o los símbolos que aparecen en el mismo. También puede ser importante que des forma a tus adversarios de los sueños para conocerlos y asimilarlos. Tener una serie de “pinturas oníricas” permite elevar el proceso del trabajo con sueños. Puedes comprometerte a hacer una pintura cada semana, o a dibujar un símbolo recurrente cada vez que aparezca. Pintar una figura antes de dialogar con ella es una manera de potenciar la energía invocada. Es útil poner título a las pinturas y escribir detrás una descripción básica o una referencia al sueño que representan y la fecha en la que ocurrió.

Puedes trabajar con arcilla materializando figuras o símbolos curativos de tus sueños. Quizá te gustaría tener por toda tu casa figuras simbólicas que te recuerden la naturaleza de tu alma.

Puedes moldear con plastilina tu propio “teatro de los sueños”, una sala en miniatura con varias áreas semiocultas en donde colocar las figuras y símbolos de tus sueños. El efecto de esta técnica te permite mirar el mundo interior de tu psique. Así puedes redisponer las figuras y símbolos para producir diferentes efectos y significados.

Puedes procesar artísticamente el contenido del sueño tomando varios símbolos de uno o varios sueños y agruparlos en un mandala o pintura circular. Los mandalas simbolizan la integración y la totalidad, por lo que este tipo de pinturas evocan una integración y su potencial de totalidad. Ten especial cuidado con lo que colocas en el centro del mandala. ¿Qué es lo que representa para ti el centro? ¿Te colocas a ti mismo allí? ¿O pones una figura negativa? ¿O un símbolo curativo?

Sé conciente de los símbolos y las figuras curativas centrales que aparecen en tus sueños y descríbelas artísticamente. Gradualmente irás desarrollando el paisaje de tu propio inconsciente y al poner de relieve el factor curativo, invocarás la integración.

Utiliza tu propia imaginación y creatividad artística para expresar tus sueños como se te ocurra, tal vez en una danza, en una pantomima, en una representación teatral, un cuento, un poema, una pieza musical, una canción, etc. No te limites.

Recomendación: Para desarrollar una experiencia completa de trabajo con sueños, realiza toda una serie de métodos de trabajo y finaliza uniéndolos todos en un trabajo artístico.

9. AUTOREENTRADA AL SUEÑO

Instrucciones:

Tras escribir el sueño, busca las cuestiones claves que hay en él y establécelas en forma de preguntas descriptivas utilizando las imágenes del sueño. Lo que estás buscando ahora es sobre todo conflictos y situaciones que parecen hallarse sin solución. También estás buscando diálogos y acciones que sólo se han iniciado en el sueño y que podrían ser valiosos para continuar el sueño y llegar a una resolución. Escribe cuál es tu intención para hacer esta reentrada al sueño. Elige qué cuestiones y aspectos del sueño deseas tratar y tienes la fuerza para tratar.

Asegúrate de que estás a solas en un lugar donde nadie te pueda interrumpir ni nada te pueda distraer. Desconecta el teléfono. Debes concederte a ti mismo aproximadamente una hora de tiempo, a veces necesitarás más y a veces menos, pero dispón al menos de una hora completa.

Acostado o sentado, cierra los ojos y elimina la realidad externa del espacio mental. Ten en cuenta que es más fácil quedarte dormido, perdiendo completamente la conciencia, cuando realizas esta técnica acostado, así es que haz un esfuerzo para mantenerte despejado y conciente.

Procura hacer alguna meditación o ejercicio de relajación. Despeja cualquier distracción, cualquier pensamiento o ansiedad que venga de la realidad externa. Despeja también tus sentimientos interiores, tus imágenes y ansiedades para que tu espacio central esté vacío. Regulariza tu respiración. Deja que tu energía limpie tu espacio central con su fluencia rítmica. Ahora que tu espacio central está vacío y te sientes relajado, deja que la escena del sueño vuelva a aparecer en este espacio. Concéntrate en los detalles y descríbelos para ti mismo. Deja que se presenten los personajes del sueño. Cuando parezca el momento apropiado, procura que la acción del sueño comience de nuevo, recordando la intención que tienes para esta reentrada al sueño.

Ahora puedes elegir llevar el sueño hacia atrás o hacia delante. Si lo haces hacia atrás, deja que las imágenes fluyan hacia atrás, ¿Qué sucedió antes? ¿Cuál fue la escena anterior? Si lo haces hacia delante ve más allá del sueño y ve lo que parece desarrollarse más allá del final. Deja que esas imágenes, sentimientos, diálogos, etc., fluyan. ¿Deseas que el ego del sueño u otros personajes del sueño actúen de forma diferente o desarrollen más sus acciones? Deja que las cosas sucedan. Tú tienes una intención, pero no te encuentras fijo en ella, puedes soltarte y ver qué ocurre. ¿Qué está sucediendo ahora en el sueño? Deja fluir las imágenes y permite que se desarrollen. Tu intención es sólo una parte del proceso. El sueño es ahora algo vivo y tú permites que las cosas sucedan hasta que se produzca una resolución natural o decidas detener el proceso porque lo que ha sucedido hasta el momento es lo único que deseas o puedes manejar.

Tras la experiencia, escríbela en el diario de trabajo con sueños para tenerla y poderla procesar. No necesitas ir más lejos. Has contribuido a que la energía vuelva a tu inconsciente y afecte las pautas que fueron las causantes del sueño. Pero puedes continuar si lo deseas, y realizar el siguiente trabajo con sueños que te hayas propuesto hacer.

Toma conciencia de la dinámica y las cuestiones planteadas en tu reentrada al sueño del mismo modo que lo hiciste con tu sueño original.

Asegúrate de que eres realmente conciente de los sentimientos y emociones despertados por su entrada. ¿Ansiedad? ¿Alegría? ¿Miedo? ¿Certeza? ¿Resolución? Etc.

¿Qué tareas puedes realizar en la vida exterior para experimentar las percepciones y valores obtenidos por tu reentrada al sueño?

¿Qué actitudes y dinámicas del personalidad necesitan ser cambiadas según este trabajo?

¿Qué tipo de reconocimiento de la fuente puedes hacer como resultado de este trabajo? La gratitud es una bendición adicional.

10. INCUBACIÓN DE SUEÑOS

Instrucciones:

Haz una lista de las cuestiones más importantes de tu vida actual.

Elige de esta lista una cuestión central y construye una pregunta específica o general que la resuma.

¿De qué manera te gustaría que se resolviera el problema? Haz una lista con las diversas potencialidades y elecciones que son soluciones posibles al problema de la pregunta. ¿Cuál sería la resolución más significativa para todos lo implicados?

Escribe ahora en un papel una petición específica a la fuente del sueño sobre el tema en cuestión y coloca este papel debajo de tu almohada.

Poco antes de dormirte, medita sobre la cuestión y sobre tu petición de un sueño al respecto. Si tienes un símbolo o una imagen mental que represente tu centro, dirige la petición a ese centro repitiéndola varias veces en estado de meditación mientras te quedas dormido.

Si te es posible, mantén una conciencia periférica mientras duermes con respecto a la cuestión y al hecho de que estás soñando. Disponte también para despertarte al final del sueño con el fin de poder escribirlo.

Al despertar escribe el sueño y todo lo que te venga a la cabeza. Si el sueño parece incompleto, procura volver a quedarte dormido y encontrarte de nuevo en el sueño viendo otra vez sus acontecimientos.

Realiza los trabajos del sueño que consideres apropiados para el caso. Recuerda que es importante comparar tu petición original con el sueño que has recibido.

Si no recibes o no recuerdas haber recibido ningún sueño, mantén el proceso durante tres noches. Si sigues sin recibir un sueño, toma la decisión que te parezca pertinente y continúa registrando tus sueños. Pueden estar directa o indirectamente relacionados con el tema de la solicitud o con la elección que has tomado. También puedes crear un sueño imaginario completo como respuesta a la pregunta de la incubación. Este sueño imaginario podría ser significativo.

Finalmente, lleva tu sueño a la vida exterior, tomando las decisiones apropiadas y viendo los sueños que se producen como resultado.

“Soñamos para despertar”.

Strephon Kaplan Williams

11. REENTRADA GUIADA AL SUEÑO

Una reentrada guiada al sueño es útil cuando:

El soñador tiene dificultades para practicar la imaginación activa.
El soñador tiene miedo de alguna parte del contenido del sueño y por lo tanto necesita apoyo.
El soñador se siente bloqueado con respecto a los contenidos de un sueño que necesita resolución y requiere un guía sensible y con experiencia en este tipo de trabajo para que le ayude a conseguir la resolución.
El soñador necesita ser más libre y tener un guía que puede intervenir cuando se le necesite le ayuda a dejarse ir.
El soñador desea beneficiarse de otro punto de vista que interactúe con el suyo.

El guía del trabajo con sueños debe ser alguien que se halle en una relación de apoyo con el soñador y que trabaje activamente con sus propios sueños. Para el papel de guía en la reentrada es importante lo siguiente:

Aclarar con el soñador las cuestiones e intenciones importantes de la reentrada al sueño. Sin tratar de imponer su propio punto de vista. Este no es su sueño. Su papel consiste en ayudar al flujo del inconsciente a producirse y transformarse.

Hacer referencia a las instrucciones básicas de la sección dedicada a la autoentrada y manifestar el procedimiento meditativo para ambos. El guía debe sumergirse en el mismo estado meditativo que el soñador.

El guía ha de abrirse a sus propias fuentes inconscientes para prestar ayuda al soñador conforme avanza la reentrada en el sueño. No debe dar demasiadas sugerencias. Ha de ver personalmente la entrada al sueño del soñador y tener su propia experiencia con él, sabiendo que en su inconsciente puede hacer las cosas de manera diferente al soñador.

Al hacer sugerencias, el guía debe tener conciencia de los opuestos, para que en caso de que el soñador se sienta bloqueado, pueda sugerir un opuesto o un elemento nuevo. Debe prestar atención al soñador y darle la posibilidad de aceptar o no la sugerencia: “Aquí tienes la posibilidad de elegir, ¿te gustaría hacer lo siguiente?”.

En algún punto, el soñador sentirá que se produce una resolución o al menos, un lugar de detención allí donde la energía disponible ha quedado agotada. Si la resolución o la terminación no parece producirse podría sugerir: “¿Te parece que ahora las cosas han llegado a una conclusión?”, o “¿Qué resolución podría tomarse en este punto?”

Tras salir lenta y tranquilamente del estado meditativo, ambos podrían compartir lo que han experimentado. Sin interpretar nunca, quizá quiera sugerir algunas cuestiones simples en las que centrarse. ¿Qué es lo que ha sucedido y qué puede extraerse de las tareas del sueño?

12. TRABAJO CON PESADILLAS

La tarea principal consiste en identificar y tratar las situaciones exteriores que producen ansiedad. Ansiedad es el miedo sin un objeto definido. Para el trabajo con pesadillas hay tres posibilidades. La primera es volver a entrar en el sueño inmediatamente después de haberlo registrado para enfrentarse de nuevo a las fuerzas adversas, otra es solicitar una reentrada guiada para hacerlo y la tercera es reescribir el sueño.

Antes de comenzar a trabajar con cualquier método, contesta las siguientes preguntas:

¿Qué es lo que queda sin resolver en tu pesadilla original? Enumera algunas causas posibles de esto.
¿Cuáles podrían ser algunas resoluciones significativas a las cuestiones que se plantean en tu pesadilla?
¿Cómo se relaciona esta pesadilla con otras que hayas tenido?
¿Qué situaciones o pautas del exterior podrían estar evocando esta pesadilla?

Trabajando con auto reentrada al sueño:

Visualiza el sueño de nuevo y mantén al ego del sueño en la situación más allá del punto en el que despertó para ver lo que sucede o evoca tú mismo una acción curativa. Dialoga con el adversario o sé amigable con él, averigua lo que quiere de ti. También puedes reentrar en el sueño llevando algún símbolo curativo, como una vela encendida o quizá un amigo o un guía protector que puede ser una persona que conoces y en la que confías o una figura arquetípica (como un ángel o un Maestro Ascendido). Deja que el sueño continúe. ¿Qué nuevas cosas aparecieron? ¿Qué resoluciones se produjeron? ¿Qué queda todavía en tensión?

Trabajando con reentrada guiada al sueño:

Si decides no entrar de nuevo en el sueño a solas, pídele a alguien en quien confíes que te guíe de nuevo hasta el sueño y continúe contigo buscando una resolución curativa. Ambas partes deben mostrarse precavidas en este tipo de trabajo.

Reescritura del sueño:

También puedes decidir rescribir el sueño de manera conciente, encarnando en él más valor, curación, una relación distinta con el adversario y trabajo para la resolución.

Advertencias para todos los casos:

No crees resoluciones superficiales. Siente el conflicto y después permite la resolución. Si el sueño no se resuelve sino que permanece en tensión, considera la posibilidad de que quizá sea necesario. La tensión es la preparación indispensable para la resolución.

Después de trabajar con cualquier método contesta las siguientes preguntas:

A. ¿Qué nuevas elecciones y cambios de conducta intentarás después de haber trabajado este sueño?

B. ¿Qué puede decir este sueño y el trabajo con él realizado, acerca de tu ego, la fuente divina y el modo en que la vida es realmente?

C. ¿Qué intentarás en algún sueño futuro si vuelves a tener esta misma pesadilla o un sueño adverso?