Descubrir mi mundo interior

Causas Emocionales de la Tensión Arterial

HIPERTENSIÓN

Conocida comúnmente como PRESIÓN ALTA, la hipertensión arterial corresponde al aumento por arriba del promedio de la tensión sanguínea en las arterias. Esta enfermedad puede ocasionar lesiones vasculares en el corazón, el cerebro, los riñones y los ojos.

El nombre de la enfermedad explica bien lo que sucede, es decir, que la persona afectada se crea una fuerte presión a causa de su hiperemotividad.

Revive sin césar situaciones que le recuerdan heridas afectivas no sanadas ni resueltas.

También tiene tendencia a dramatizar las situaciones debido a su gran actividad mental, que le hace sentir muchas emociones.

Es una persona muy sensible, que quisiera ver felices a todos los que la rodean y se crea muchísima tensión y se presiona mucho para encontrar la forma de lograrlo.

Esta hipertensión significa que es el momento de que pienses en ti sin creer que estás en este planeta para arreglar la vida de todos los que quieres.

Esto no quiere decir que no te ocupes de ellos, pero de ahí a sentirte responsable de su felicidad hay una gran distancia.

Te ayudaría mucho cambiar tu concepto de responsabilidad para que le pongas “un poco de sal” a tu vida.

Esto te descargará de una gran presión inútil que, además, te impide vivir con alegría el momento presente.

HIPERTENSIÓN (Demasiado alta)

La imagen representando a una persona padeciendo hipertensión es el presto (olla cerrando herméticamente, con un control de vapor y sirviendo a cocer los alimentos bajo presión.).

Soy esta persona que acumula, durante largos períodos, pensamientos y emociones que no están expresadas; frecuentemente soy hipersensible y me controlo mal.

Mis iras y contrariedades son reprimidas, haciendo hervir así mi interior.

También puedo tener tendencia a la procrastinación o a aplazar a más tarde las cosas que debo decir o hacer por miedo o falta de confianza en mí, y acabo por vivir una tensión nerviosa intensa, porque veo todo esto como una montaña y no sé si seré capaz de realizar todos mis proyectos.

Así puedo hacer fábulas, aumentar mis problemas y mi culpabilidad aumentará rápidamente la “presión”.

Mi deseo de controlarlo todo y resolver las situaciones de mi aumenta mi presión que puede hacerse insostenible.

Viviendo un miedo profundo de estar rechazado, me siento en peligro y me mantengo en guardia.

La hipertensión que vivo puede también hallar su fuente en mi miedo de la muerte, conscientemente o inconscientemente, y en mi deseo de sacar partido al máximo de mi vida, porque quiero realizar los múltiples objetivos que me he fijado.

Debo aprender a dejar salir el vapor suavemente.

Evito la acumulación que provoca la explosión.

Aprendo a tenerme confianza.

HIPOTENSIÓN

También llamada presión baja, la HIPOTENSIÓN es una disminución, por debajo de lo normal, de la tensión sanguínea. Se caracteriza por una tendencia a los síncopes, una mala vascularización de las extremidades y gran fatiga o tendencia a sufrir vértigos.

Si la presión es baja pero no ocasiona ningún problema físico, es posible que sea la adecuada para dicha persona.

La persona que sufre de hipotensión suele ser del tipo que se desanima fácilmente y se siente derrotada por anticipado.

Hace que su energía vital disminuya rápidamente porque no soporta el peso de los acontecimientos.

Le falta valor y no quisiera hacerse responsable de su vida.

Se da por vencida con mucha facilidad.

El hecho de que tengas la presión baja indica que eres poco consciente de tu capacidad para dirigir tu vida.

Escuchas demasiado tu propia actividad mental, la cual te hace creer que no eres bueno en nada y que estás derrotado antes de empezar.

Sería interesante que tuvieras una meta, algo concreto a lo cual aspirar y a lo que te permitas llegar en el momento y el tiempo adecuado.

El hecho de creer que no puedes hacer frente a cierta presión en la vida te impide realizar tus sueños.

HIPOTENSIÓN (Demasiado baja)

Contrariamente a la hipertensión, la hipotensión se halla en una persona cuya presión es demasiado baja (observar que una persona puede tener una presión por debajo de la normal y hallarse en plena forma. Su presión es pues adecuada para ella ya que su calidad de vida no está afectada).

Si soy una persona que tiene la presión baja, esto puede indicar que mi deseo de vivir está ausente.

Tengo la sensación que nada funciona, que para mí es inútil hacer esfuerzos porque de todos modos, tengo el sentimiento de que las cosas no funcionarán.

Me siento vacío de energía y no consigo llevar el peso de los acontecimientos.

Me abandono al desánimo.

El alma ya no está en mis acciones.

Vivo en víctima y tengo la sensación de que mi vida se parece a un callejón sin salida.

La hipotensión puede llevar a una pérdida de consciencia.

Es el signo de que quiero huir de mis responsabilidades, de ciertas situaciones o ciertas personas porque el hecho de hacer frente me llevará a situarme y a hacer acciones que quizás no me apetece hacer.

El mensaje que me da mi cuerpo es hacerme confianza y apresurarme.

Elijo dejarme guiar por mi fuerza interior.