Descubrir mi mundo interior

A veces, las personas sensibles sin saberlo, tienen espíritus que se les pegan. No se trata de una posesión porque la entidad no toma el control de ti ni de tu cuerpo. Sin embargo, el espíritu interfiere con tu salud y tu felicidad.

Los pensamientos de miedo se transforman en entes; éstas son  productos del efo, del desamor y no existen en realidad. Sin embargo, vivimos en una época de mucho miedo y las entidades se nos pueden pegar.

Los espíritus que están en la Tierra son seres humanos difuntos que no han seguido la luz hacia la otra vida. La mayoría no sabe que está muerta y se queda en la Tierra a causa de las adicciones que tenía cuando murió; por lo general, andan en bares y lugares donde se consumen drogas para asegurar un “viaje” a través de los adictos vivos.

En ocasiones, a los espíritus que están en la Tierra les da miedo ir al más allá por las creencias de que existen las llamas del infierno y la condenación. Otros están tan apegados a sus casas que simplemente no quieren irse. De allí los fantasmas. Los espíritus que están en la Tierra escuchan a los vivos y no a los ángeles o a los maestros ascendidos pues piensan que no están muertos.

Para entenderlo bien, nada mejor que ponerse en la situación de ellos. Cuando nos encontramos con la muerte y vemos que en realidad no hemos muerto, sino que seguimos en otro plano. En un principio podemos estar con nuestros seres queridos, nuestro hogar, nuestro lugar… poco a poco descubrimos que podemos llegar a sentir y echar de menos algunas de la vivencias del plano terrenal. Asi que, cuando lo que queremos volver a vivir toma mas peso que la aceptación de la propia muerte, nos apegariamos a seres humanos que viven eso que tanto anhelamos. De manera incosciente, podriamos influir sobre estos seres humanos para incitarles a realizar algun tipo de acción, mientras que ellos no se darian cuenta del porque les viene el hacer determinados tipos de actos, añadiendo ademas, la manera de vivir que existe actualmente basada en el incosciente, el dejarse llevar.

Las señales que indican que tienes adherido un ente o espíritu son: tener una fuerte adicción, presentar una depresión que no responde a los tratamientos, volverse propenso a los accidentes, incapacidad para concentrarse y los cambios repentinos en el estilo de vida o en la personalidad. Las entes o espíritus se pegan a cualquier persona  y no existe motivo para tenerles miedo. Simplemente hay que canalizarlos.

Hay muchas maneras de deshacerse de las entidades:

1. Pide ayuda a sus seres queridos que ya trascendieron también pero que ya están en la luz.

2. Llama al Arcángel Miguel.

3. Corta cordones.

4. Realiza ejercicios para extraer a las entidades.

5. Limpia los chakras.