Descubrir mi mundo interior

Enfermedades y las causas emocionales

¿Cuáles son los factores que determinan si una persona será afectada por una enfermedad muy grave, incluso mortal, o por una enfermedad leve?

El primer factor determinante es la gravedad del dolor sentido en la niñez; es decir, cómo el niño interpretó y recibió el incidente doloroso. El otro factor indispensable en el desarrollo de una futura enfermedad grave es el hecho de que el dolor haya sido vivido en aislamiento, es decir, que el niño no tuviera a nadie a quien expresarle cómo sintió ese dolor. La persona susceptible de tener una enfermedad grave suele ser del tipo que no deja ver la magnitud de sus heridas. Las principales heridas vividas por los humanos, y a menudo rechazadas en el inconsciente, son: el rechazo, el abandono, la humillación, la traición y la injusticia.

¿Es posible sanar sin que se haya tomado conciencia de la causa del problema físico?

¡Por supuesto! Esto ocurre generalmente. Es posible que la persona haya hecho un trabajo de aceptación o de perdón interior sin ser consciente. Como el ser humano no es consciente en promedio más que un 10% del tiempo, es normal que vivamos bloqueos, emociones, rencores e incluso ira sin tener consciencia de ello. Por lo tanto, es posible perdonar o resolver un rencor sin ser conscientes de ello. Si éste es el caso, la curación será definitiva. Por el contrario, también es posible que sea una curación mental, es decir, que la persona haya creído en su médico, en los medicamentos, en el tratamiento, en el pensamiento positivo, en las oraciones, etc., lo suficiente como para sanar. En este caso es una curación temporal, y el malestar o la enfermedad regresarán cuando el siguiente elemento disparador reviva la vieja herida interior no sanada, es decir, no perdonada.

Cuando está afectada la salud de un ser vivo, hace frente a la enfermedad. Sin embargo, la enfermedad implica una causa, síntomas, signos clínicos, una evolución, un tratamiento.

Es un signo que me manda mi cuerpo para informarme de un conflicto o de un traumatismo que vivo para conmigo y/o mi entorno.

Descifrar el mensaje me ayudará a recobrar la salud más rápidamente.

ENFERMEDAD DE BECHTEREWS

La enfermedad de Bechterews es el resultado de una rigidez y de una carencia de flexibilidad en mi modo de pensar.

Pongo mi ego de lado, tomando éste demasiado sitio.

Debo aceptar, en cuanto al amor, ser más flexible (conmigo mismo), hacer confianza en las situaciones de la vida.

ENFERMEDAD CONGÉNITA

¿Cómo puede explicarse una enfermedad congénita desde el punto de vista metafísico?

Esta enfermedad indica que el alma de la persona que se encarna trae consigo algo que no resolvió en una vida anterior.

Para el alma, cada vida terrestre es como un día en la vida de una persona.

Si una persona se hiere y no se restablece por completo ese mismo día, se despertará al día siguiente con su herida, que deberá seguir curando.

Generalmente, la persona que padece un problema congénito lo acepta mejor que quienes la rodean.

Esta persona debe observar qué es lo que su enfermedad le impide hacer y ser, y así comprenderá su mensaje.

 En cuanto a los padres de esta persona, es importante que no se sientan culpables, pues es su hijo quien hizo esa elección antes de nacer o bien durante la etapa fetal.

ENFERMEDAD DE CROHN

La ileitis se define como una inflamación de la última parte del intestino delgado, el íleon, caracterizada por fuertes dolores. En el caso de enfermedades bacterianas o virales, puede tomar el aspecto de una crisis de apendicitis. Las infecciones consecutivas al SIDA, y a la tuberculosis pueden provocar una inflamación del íleon pero los casos crónicos agudos se refieren a la enfermedad de Crohn.

Puede tratarse de una forma de auto – castigo después de un sentimiento intenso de culpabilidad.

Esto se refiere a mi estima personal; no me siento “a la altura”, me siento “no correcto”, “no sirvo para nada”, “soy menos que nada”.

Me desprecio tanto que vengo a pensar que nadie me quiere y que quieren que siento inferior. Estos sentimientos se añadirán a una situación en la cual vivo una carencia, bien al nivel material o afectivo.

Tengo la sensación de que el objeto de esta carencia me ha sido usurpado de un modo despreciable, repugnante. A esto puede sumarse el miedo a morir. Entonces, ruge la rebelión muy profundamente adentro mío. Esto sólo permite aumentar mi temor a ser rechazado por los demás.

Al tener la sensación de no valer nada, esta enfermedad me puede ayudar a recibir la atención que necesito y que no tengo la sensación de recibir.

Mi estima personal es baja y soy demasiado abierto energéticamente, al nivel del abdomen, y recibo cualquier cosa incluido lo negativo de mi entorno y que me puede afectar.

Me rechazo al punto que es como si, energéticamente, mi abdomen se volviera una basura y como si permitiera que la gente de mi entorno vertiera en mí su energía negativa.

Me dejo invadir porque no ocupo suficientemente mi lugar y rechazo las situaciones, lo cual me hace vivir diarreas.

Estoy en profunda investigación de mi identidad personal o espiritual y la gravedad de la enfermedad me indica hasta qué punto esto toca a un aspecto de mi vida que es fundamental, incluso esencial.

Los medios que podría tomar para aumentar mi estima personal y permitir hallar verdaderamente mi identidad, el lugar que ocupo en mi familia o en la sociedad, me ayudarían a recobrar la calma y la armonía en mi vida.

El hecho de encontrar verdaderamente el lugar que me corresponde me dará una protección natural frente a mi entorno.

La vida es bella, yo también tengo derecho a vivir!

ENFERMEDAD CRÓNICA

La palabra crónica viene de “chronos” que significa “tiempo. La enfermedad crónica puede tardar meses o años en instalarse. Para una enfermedad, el término crónico sugiere algo permanente, irreversible y que en el límite, sólo puede corregirse.

Desarrollo una enfermedad crónica cuando rehúso evolucionar por temor a lo que me reserva el porvenir.

Cualquier sea la enfermedad crónica que me atraje, puedo preguntarme lo que me daba la sensación de no poder cambiarse.

¿En cuál aspecto de mi vida tengo yo la sensación de decirme: “De todos modos, no se puede hacer nada, o no se puede cambiar nada”?

¿Cuáles son los regalos que me aporta la enfermedad bajo forma de atención por parte de mi entorno, de la confirmación de mi resignación a cambiar mi punto de vista sobre la vida, etc.?

La solución fácil para mí es sin duda no hacer nada porque parece que lo único que quede por hacer es bajar los brazos.

El reto que tengo que resolver es asumirme, abrir mi consciencia a la idea de que todo es posible.

Puedo documentarme sobre resultados obtenidos por personas que tenían enfermedades crónicas y se han curado.

¿Qué tipo de enfoque utilizaron?

A veces, cuando los medios convencionales no dieron resultados, puedo investigar terapias alternativas, energéticas u otras, con discernimiento, por saber cuál podría ayudarme.

Saliendo con la idea de que todo es posible, podré mejor hallar soluciones que, si bien no me curan totalmente de mi enfermedad, me ayudarán a mejorar mi salud física, mental y emocional.

ENFERMEDAD DE DEPUYTREN

La desviación de Dupuytren es una afección de la mano caracterizada por una flexión de ciertos dedos hacía la palma, sobre todo el anular y el auricular y, esto, de modo permanente.

Esta enfermedad denota una “crispación” en mis actitudes, dejando traslucir cierto cierre frente a mi cónyuge o a mis hijos.

Tengo interés en hacerme más flexible y abierto expresando mejor mis estados de ánimo.

ENFERMEDAD DE FRIEDRIECH (la no coordinación de los movimientos)

La ataxia de Friedreich es una enfermedad del sistema nervioso caracterizada por degeneraciones tocando la médula espinal y el cerebelo (está situado en la base del cráneo, es responsable de la coordinación de los músculos necesarios al equilibrio y al movimiento).

Suele originarse debido a un esquema de pensamiento en mí, como madre. Este esquema es tan poderoso que el feto que engendré, (niño en gestación) lo capta y responde a éste incondicionalmente (igual como el amor de una madre por su hijo).

Estoy esperando tanto que mi hijo responda a mi o mis sueños que acabara por sentirse totalmente impotente para colmarme.

Siendo este niño, tengo miedo de no poder cumplir todo lo que mi madre me pide y de no estar a la altura del motivo para el cual estoy programado.

Tengo miedo de no tener el vehículo físico (A – “taxi” -a) apropiado en el momento oportuno. Entonces, se manifiesta un bloqueo en lo que se refiere a mi desarrollo.

Sea cual sea la edad del niño, debo, como madre, explicarle que tengo quizás ideales para él, pero que es porque le amo y que quiero lo mejor para él.

Cualesquiera sean las dificultades de mi hijo, le amo tal como es y no ha de volverse un “superman”.

Si el niño está en la fase de gestación, puedo hablarle interiormente porque, incluso a esta edad, comprende todo lo que le digo.

Si es algo más mayor, tomo el tiempo de hablarle: entonces sentirá todo el amor que ciento por él y el proceso de curación podrá entonces activarse.

Nada supera el amor y el perdón para restablecer la armonía entre dos seres.

ENFERMEDAD DE HANSEN (LEPRA)

La lepra es una enfermedad infecciosa que se inicia con pequeñas manchas pigmentadas en la piel, acompañadas de trastornos nerviosos. Las lesiones forman anillos que rodean un espacio de piel más clara. Las placas miden un centímetro o más, y en ese lugar suele haber menos sensibilidad, incluso ninguna. Los trastornos nerviosos consisten generalmente en parálisis que dan lugar a deformaciones de la mano y en especial a los característicos dedos en forma de ganchos. Un signo precoz es la atrofia de los músculos interóseos. Hay otra forma de lepra, producida por bacilos, cuya invasión hace desaparecer las cejas y la barba, pero no la cabellera.

Como esta enfermedad es un tanto repugnante, la persona afectada es del tipo que se rechaza completamente, que no se considera lo suficientemente buena, ni limpia, ni pura, para que los demás se interesen por ella.

Se carcome de tal modo por dentro que abandona su plan de vida.

Se siente impotente ante lo que ocurre a su alrededor.

Aunque en el continente americano y en Europa esta enfermedad está controlada, sigue estando muy presente en el mundo.

Las personas enfermas generalmente sienten vergüenza y no se atreven a reconocerlo.

Si es tu caso, toma conciencia de la vergüenza que te habita y te carcome; date cuenta de que la impotencia y el rechazo son sólo creaciones de tu cuerpo mental.

Has dejado que tu ego te convenciera de que no vales nada a los ojos de los demás.

Ahora te corresponde revisar esta forma de pensar.

Tu cuerpo te envía el mensaje importante y urgente de que vuelvas a establecer contacto con el ser extraordinario que eres.

Te sugiero encarecidamente que comiences a dedicarte cumplidos y a hacer una lista de tus talentos, tus capacidades y la utilidad de tu presencia en tu entorno.

La lepra es una enfermedad infecciosa crónica que afecta la piel, las mucosas, los nervios.

La persona afectada por ella se siente sucia, impura, no se estima a la altura. Se auto – destruye.

Si tengo la lepra, tengo la sensación que no tengo lo necesario para asumir mi vida, mis responsabilidades.

¿De todos modos, me merezco vivir?

Tengo tendencia a hacerme frecuentemente esta pregunta y a dejarme ir, sintiéndome incapaz de cambiar nada en mi vida.

Acepto de ahora en adelante alimentarme con pensamientos de amor y armonía para rehacerme una nueva piel que reflejará mejor el ser divino que soy.

ENFERMEDADES HEREDITARIAS

Cuando una persona presenta una enfermedad hereditaria, ello significa que heredó la manera de pensar y de vivir del padre transmisor de dicha enfermedad.

De hecho, esta persona no hereda realmente, sino que elige a este padre porque los dos necesitan aprender la misma lección.

El rechazo a la aceptación se manifiesta en general por la culpabilidad que experimenta el padre y la acusación del hijo hacia éste.

Además de acusar al padre en cuestión, el hijo con frecuencia hará todo lo posible por no ser como su padre, lo cual provocará también incomodidad y emociones en uno y otro.

Por lo tanto, la persona afectada por una enfermedad hereditaria recibe el mensaje de aceptar esta elección, pues el universo le proporciona una oportunidad maravillosa para dar un gran salto en su evolución espiritual.

En tanto no se realice la aceptación en el amor, la enfermedad seguirá transmitiéndose de una generación a otra.

¿Cómo se puede explicar una enfermedad hereditaria o genética desde el punto de vista metafísico?

En el sentido médico del término, las enfermedades hereditarias se transmiten por los genes procedentes de células reproductoras de uno o de ambos padres. De hecho, si quiero hablar de herencia, se trata en general de los pensamientos, emociones o conflictos interiores de los padres o abuelos que no fueron arreglados. Por ejemplo, si digo que la diabetes es hereditaria en mi familia porque mi abuelo era diabético, mi padre era diabético y que soy diabético, es sobre todo porque mi abuelo vivía una tristeza profunda (la tristeza profunda es la causa metafísica de la diabetes) que mi padre vivía una tristeza profunda y que yo, vivo tristeza profunda.

Entonces, en vez de pensar que mi enfermedad es hereditaria y que no puedo cambiar nada, podré empezar a buscar cómo cambiar mis pensamientos, mis emociones o resolver el conflicto interior que me llevó a vivir esta enfermedad.

Guardando en mente que la enfermedad debe favorecer una toma de consciencia personal, sé sin embargo que la razón metafísica de mi enfermedad en lo que a mis pensamientos y mis emociones se refiere, se vuelve a hallar en uno u otro de mis padres o en ambos, aunque ellos no forzosamente hayan desarrollado la enfermedad.

ENFERMEDADES INCURABLES

Incurable significa “que no puede curarse por ningún tipo de medicina”.

Debo preguntarme si me conviene esto de tener una enfermedad llamada incurable.

¿De qué puede servirme?

¿Debo yo fiarme de una etiqueta “incurable” que significa que ya no hay nada que hacer para remediarlo?

Debo interiorizarme para encontrar la causa profunda de este mal: el miedo, la ira, los celos… pueden ser su causa.

Debo aceptar que el amor fluye libremente en mí, porque sólo el amor puede curarlo todo.

ENFERMEDADES INFANTILES

Las enfermedades infantiles más comunes son: la TOSFERINA, las PAPERAS, el SARAMPIÓN, la RUBEOLA y la VARICELA.

Es interesante señalar que la mayor parte de las enfermedades infantiles afectan sobre todo a los ojos, la nariz, los oídos, la garganta y la piel.

La enfermedad infantil es un mensaje que recibe el niño porque deja que lo moleste lo que pasa a su alrededor y siente enojo dentro de sí.

Le resulta difícil expresar lo que siente porque no sabe cómo hacerlo, o incluso porque los adultos no se lo permiten.

Estas enfermedades se presentan en el momento en que el niño no recibe bastante atención o no es admirado lo suficiente.

Como generalmente producen manchas rojas en la piel, véase también este término.

Si eres la persona que cuida al niño enfermo y estás leyendo este artículo, ten en cuenta que puede escuchar muy bien  sin importar su edad, aunque sea un bebé.

Debes explicarle que su enfermedad es una expresión de su reacción ante el mundo que lo rodea, y que es completamente normal tener dificultades para adaptarse a un entorno nuevo.

No obstante, debe aprender que vino a este planeta con un cierto bagaje de creencias y que ahora deberá adaptarse a ellas, límites, deseos y temores de los demás.

Debe aceptar que los que lo rodean tienen sus ocupaciones y que no siempre pueden prestarle atención.

También debe darse el derecho de sentir enojo y expresarlo, aunque no tenga que ver con los adultos.

De este modo comprenderá que quienes lo rodean también tienen problemas de adaptación, y que si no los resuelven no es responsabilidad suya. 

La rubéola, el sarampión, las viruelas, la tos ferina, las paperas, la escarlatina, la varicela, en breve todas las enfermedades propias a la infancia suelen coincidir con períodos de evolución del niño.

Estas enfermedades frecuentemente suceden durante las dificultades escolares o cuando vive el niño un conflicto con los padres y cuando está ansioso frente a una situación.

Puede ser un tiempo de reposo que exige el cuerpo.

Dando al niño ternura, amor, atención, esto le permitirá fortalecerse para adelantar en la vida con más confianza.

Así, si soy este niño que vive una dolencia o una enfermedad, hay probabilidad de que la expresión de la enfermedad manifieste la dolencia interior de uno o de otro de mis padres.

Puede que mis padres no desarrollen ninguna enfermedad pero mi gran sensibilidad me conecta a la realidad interior de mis padres.

Entonces, estoy en resonancia con el niño interior de mis padres.

La enfermedad que tengo actualmente sólo pone en evidencia la toma de consciencia que tengo que hacer también.

Mis padres no son culpables de lo que vivo.

ENFERMEDADES INFLAMATORIAS (Con terminación itis)

¿Qué distingue a las enfermedades inflamatorias (aquellas que normalmente terminan en “itis”, como sinusitis, bronquitis, artritis, etc.)?

Tras conocer los trabajos del Dr. Geerd Hamer, encontré muy interesante el fruto de sus investigaciones en lo que él llama la NUEVA MEDICINA.

Según él, la enfermedad inflamatoria se produce después de la resolución de un conflicto biológico. Dice que en el instante en que el conflicto se aleja o se resuelve, el cuerpo (con ayuda del cerebro) inicia una etapa de curación y es entonces cuando aparece la enfermedad infecciosa o inflamatoria (por ejemplo: un hombre ya no soporta a su jefe y decide irse de vacaciones. Tan pronto llega al lugar de recreo, comienza a sufrir de sinusitis).

(Un conflicto biológico es un choque violento contra el cual uno se siente impotente e incapaz de reaccionar, y que es vivido en aislamiento. Es un choque difícil, que toma a la persona totalmente desprevenida. Los conflictos normales de la vida común no tienen un efecto tan brutal porque podemos prepararnos para ellos con un poco de anticipación).

Por otro lado, aun cuando el cuerpo esté en etapa de curación, ello no impide que el enfermo busque ayuda médica. Sin embargo, sugiero enfáticamente verificar bien si el conflicto ha sido verdaderamente resuelto (con el amor y el perdón) o si la solución es sólo temporal.

Según el Dr. Hamer, de las 1.000 enfermedades conocidas, la mitad son calientes y la otra mitad frías.

Las enfermedades calientes (como la inflamación) indican que el conflicto se ha alejado o se ha resuelto y que el cuerpo está en vías de reponerse.

Explica que las enfermedades son bifásicas, es decir, que 500 enfermedades, que en principio son frías (fase durante la cual el conflicto todavía está activo), se vuelven calientes después (fase durante la cual el cuerpo sana tras el alejamiento del conflicto).

Tanto en el hombre como en los animales, los dolores tienen fundamentalmente una finalidad biológica: la de inmovilizar al organismo o al órgano afectado a fin de que la curación se pueda realizar de una manera óptima.

También hay dolores durante la fase activa del conflicto (enfermedad fría), como en una angina de pecho o una úlcera estomacal. Durante la fase de curación (enfermedad caliente), los dolores son provocados por inflamaciones, infecciones, edemas o cicatrizaciones.

Me parecen muy interesantes las investigaciones y los descubrimientos del Dr. Hamer, al igual que los de muchos otros médicos, como el Dr. Siegel, el Dr. Simonton, etc. Son médicos que nos incitan a abrirnos a nuevos horizontes. No puedo afirmarte que todo esto sea cierto, pues ¿cómo saber quién posee la verdad? Por ello, es mucho más sensato que lo verifiques en tu interior, para así descubrir tu propia verdad.

Por mi parte, conozco algunos médicos que trabajan según las leyes de la Nueva Medicina del Dr. Hamer y logran resultados excelentes. Han sabido hacer una amalgama entre la medicina tradicional y la nueva, consiguiendo la satisfacción y el bienestar de sus pacientes.

Tú decides lo que quieres creer. Por otro lado, el hecho de que el cuerpo esté en fase de curación no te impide buscar ayuda médica, pero sé consciente de que mientras la medicina se ocupa de tu cuerpo físico, tú debes ocuparte de tus cuerpos emocional, mental y espiritual.

Lo que quiero agregar a los trabajos del Dr. Hamer es que uno no sólo debe alejarse del conflicto, sino que debe resolverlo para evitar que regrese.

Tomemos el ejemplo citado del hombre que tiene sinusitis tan pronto como se aleja de su jefe, a quien no soporta.

La medicina le podrá resolver el problema temporalmente.

Para zanjarlo definitivamente deberá pasar por las.

Sólo así se evitará otras sinusitis.

Por ello, es importante distinguir entre alejarnos del conflicto y resolverlo.

ENFERMEDADES KÁRMICAS

Vengo en la tierra para proseguir una evolución.

Tengo experiencias por hacer y vivir para llegar a una transformación interior.

Si llego al mundo con una lisiadura, es que hay “cosas” que no fueron resueltas en otras vidas (para los que creen en ello).

Tomar consciencia de ello y aceptar vivir la experiencia son los primeros pasos hacia una curación, tanto física como emocional.

En ese momento, todo es posible, porque la transformación interior lleva a la curación física.

ENFERMEDAD DE ROGER

Esta enfermedad es una malformación cardiaca congénita, que se caracteriza por un paso reducido de sangre del ventrículo izquierdo al ventrículo derecho. Véase  la información sobre las enfermedades congénitas.

ENFERMEDAD DE SCHEUERMANN

Esta enfermedad es una epifisitis dolorosa bastante frecuente en el adolescente.

Se manifiesta por dolores dorsales y lumbares y una deformación que aparece después de algunos meses de evolución; la espalda se arquea, se curva y se redondea hacia el exterior.

Además, se observa una rigidez anormal.

Véase problemas en la espalda, agregando que la persona enferma intenta ponerse erecta porque tiene la impresión de que lleva a una o varias personas sobre su espalda.

Le ayudaría afirmarse más y reconocer que los demás no sólo no están sobre su espalda, sino que él mismo es quien los deja que se le echen encima.

ENFERMEDAD DE SCHÜLLER

Esta enfermedad consiste en una osteoporosis circunscrita al cráneo.

Se manifiesta por dolores craneales muy acentuados y dificultad para mover la cabeza. Véase problemas en los huesos y dolor de cabeza.

ENFERMEDAD DE PARKINSON

Los síntomas característicos de esta enfermedad se asocian en proporciones variables: temblor, rigidez y trastornos complejos de la motricidad voluntaria e involuntaria; el rostro está fijo, la cabeza permanece inclinada hacia delante, el habla se modifica, el timbre de voz se vuelve sordo y cada vez más débil; se altera la escritura y todos los actos de la vida común se realizan con lentitud. Los hombres son los más frecuentemente afectados.

En general, esta enfermedad se manifiesta en la persona que tiene miedo de no poder retener a alguien o a algo; por esta razón, comienza en las manos.

El enfermo es una persona rígida que desde mucho tiempo atrás se ha reprimido para ocultar su sensibilidad, su vulnerabilidad, su ansiedad y sus temores, sobre todo en sus momentos de indecisión.

Su mayor deseo era controlarlo todo y ahora su enfermedad le dice que ha llegado a su límite y que no puede hacerlo, ni para sí misma ni para los demás.

Su sistema nervioso se ha cansado de mantener toda esa tensión interior que él creó para ocultar todo lo que sentía.

Por ser una enfermedad que evoluciona lentamente, la persona afectada tiene la oportunidad de revertir el proceso.

Si este es tu caso, aprende a confiar más en el Universo y en la gente.

Revisa tus ideas con respecto a ceder ante los resultados que obtienes y los de los demás.

Tu parte interna, aquella que cree que tú y los demás debéis conteneros para que todo sea perfecto, está exhausta.

Date el derecho de no ser perfecto, de estar indeciso e incluso de equivocarte.

De este modo te será más fácil darles ese derecho a los demás.

De la misma manera, acepta la idea de que es muy humano tener miedo y de que no puedes ser el hombre o la mujer perfecta que creíste debías ser.

La enfermedad de Parkinson es la deterioración de los centros nerviosos del cerebro, especialmente en las regiones controlando los movimientos. Aparecen temblores que suelen afectar las manos y la cabeza.

Cuando tiemblo, es porque siento o veo un peligro que me amenaza o amenaza a una persona a quien quiero; bien el temor a perder el control (¡el cual voy perdiendo cada vez más!), la inseguridad o la impotencia de progresar en la vida.

También puedo haber vivido un traumatismo: un abuso o dificultades que dejaron huellas y frente a las cuales vivo los sentimientos siguientes: pena, frustración, culpabilidad, rabia, depresión que me llevan al agotamiento, al desánimo y que quiero huir en vez de enfrentarme a ellos y resolverlos.

Me auto destruyo lentamente, produciendo la deterioración de la función nerviosa actual.

Una impotencia al nivel de la motricidad de mis miembros superiores (en particular mis brazos y mis manos) tiene su origen muy frecuentemente en una situación que vivo en la cual quería rechazar a una persona, una cosa o un acontecimiento o, al contrario, la quería retener y me sentí incapaz de ello (bien físicamente o moralmente).

Si están afectados los miembros inferiores (mis piernas y mis pies), es con ellos que me hubiese gustado rechazar o volver a traer a mí la persona, cosa o acontecimiento de referencia.

Tengo el placer de huir esta situación en la cual me siento desbordado y que percibo sin salida.

Debo reasumirme y aprender a controlar MI vida y no la de los demás, haciendo confianza en la Vida y decirme que merezco vivir.

ENFERMEDAD PSICOSOMATICA

La palabra psicosomática indica la relación que puede haber entre la mente (psico) y el cuerpo (soma); Originalmente, se pensaba que la mente tenía una influencia en el cuerpo e, inversamente, que el cuerpo tenía una influencia sobre la mente. Sin embargo, esta influencia que se atribuye al cuerpo sobre el espíritu poco a poco fue archivada, de modo que el término psicosomático, en el lenguaje médico, significa sobre todo la relación de la mente con el cuerpo.

Además, cuando me dicen que mi enfermedad es psicosomática, es un poco como si tuviera una enfermedad imaginaria y que esto sólo ocurriera en mi cabeza.

Desde el punto de vista metafísico, todas las enfermedades tienen su origen más allá de lo físico y por lo tanto, podría decir que todas son psicosomáticas.

Debo tratar mi cuerpo con todo mi saber, utilizando el conocimiento de los profesionales de la salud, y a la vez buscando la causa real que hizo que se manifestara la dolencia o la enfermedad.

El subconsciente tiene un poder enorme de regeneración de los tejidos o la capacidad de producir efectos físicos según la interpretación que hace.

He aquí algunos ejemplos. Se encuentra a una persona muerta en el departamento frigorífico de un tren, y ella se había encerrado allí accidentalmente. La autopsia reveló que la persona había muerto helada, cuando el sistema de refrigeración estaba parado, lo que ignoraba probablemente la víctima.

Las personas andan descalzas sobre brasas y no desarrollan ni quemaduras ni ampollas de agua en los pies, el subconsciente no habiendo registrado ningún peligro por sugestión, etc.

TODAS LAS ENFERMEDADES APARECEN DESPUÉS DE UN CONFLICTO, DE UN IMPACTO EMOCIONAL, DE UN TRAUMATISMO CONSCIENTE O INCONSCIENTE.

El cerebro activa entonces un mecanismo de supervivencia biológica según el conflicto o el traumatismo vivido.

Luego, se trata de descifrar el mensaje para modificar el programa que el cerebro manda para restablecer la salud. Al saber esto, debo sin embargo seguir cuidando mi cuerpo físico para traer éste a un estado representando mejor la salud.

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