Descubrir mi mundo interior

Proyección y Sueños

Proyección mecanismo inconsciente que consiste en lanzar la información hacia fuera.

Lo que es mío lo veo afuera en el otro.

Es funcional en:

Fenómenos de Creación, perspicacia, Empatizar, fenómenos de enamoramiento.

Es disfuncional cuando:

Echan culpas, se victimizan, hacen juicios exagerados sobre otros, prejuicios

Envidia, admiración exagerada, rechazos exagerados, crítica exagerada, celos dar consejos, responsabilizan al medio.

Sí no ha habido alguna experiencia con eso y lo rechazo es proyección.

Para lograr lo que en terapia Gestalt se llama recuperar la proyección te recomiendo el siguiente ejercicio:

Haz una lista de las tres personas que más mal te caen

Escribe 5 características de cada uno(a) de ellos(as), así: Fulana de tal es _______________________ .

Sultano es ________________________.

Ahora prueba esto:

Cada una de esas características ponlas en primera persona ó sea las 15 características negativas redactarlas así:

Yo soy _______________________________.

Te vas a dar cuenta que la mayoría de esas características que te disgustan de ellos (as) son tuyas independientemente de que ellos (as) las tengan. Y lo mejor de todo esto es que vas a dejar de sentir que ellos (as) te disgustan tanto y esto es una liberación.

Aquí es cuando la psicoterapia Gestalt nos dice que recuperamos la proyección y por lo tanto nuestro poder aumenta ya que es como recuperar partes de nuestra personalidad

Sueños y proyección:

Para el enfoque Gestalt todos los personajes que soñamos son proyecciones, por ejem. Sí sueñas a tu pareja haciendo tal ó cual cosa es una parte de ti haciendo, ejerciendo eso y ahí hay un mensaje de nuestro inconsciente al trabajar el sueño bajo este enfoque.

Lo mejor es que al asumirlo como una parte tuya estás recuperando poder como en el ejercicio anterior.

Y sí se procedemos así con cada parte y personaje de un sueño, en terapia de sueños siendo guiada(o) por un especialista, el crecimiento y la conciencia que se logran son muy grandes.

Por Dra. Eloísa Chavarría