Descubrir mi mundo interior

Causas Emocionales de la Locura

LOCURA

La locura es un trastorno mental, una alteración, un extravío del espíritu. Las diferentes manifestaciones de la locura, con grados más o menos graves, son la ALIENACIÓN, el DELIRIO, la DEMENCIA, la ALUCINACIÓN, la MANÍA, la NEUROSIS, la PARANOIA, la PSICOSIS y la ESQUIZOFRENIA.

Toda enfermedad mental está relacionada con el YO SOY de la persona.

Su problema es de identidad: no sabe quién es.

Suprime su capacidad de sentir y la compensa dedicándose obstinadamente a querer comprender las cosas y a las personas en lugar de abrirse para sentirlas.

Entre los problemas mentales mencionados antes, en la gran mayoría de los casos, la persona mantiene un rencor profundo, incluso odio, hacia uno de sus padres, muchas veces el del sexo contrario.

La existencia de un problema tan grave en la edad adulta, hace necesario remontarse a la primera infancia para encontrar la causa. A ese niño se le impidió ser él mismo, y en consecuencia, empezó a crear un mundo interior en el cual refugiarse. Por eso, al llegar a adulto, esta persona experimenta tantas dificultades para ubicarse en el mundo normal.

Además, es frecuente constatar que la persona afectada por un problema mental está sujeta a obsesiones de todo tipo.

Pone la mira en otra persona o cosa para evadirse, lo que le permite evitar verse a sí misma. Llega el momento en que, no pudiendo huir más en sus obsesiones, huye en la locura, como otros huyen en el alcohol, los medicamentos o la droga.

De acuerdo con mi experiencia, la única forma actual de obtener resultados es el perdón verdadero.

No obstante, como la persona afectada no quiere necesariamente salir de la locura porque para ella es un escape, quienes quieran ayudarla deben actuar con mucho amor y paciencia para que esta persona logre perdonar y se perdone.

También existe el hecho de que la persona enferma de alguna forma de locura en general cree en Dios y en Satán como dos personajes que existen para juzgarla y condenarla. Por lo tanto, siente muchos miedos. Por esta razón, este tipo de persona se obsesiona por una religión y vive en el temor al demonio, del mismo modo que vivió el temor hacia uno de sus padres.

Para sanar debe aceptar otra concepción de las palabras “Dios” y “demonio”: llegar a creer que no son personajes externos, sino una energía de amor o de odio que está en su interior, una energía de creación o de destrucción, un estado del ser, nada más. 

La locura, también llamada alienación mental o psicosis, se produce cuando ya no puedo más y que rechazo el mundo en el cual vivo.

Me siento agredido y perseguido de todas partes, sobre todo por mi propia familia.

Para mí, la vida sólo es sufrimiento.

Me encierro en mi propio universo en el cual me siento muy bien. Nada me puede alcanzar.

Es mi modo de cortarme definitivamente de mi familia y del mundo exterior. Es la huida y la evasión.

Puedo liberarme de esta locura recibiendo el amor y la comprensión; si pienso que me está alcanzando la locura, debo asumirme, aceptar que todo lo que me sucede tiene una razón de ser y que esto me permite volverme más responsable, más libre, más dueño de mi vida.

Puedo así transigir más fácilmente con las nuevas situaciones que se ofrecen a mí.

ALUCINACIONES

Cuando estoy desgastado físicamente o moralmente, puedo hacerme una montaña de ideas negras, frecuentemente falsas.

Así, puedo perder pie con lo real sin tener consciencia de ello, puedo despegarme de lo real.

Confrontado con una realidad que no quiero ver, me invento una aunque pueda ser falsa.Entonces puedo darme razón y probar mi propia interpretación de esta realidad que no puedo aceptar.

Estas interpretaciones, estos mundos imaginarios, creados de todas partes por mí – mismo, pueden también hacer recalcar mis propios miedos.

Puedo tener alucinaciones cuando vivo un nivel de estrés muy elevado. Si, por ejemplo, estoy buscando un documento que necesito absolutamente y cuya pérdida representaría millones de dólares, mi cerebro podrá crear una imagen de este documento (holograma) que me parecerá muy real y que durante unos momentos, hará bajar mi nivel de estrés. Después dándome cuenta de que aluciné, puedo ahora pensar más claramente y podré o bien pedir que se me ayude a buscarlo o bien explorar otros lugares en donde se hallará probablemente el documento. Sin esta alucinación, hubiese seguido estando “preso” de mi estado de estrés.

En lo que a drogas se refiere, provocan un estado de consciencia en expansión.Así, la persona puede experimentar dimensiones a las cuales no tiene acceso ordinariamente.

¿Por qué tomo droga?

¿Es una huida de mis sufrimientos interiores que no consigo, por falta de ayuda, afrontar?

Puedo volverme dependiente de drogas, las que sean. Pueden darme un estado de bienestar temporal. Pero una vez “straight”, o sea de vuelta a lo normal, ya no es el mismo refrán.

Entonces, ¿a dónde buscar? En uno – mismo.

Solo se entra ahí con el amor y también por su propio camino personal y espiritual.

Una espiritualidad que me libera de las cadenas del pasado y que me da mi libertad y mi autonomía.

Puede también que después de un accidente, un estrés intenso o simplemente de mi desarrollo personal y espiritual, mi tercer ojo se abra cada vez más, lo cual me permite ver colores alrededor de las personas, corrientes de energía en el espacio o presencias traslúcidas (no materiales) en mi entorno.

Así puedo tener la sensación de que alucino sobre todo porque mi sensibilidad suele ser mayor cuando tengo este tipo de percepción.

Entonces, hago confianza y me siento rodeado de luz blanca y dorada, sabiendo que estoy constantemente guiado y protegido.

Cada vez me gusta más descubrir y experimentar la verdadera realidad, el “Yo Soy”.

ESQUIZOFRENIA

La esquizofrenia es un modo de esconderme y esconder a los demás mi auténtica identidad.

Frecuentemente el esquizofrénico creció en un marco familiar muy rígido en el cual perdió su verdadera identidad. Al no saber ya quién soy, decido entonces volverme otro.

Es un rechazo total de mi YO SOY.

Lo que vivo es tan intenso que mi estado esquizofrénico se vuelve solución de desesperación a un estrés demasiado grande; tengo la sensación de que no hay solución a mi situación, por lo tanto mi única suerte de supervivencia es huir.

Como persona padeciendo esquizofrenia, poseo frecuentemente un intelecto muy fuerte y tengo necesidad de comprender lo que me sucede en vez de aceptarlo simplemente.

Como esquizofrénico, suelo vivir en un clima de amenaza y el miedo se apodera de mí.

A veces, ocurre también que al tener grandes dones psíquicos, los desarrollo de modo exagerado.

Vivimos todos esquizofrenia en un porcentaje más o menos elevado.

En efecto, si registré una herida interior en mi infancia (sobre todo entre 0 y 12 años) bajo forma de rechazo, sumisión, ira, incomprensión, abandono, etc., tendré tendencia en deformar la realidad cuando, en mi vida de adulto, un acontecimiento reactivará está herida. Es como si desarrollase mecanismos, a veces inconscientes, para impedirme volver a vivir el dolor o el recuerdo de este dolor que pude vivir anteriormente.

Entre estos mecanismos de defensa, anotemos el hecho de cambiar inmediatamente de tema cuando se acaba de abordar una situación en la que me sentí herido; puedo tener un comportamiento incoherente cuando se toca un tema como por ejemplo ir a buscar la sal en la nevera, lo cual pasará por ser “una distracción”, etc.

Tendría interés en volver a descubrir el ser maravilloso que soy y a aceptar la responsabilidad de mi vida.

NEUROSIS

La neurosis es una afección nerviosa relacionada íntimamente con la vida psíquica del enfermo, pero que no altera tanto la personalidad como las psicosis.

El sujeto, que se reconoce enfermo, tiene una consciencia aguda y dolorosa de ser presa de problemas que su sola voluntad es impotente para detener y pide ayuda con un deseo sincero de curarse.

La mayoría de las personas que sufren de neurosis también tienen un carácter obsesivo, por lo que dicho problema indica que hay una fisura en los cuerpos sutiles de la persona afectada. Tal fisura se crea, según numerosas observaciones realizadas hasta ahora, por un rencor no resuelto hacia uno de los padres o hacia los dos.

También son personas que tienen una enorme necesidad de atención y que sufren por no haberla tenido desde su infancia. No recibieron la atención que necesitaban. Esto no quiere decir que no la hayan tenido, sino que la que recibieron no satisfizo su gran necesidad. Por lo tanto, se vuelven muy dependientes y, a falta de alguien de quien depender, establecen otra dependencia hasta el punto de volverse obsesivos (por ejemplo, obsesión por la limpieza).

Por medio de la neurosis tu cuerpo te indica que urge que revises todo tu sistema de creencias porque éstas te perjudican mucho. Estas te hacen sentir impotente para detener los dolores psíquicos que sufres.

El recursos más eficaz es volver a los buenos momentos del pasado, aceptando que tus padres, o quienes hayan cumplido esa función, actuaron con lo mejor de sus conocimientos.

En esta vida necesitas aprender a ser autónomo y a creer más en tus capacidades y en tu poder para crear esa vida maravillosa que tanto deseas.

Cuando decidas buscar ayuda externa, no olvides que si dependes totalmente de ella para salir adelante, seguirás creyendo que no puedes lograrlo solo y alimentarás la gran dependencia que sientes en ese momento. Es importante que utilices esta ayuda como soporte o guía, recordando que puedes arreglártelas solo.

Igual que la depresión y la psicosis, la neurosis está causada por emociones no controladas o por la investigación de una identidad que sustituiría la que rehúso.

Aunque guarde contacto con la realidad y pueda seguir viviendo en sociedad, puedo vivir un sentimiento de angustia, mi juicio puede estar alterado y mi vida sexual puede resentirse bajo forma de impotencia o frigidez.

Intento tomar el lugar que me corresponde y necesito que se me preste atención para valorizarme.

También necesito hallar un sentido a mi vida que me permitirá liberarme de las tensiones que vivo.

Seré libre porque llevaré mi atención sobre el objetivo fijado, fuente de felicidad y satisfacción.

Por lo tanto debo aceptar mi naturaleza profunda que es amar a los demás y amarme a mí – mismo sin necesariamente estar obligado a comprender toda la vida desde A hasta Z para aceptarme tal como soy.

OBSESIÓN

Una obsesión es una idea que se impone en el pensamiento e invade el campo de conciencia del individuo, que no logra rechazarla.Principalmente suele proceder de ideas de naturaleza religiosa o moral, de preocupaciones por el orden o la precisión, o incluso de peligros más o menos fundados. La persona obsesiva también siente una enorme ansiedad.

La obsesión es una enfermedad del pensamiento.

Cuando estoy obsesionado por algo o por alguien, toda mi atención, toda mi energía, están dirigidas hacía éste.

Estas ideas me vienen de modo repetitivo y amenazador. Sin embargo me mantengo consciente del carácter irracional que tienen estas ideas. No cuenta nada más.

Si tengo una personalidad obsesiva, hay muchas probabilidades de que sea una persona llena de dudas, con mucha dificultad para tomar decisiones y de que viva una ambigüedad amor – odio, de cara a mí – mismo o a los demás.

Las obsesiones pueden tener formas muy diversas: puede tratarse de una fobia frente a algo o a alguien, pueden ser “murmuraciones mentales” sobre “lo que se podría producir si…”, la locura de la duda o una compulsión a cometer ciertos actos que pueden ser sin consecuencia o que pueden también ser criminales, incluso suicidas, pero que nunca prácticamente están seguidos del acto.

La mayoría de veces, tengo un temor angustioso frente a “algo que podría suceder” por negligencia o por error personal y que se debe evitar.

Mi prioridad es el mantener mi obsesión, incluso inconscientemente. Mi sistema de pensamiento está paralizado.

Estoy alimentado por el objeto de mi obsesión. Así lleno un vacío interior y una gran inseguridad.

Para vivir obsesión, he de tener una especie de tensión interior, inquietud.

Sería oportuno para mí encontrar un punto de interés en mi vida que me traiga más calma y más paz interiores. Así podré aprovechar más de lo que me trae la vida.

PARANOIA

El comportamiento paranoico puede considerarse como un síndrome que nace de un sentimiento de inferioridad teniendo el valor de una protesta, compensación, revancha o castigo.

La paranoia se define como una psicosis caracterizada por la sobre estima de sí, la desconfianza, la susceptibilidad, la rigidez psíquica, la agresividad y que provoca un delirio de persecución.

Sin embargo, si soy paranoico, sigo conservando mis capacidades intelectuales.

La persona afectada de paranoia, tiene obsesiones, ideas fijas, en las cuales se concentra toda su atención.

Si estoy afectado de paranoia, me siento víctima de todo lo que me sucede y estoy constantemente en la defensiva.

Mis heridas emocionales, mi gran sensibilidad, los miedos que me habitan y mis pesares también, particularmente frente a mis experiencias que juzgo como fracasos, al no haber recibido todo el éxito que había esperado, todo esto me lleva a huir y cortarme de una realidad con la cual me es difícil transigir.

Debo tomar consciencia que mis pensamientos negativos obsesivos son nefastos para mí.

Y tengo interés en asumir cada vez más mis responsabilidades frente a mi vida, siendo capaz de crear ésta como lo deseo.

PSICOSIS (en general).

La psicosis es una afección mental que perturba gravemente a la personalidad y que se caracteriza por síntomas que revelan trastornos de conducta importantes.

El sujeto psicótico es prisionero de un universo accesible sólo a él y sufre de un estado más o menos acentuado de despersonalización.

Pueden acompañar a las psicosis diferentes tipos de alucinaciones o delirios.

Esta afección mental se produce en una persona que no está en contacto con su YO SOY.

He podido observar que muchas personas que padecen diferentes formas de psicosis sienten ira hacia su progenitor del sexo opuesto.

Sufren desde su infancia al no haber sido reconocidos por ese padre o esa madre por lo que eran, e intentan ser otra persona para que se les reconozca.

La psicosis se produce cuando la persona llega a su límite mental por no ser ella misma.

Desea tanto ser otras personas que pierde por completo el contacto con su SER. En general, la persona psicótica rechaza la ayuda porque prefiere hacer a los demás responsables de su desgracia, en especial a personas del sexo opuesto.

Si padeces psicosis o tienes tendencias psicóticas, debes darte cuenta de una vez por todas de que tú eres el único que puede restablecer el contacto con lo que eres.

Cualesquiera que sean los sufrimientos vividos durante tu infancia, nunca es demasiado tarde para librarse de ellos.

Si lees esta descripción para otra persona, debes saber que no puedes resolver este problema por ella, aunque tengas las mejores intenciones del mundo.

Puedes sugerirle que lea este texto, pero sin insistir.

Por otro lado, puede ser muy benéfico que le hables del amor y la animes a perdonar a su padre o a su madre.

Es preferible que quien ayude a la persona psicótica sea una persona del mismo sexo, sobre todo si se trata de un caso avanzado. Véase también locura.

La psicosis es una enfermedad mental mayor, que trastorna gravemente la existencia psíquica de la persona en sus relaciones consigo misma y con el mundo exterior, conllevando la alteración de la consciencia de sí, de los demás y del mundo exterior, de la afectividad, de la inteligencia, del juicio, de la personalidad, lo que se traducirá por un trastorno marcado del comportamiento exterior, ya que el sujeto vive como si fuera extraño a este mundo.

La paranoia y la esquizofrenia son psicosis.

Si padezco esta enfermedad, quiero huir de quien soy y escaparme de este cuerpo que no acepto.

Me siento tan mal que tengo la sensación de ya no tener identidad, habiéndome dejado invadir por la gente que me rodea.

Tengo una débil estima de mí y busco por todos los medios que me quieran y me dediquen atención.

La psicosis puede también estar causada por un acontecimiento en el cual viví un impacto emocional tan grande que quise cortarme de la realidad, ya que mi mental no entiende “¡porqué esto me podía suceder a mí!”.

Y oculté estos acontecimientos, emociones en mi subconsciente pero aún están ahí y pronto o tarde deberé enfrentarme con ellos para integrarlos y aprender la lección de vida vinculada a ellos. Al liberar de su cárcel mental estos acontecimientos que me controlan inconscientemente y que me hacen actuar de modo impulsivo como podré retomar el pleno control sobre mi vida y viviré en paz conmigo mismo.

La psicosis infantil, por su parte, puede resultar de una relación perturbada entre el niño y sus padres.

Siendo niño, puedo vivir un rechazo vinculado a la rebelión inconsciente de mi madre o porque estoy sometido a revelaciones sexuales demasiado precoces para ser integradas, etc.

Yo, como niño, me encierro en un estado de indiferencia, inercia y estancamiento en cuanto a mi desarrollo mental o me encierro en un mundo aparte que deja de ser comunicable y que sirve de medio de protección. Es como si fuera capaz de hallar mi lugar y de asumirme.

Me encierro en una “separación protectora” habiendo vivido un profundo rechazo o una “sequedad afectiva”, y teniendo la impresión de no poder ser lo que mis padres quieren que sea, éstos estando controlados por sus miedos, sus deseos, sus temores, sus fantasmas hacía mí, su hijo.