Descubrir mi mundo interior

Causas Emocionales del Hígado

El hígado metaboliza los alimentos, elimina los excesos de proteínas, grasa y azúcar y purifica la sangre de sus impurezas. Es esencial a la vida. Es conocido como la “sede de la ira y de la crítica”.

El hígado también está vinculado con mi comportamiento y representa la facilidad de adaptación a los acontecimientos y a las circunstancias de la vida.

Las emociones negativas que siento (pena, odio, celos, envidia, agresividad) traban el buen funcionamiento del hígado.

Mi hígado tiene la capacidad de acumular estrés y tensión interior.

Es también en mi hígado donde se depositan mis pensamientos y mis sentimientos amargos e irritantes que no han sido expresados o resueltos.

Por esto, cuando limpio mi hígado por medios fisiológicos, (por la fitoterapia o de otro modo) o energéticos, entonces me siento más calmado y en mejor contacto conmigo mismo.

Los desórdenes del hígado pueden incluso llevarme a vivir la depresión, ésta siendo percibida como decepción frente a mí – mismo.

Puedo vivir en ese momento tristeza, cansancio, una dejadez general.

Cuando mi hígado está sucio, afecta los niveles espirituales e interiores de mi consciencia.

Puedo perder mi vía y la dirección que debo tomar.

El hígado da la vida y también puede alimentar mi miedo a esta misma vida.

Debo yo actuar para que me de la vida.

ABSCESO DEL HÍGADO

El hígado está relacionado con la crítica y un absceso del hígado indica una gran insatisfacción en mi vida, que puede proceder del hecho que los acontecimientos no se desarrollan como quiero.

Que me preocupe demasiado para ciertas situaciones.

Que la alegría y el amor que alimentan mi vida sean insuficientes.

Éste es un mensaje que me da la vida para desarrollar mi flexibilidad y mi apertura y hacer que yo busque el amor y la comprensión que necesito para descubrir más este amor que está en mí.

PROBLEMAS DEL HÍGADO

El hígado es la glándula más grande del cuerpo. Sus funciones lo convierten en uno de los órganos más importantes y más complejos del organismo. Vierte sus secreciones (una de los cuales es la bilis) al intestino, participando así en el proceso digestivo. Interviene activamente en el metabolismo de los glúcidos (azúcares), los prótidos (proteínas) y los lípidos (grasas). Colabora en la coagulación sanguínea y tiene una función antitóxica. La alteración de una de estas funciones es signo de un problema hepático. Algunos de ellos son: ABSCESOS, CÁLCULOS BILIARES (PIEDRAS), CIRROSIS, CRISIS HEPÁTICA, HEPATITIS VIRAL, ICTERICIA y TUMORES.

Los problemas del hígado se manifiestan cuando la persona hace demasiado, se preocupa por todo lo que sucede a su alrededor en lugar de digerirlo bien, es decir, adaptarse a los acontecimientos.

Tiene miedo de las consecuencias, sobre todo de fallar en algo.

Esta dificultad de adaptación a una situación nueva le hace sentir mucho enojo y descontento.

Estos problemas también indican una actitud depresiva, aun cuando sea inconsciente.

En metafísica, el hígado es el lugar del enojo reprimido.

La persona afectada por los problemas hepáticos suele ser del tipo que no se ofende porque se siente indefensa, incompetente ante las ofensas.

Se muestra en desacuerdo con los que se ofenden, sobre todo con aquellos que pierden el control, porque ella se esfuerza mucho para no demostrar nada.

Siente amargura y tristeza.

Cuando lleva ya mucho tiempo reprimiéndose, en lugar de sufrir un ataque de enojo y desahogarse, sufre una crisis hepática.

Debido a que el hígado tiene una función vital en la coordinación de las diferentes funciones del cuerpo humano, un problema en este órgano indica que te estás olvidando de coordinar bien lo que sucede en tu vida.

En lugar de adaptarte a los acontecimientos y a las personas, los juzgas, quieres cambiarlos y te bloqueas internamente al poner demasiada atención a lo que ocurre en tu mente.

Cada enojo interno es una indicación de que te olvidas de ponerte en el lugar del otro y de que quieres tener razón.

Por lo tanto, te sientes ofendido con facilidad.

Tu hígado te indica que debes dedicar tiempo a acomodar dentro de ti lo que pasa a tu alrededor antes de sacar conclusiones con demasiada rapidez.

También te dice que tienes todo lo necesario para defenderte.

Los dolores de hígado proceden de mi propia actitud.

Mis frustraciones acumuladas, mis odios, mis celos, mi agresividad contenida son factores activadores de los problemas del hígado.

Estos sentimientos esconden miedos que no pueden expresarse de otro modo.

Tengo tendencia a criticar y juzgar a los demás con facilidad.

Me quejo constantemente.

Resisto a alguien o a algo.

Vivo mucho disgusto.

Acepto difícilmente tales como son.

La alegría de vivir es frecuentemente inexistente porque tengo envidia de los demás, lo cual me perturba y me pone triste.

Sin embargo, hasta qué punto estoy listo para hacer esfuerzos, tanto en el plano material como en mi caminar espiritual?

Aún no he comprendido que lo que yo reprocho al otro sólo es el reflejo de mí – mismo. Sólo es mi espejo.

Me quejo constantemente y pido a los demás que cambien.

¿Dónde está mi buena voluntad?

¿Cuál es el esfuerzo por mi parte?

También carezco de alegría de vivir, simplicidad.

Podré desarrollar un cáncer de hígado si todas las emociones que me son nefastas me “agobian” desde un buen tiempo.

Frecuentemente, resulta de un conflicto con relación a la familia o al dinero, especialmente cuando tengo miedo de carecer de algo.

Es tiempo que tome consciencia que debo aceptarme tal como soy y aprender a amarme más.

Ser capaz de amor y comprensión hacia mí abre la vía a mi comprensión y al amor de los demás.

Recobro la alegría de vivir.

CÁLCULOS BILIARES O LITIASIS BILIAR (Piedras en….)

El cálculo biliar es generalmente uno o varios depósitos de colesterol o de cal. En el lenguaje popular, se dice a veces “tener piedras en el hígado”. Viene de la bilis. Este líquido secretado por el hígado sirve a la digestión de los alimentos. La bilis pasa por la vesícula biliar y el cálculo formado se vuelve a encontrar en esta misma vesícula (un solo cálculo gordo o varios pequeños).

La bilis es ligeramente amarga y viscosa y manifiesta la amargura interior, la pena, la agresividad, la insensibilidad, el rencor, la frustración o el disgusto que tengo y ciento hacía mí – mismo o hacia una o varias personas.

Los cálculos representan un dolor más profundo que los meros síntomas en el nivel del bazo, del hígado o de la vesícula biliar.

Es energía cristalizada, sentimientos y pensamientos muy duros, amargura, envidia e incluso celos solidificados bajo forma de guijarros, que estuvieron mantenidos y acumulados a lo largo de los años.

Los cálculos pueden estar “ocultos” desde hace tiempo, pero una repentina emoción y violenta puede hacerlos brotar “conscientemente”, con dolores intensos.

Frecuentemente, estoy decidido a ir hacia delante, a precipitarme con fuerza, a abrir puertas pero me para algo que me limita, me ahoga y mis acciones se realizan frecuentemente por miedo.

Entonces, estoy frustrado de la vida, manifiesto actitudes “amargas” e irritantes con respecto a la gente, no consigo decidirme porque carezco de valor y mis fuerzas interiores están mal canalizadas.

No tengo dominio de mí – mismo. Es el motivo por el cual tengo cálculos biliares.

¿Qué es lo que influencia mi vida?

¿Soy demasiado orgulloso?

Por más que los cálculos son la expresión de una vida endurecida, debo aceptar liberarme del pasado y tener una actitud y pensamientos más suaves, una apertura diferente hacía la vida soltando el pasado, los sentimientos lejanos y las viejas emociones amargas, permitiéndome así el amor verdadero.

El proceso de adaptación al nivel del corazón me ayudará a ver más claro en mi vida y a mejor descubrir el camino que mejorará mi situación.

CIRROSIS – HÍGADO 

La cirrosis es una crisis global de las funciones fisiológicas del hígado. El alcoholismo es el factor principal (en promedio, 90% en el hombre y 75% en la mujer). Al principio, los trastornos son de orden digestivo (pérdida del apetito, digestión lenta y pesada, ardor gástrico) y de orden general (fatiga, adelgazamiento). Después los problemas se vuelven más graves y de orden vascular. Véase la descripción en problemas del hígado.

Sin embargo, como la cirrosis es la enfermedad hepática más importante, debe tenerse en cuenta que quien la sufre ha llegado a un estado de urgencia y debe corregirse.

Su cuerpo le habla de una manera muy clara. Le dice que ha llegado a sus límites físico, emocional y mental, y que sólo él puede remediarlo.

Su manera de ver la vida está a punto de destruirlo.

Debe dejar de rebelarse y de creer que la vida es muy injusta.

La cirrosis es una enfermedad inflamatoria del hígado causada, entre otras cosas, por el consumo abusivo de alcohol.

La CIRROSIS se encuentra en el que se siente empujado por la vida, por acontecimientos o ciertas situaciones que le obligan a avanzar. Sintiéndome empujado contra mi voluntad, resisto y me agarro a mis opiniones.

Vivo con rencor y agresividad.

Esta enfermedad es el reflejo de mi ira, mi resentimiento frente a la vida y a lo que me sucede.

Estoy lleno de una agresividad interior latente y me culpo constantemente porque tengo la convicción de haber “equivocado” mi vida.

Paso mi tiempo culpándome y criticando a los demás.

Me endurezco tanto que ya no consigo ver la luz al final del túnel.

Para ayudarme a reanudar con la vida, acepto vivir el instante presente y ver todo lo bueno que me está sucediendo “ahora”.

Abro mi corazón y presto atención a cada gesto, en cada acción aquí y ahora y aprendo a no ser tampoco un juez severo.

Siendo más tolerante conmigo mismo, lo seré también hacía los demás, lo cual me traerá mucho más armonía y felicidad en mi vida.

Compruebo mis intenciones verdaderas, me mantengo abierto al amor y me perdono en lo que soy.

HEPATITIS – HÍGADO 

La hepatitis es una afección inflamatoria del hígado provocada por un agente infeccioso, por algunos compuestos químicos o por un virus. Ver problemas en el hígado. Para la hepatitis infecciosa o epidémica, ver también la explicación metafísica de epidemia.

La hepatitis es una infección del hígado causada o bien por un virus, por bacterias, por el alcohol o por medicamentos, y afecta totalmente el cuerpo.

Los síntomas son la debilidad, la ictericia, la pérdida de apetito, las náuseas, la fiebre y el malestar abdominal.

El hígado es el “dador de vida”, limpiando la sangre de sus venenos y excesos, y conservando nuestro estado emocional (la sangre) en un justo equilibrio.

El hígado es el lugar en donde puedo acumular emociones intoxicantes y excesivo odio.

Es la sede de la ira.

Las palabras o enfermedades acabando por “itis”, como hepatitis, indican irritación, ira.

La hepatitis puede estar vinculada con mis relaciones personales o con una situación difícil.

Este conjunto de emociones negativas trae debilidad y desesperación y causa ira, culpabilidad y conflictos de prioridades.

Cuando “me quemo la sangre” por nada, esto me lleva a vivir mucha ira, rencor, rabia e incluso odio que puede llevar a la violencia contra uno – mismo, o contra los demás.

La hepatitis viral A tiene su origen en un rencor que puedo tener frente al mismo alimento o frente a un problema de connotación alimenticia.

La hepatitis viral B manifiesta un rencor vivido con algo o alguien que me ha sido impuesto. Es como si hubiese estado proyectado dentro de una situación que rechazaba. Por ejemplo, me pueden haber obligado a participar a un concurso de danza.

La hepatitis viral C se produce después de un gran rencor en relación con lo desconocido. Por ejemplo, ¿Quiénes son mis padres? ¿Dónde nací?

Puedo sentir mucha resistencia frente a nuevas situaciones en mi vida que me llevan a aportar cambios.

Puedo desear engancharme a mis prejuicios y a mis ideas preconcebidas.

Aprovecho el tiempo de reposo que debo tomar para hacer el balance sobre mi vida.

Me libero de los prejuicios, iras que entretenía en mí.

ICTERICIA – HÍGADO

La ictericia se caracteriza por un aumento en la cantidad de bilirrubina, el pigmento que produce la coloración amarilla de las mucosas. A menudo se acompaña de una hipertrofia del bazo y de anemia. Por lo tanto, sugiero que veas la definición de problemas del hígado, problemas del bazo y anemia.

La ictericia está causada:

– Por un exceso de bilirrubina, sub – producto del hígado que descompone las viejas células sanguíneas rojas.

– Por el exceso de bilis que entra en el flujo sanguíneo.

El resultado es una coloración amarilla de la piel y de la “parte blanca del ojo”.

Esto se relaciona con la limpieza del sistema sanguíneo, y tengo dificultad en “limpiar” mis emociones.

Siento emociones amargas muy intensas de envidia, disgusto, frustración, hasta el punto de “tener una ictericia de esta situación” y me “vuelvo amarillo”.

Vivo mucho rencor.

Me vuelvo tan cortante y excesivo en mis ideas y mis opiniones que me agarro a ellas, creando un desequilibrio en mi interior.

Debo aprender a abrirme a la gente que me rodea porque tengo mucho que aprender de ellos.