PERSIGUIENDO LA FELICIDAD

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PERSIGUIENDO LA FELICIDAD

Se preguntaba Lactancio, a quién Constantino el Grande escogió como preceptor de sus hijos, qué felicidad le garantizaría a él el hecho de saber donde estaban las fuentes del Nilo o conocer las conjeturas que los físicos hacían sobre el cielo.

Ninguna.

Y otros nos hacemos muchas preguntas como de qué nos sirven tantos avances en la conquista del espacio o la lucha armamentística emprendida por las grandes potencias en la segunda mitad del siglo XX. Y nos lo preguntamos porque con las ingentes cantidades de dinero gastadas en armamento que podría destruir 1.000 veces la Tierra se podría alimentar a ese tercer mundo que pasa hambre.

Y nos preguntamos el motivo de ese maltrato que le damos a la naturaleza, a esa destrucción masiva de selvas y bosques sin reponer, nos preguntamos por ese vertedero que son los océanos y mares y por como esquilmamos sus recursos.

Y no tenemos respuesta, no nos la dan esos magnates y políticos que nos manejan, esa raza formada en muchos casos por indigentes intelectuales y analfabetos funcionales puesta en la Tierra para exterminarla.

Ya decía una profecía del siglo XI “El dinero será emperador” y no lo dudo viendo a esas grandes multinacionales arrasando con todas las materias primas, con las últimas selvas vírgenes que nos quedan y viendo a esos políticos, de triste recuerdo, como persiguen no el bienestar del pueblo, persiguen a Don Dinero.

Nos conformaremos con las cosas pequeñas que aún nos quedan, como disfrutar de un atardecer a la orilla de un riachuelo de montaña, viendo a las truchas, escuchando al ruiseñor y aprendiendo del Martín pescador, y disfrutar de la brisa y del sonido de las aguas que suavemente bajan a la llanura. O disfrutaremos de esa puesta de sol paseando por una playa y con otra mano que se une a la tuya. O disfrutar de esos amaneceres en esos brazos que algunos aman. O ensimismarse mirando tus ojos.

Las cosas pequeñas nos dejan esos destructores que arrasan todo cuanto pisan… pero no se dan cuenta que son las realmente importantes.

. . .

 

Pensamientos del loco Saudades:

 Desde pequeños hemos vivido en el mundo de las posesiones, las pertenencias, lo mío y lo tuyo y tenemos en el olvido que existe esa otra palabra con la que me quedo: lo nuestro.
  

Saudades

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