Descubrir mi mundo interior

Causas Emocionales dela Glándula del Timo

El timo es una glándula situada en la parte alta del pecho, debajo del cuello. Su función tiene que ver con la inmunidad. Véase enfermedades del corazón, agregando lo que sigue:

Esta glándula es el enlace entre el cuerpo físico y el chakra (centro de energía) del corazón. Todo problema en el timo indica un bloqueo de energía, una obturación al nivel del corazón. Es interesante constatar que alcanza su máximo crecimiento a los dos años y, desde los tres años, comienza a disminuir hasta atrofiarse casi por completo en la edad adulta. Esta atrofia se corresponde con la de nuestra capacidad para amarnos como adultos.

Estoy convencida de que dentro de algunas generaciones la ciencia podrá comprobar que esta glándula ha dejado de atrofiarse en los adultos aportándoles una mayor inmunidad contra las enfermedades (como el SIDA).  La palabra inmunidad significa al abrigo de, libre de, por lo que tener un problema de inmunidad significa que la persona no se ama lo suficiente para ponerse al abrigo de las tensiones cotidianas. Esta gran inmunidad se producirá cuando los humanos vuelvan a amarse de manera incondicional, como todos los grandes maestros de la humanidad nos han enseñado a lo largo de los siglos.

El timo es una pequeña glándula ubicada en el tórax y que produce un tipo de glóbulos blancos (linfocitos T- que juegan un papel esencial en la respuesta inmunitaria del organismo.

El timo es la glándula endocrina que está vinculada directamente al centro de energía del corazón, también llamado chakra del corazón.

Su actividad disminuye con la edad.

Una dificultad en el timo me indica que tengo la impresión de que han venido a quitarme algo que me pertenecía. Puede ser un trabajo, un cónyuge, un objeto material, etc.

Me han ¡“quitado el pan de la boca”! Entonces me he sentido el espacio de un momento “sin defensa”, sin saber cómo reaccionar.

Comprendo cuanto estoy protegido en mi vida de cada día.

Aprecio lo que tengo en el momento actual, porque la vida sólo es movimiento y lo que tendré mañana puede ser diferente de hoy.

¡Cuanto más me desprendo del mundo material, más grande es mi sentimiento de libertad!

CORAZÓN (en general) 

El corazón está vinculado al cuarto chakra o centro de energía.

Representa el amor (mis emociones, mi capacidad de amar), la alegría, la vitalidad y la seguridad. La energía del corazón irradia en todo el cuerpo, sobre todo entre el cuello y el plexo solar.

El corazón es un tipo de bomba energética que hace circular la vida (la sangre) a través del cuerpo entero. Esta circulación sanguínea distribuye la energía vital necesaria a la felicidad, al equilibrio, a la alegría de vivir y a la paz interior.

Es pues esencial que manifieste el amor dirigiendo la energía del corazón hacía las más bellas energías espirituales disponibles.

Cuanta más atención presto al amor, la compasión y el perdón, más mi corazón trabajará en la alegría, la paz y la alegría.

Mi corazón será afectivamente estable y protegido de cualquier decepción.

Un corazón de ritmo suave y armonioso indica una persona interiormente calmada.

Mi ritmo cardíaco varía cuando estoy desequilibrado, perturbado en amor o sensible a mis emociones.

Acepto abrirme al amor, entrego cualquier reproche al cuidado del universo, dejo de criticarme al punto de ponerme enfermo y sobre todo acepto perdonarme.

Es perdonándome cómo puedo aceptar mejor el amor de los demás.

SISTEMA INMUNITARIO 

La defensa de mi organismo está asegurada por un sistema de auto – protección, el cual es esencial para protegerme de las agresiones que vienen del exterior como las bacterias, los virus, los hongos microscópicos y todos los demás problemas potenciales. Sin el funcionamiento total y completo de este sistema, es la muerte.

Está en relación directa con mis estados emocionales y un profundo dolor en mi existencia puede reducir su fuerza de modo dramático.

Las células inmunes se desarrollan al principio en la médula ósea y las que se volverán células -T están transportadas, a su madurez, hasta la glándula timo situada cerca del corazón.

Su localización en relación al corazón me hace tomar mejor consciencia de la relación cuerpo – espíritu que existe.

El sistema inmunitario responde a los sentimientos y al conjunto de mis pensamientos, sean éstos positivos o negativos.

Así, todos mis pensamientos de ira, amargura, odio y resentimiento tendrán tendencia a debilitar mi sistema inmunitario.

Por otro lado, todos los pensamientos de amor, armonía, belleza y paz interior tendrán tendencia a reforzar mi sistema inmunitario.

El timo es la glándula endocrina que está asociada al chakra (centro de energía) del corazón.

Por lo tanto, cuando mi sistema inmunitario está afectado, mi necesidad de amor es también muy grande.

Mi mismo cerebro está muy vinculado a mi sistema inmunitario y ciertos estados mentales tendrán un poderoso efecto pudiendo afectar el funcionamiento de mi sistema.

SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida)

El SIDA, o SÍNDROME DE INMUNODEFICIENCIA ADQUIRIDA, presenta los síntomas de 25 enfermedades distintas. Son muchos los libros escritos por científicos estadounidenses y europeos sobre esta enfermedad, la cual parece ser objeto de una gran controversia. De hecho, si un paciente no es seropositivo, pero sufre por ejemplo de cáncer, reumatismo articular, sarcoma, neumonía, diarrea, demencia, micosis, tuberculosis, fiebre, herpes, todo tipo de síntomas neurológicos o deficiencias, no hay razón para perder por ello la cabeza, pues son enfermedades comunes, normales, según los conceptos vigentes hasta ahora. Sin embargo, basta que la misma persona sea seropositiva para que todos estos síntomas se vuelvan de pronto “Sidosos”.

Es importante saber que la SEROPOSITIVIDAD no es el SIDA. Una persona seropositiva es aquella cuya prueba sanguínea indica la presencia del anticuerpo VIH (virus de inmunodeficiencia humana). Se dice que el 99% de los seropositivos no presentan ninguno de los síntomas del SIDA.

El SIDA tiene relación directa con el amor a sí mismo.

Esta enfermedad se manifiesta en la persona que no se ama y que, sobre todo, no acepta su sexo (hubiera preferido nacer con el sexo contrario).

Esta enfermedad se presenta en los heterosexuales y los homosexuales.

En algunas partes del planeta, como África, Asia y América, la población heterosexual es la más afectada a causa de la prostitución y de las relaciones sexuales sin protección.

Cada vez nacen más niños con SIDA.

Muchos creen que es una enfermedad sexual, pero en realidad se trata de una enfermedad de afecta a quienes, al no amarse a sí mismos, son dados a compensar esa falta de amor en el nivel sexual para así hacerse la ilusión de que son amados, de sentirse aceptados por los demás.

Se vuelven muy dependientes.

Estas personas se desvalorizan al sentirse culpables y decepcionadas de sí mismas.

Se desilusionan a menudo.

La enfermedad se convierte en una forma de castigarse, y así esperan neutralizar su culpabilidad.

Se castigan bloqueándose en sus relaciones sexuales, el recurso más utilizado para sentirse amadas.

Si quieres dejar de creer que no mereces vivir, esta enfermedad no es mortal.

Acepta la idea de que cada decepción vivida, y que crees injusta, es causada por el exceso de expectativas de ser amado por los demás.

Quieres ser amado porque no crees en tu valor, en el ser extraordinario que ERES.

Tu cuerpo te envía el mensaje urgente de que comiences a amarte cómo eres, con tu gran corazón lleno de amor. De hecho, es notable constatar que las personas con SIDA suelen tener un corazón tan grande que pueden amar a todo el mundo sin problemas. Sólo tienes que volver a establecer contacto con ese gran corazón que habita en ti y utilizarlo para amarte tal y como eres, con el sexo que elegiste antes de nacer.

En lo más profundo de tu alma, una razón importante y superior te hizo elegir ese sexo para esta encarnación.

Aun cuando tu elección no les haya hecho gracia a algunas personas (por ejemplo, a tus padres), no les queda otro remedio que aceptar que ellos también tienen una lección que aprender, la experiencia de vivir en el amor con tu elección.

Lo importante para ti es observar tu propia evolución y crecer en el amor, la única razón de ser de todos los seres humanos en esta Tierra.

Si llevo el virus del sida (V.I.H.: virus de inmunodeficiencia humana)  y que estoy en buena salud, se dirá simplemente que soy seropositivo y puede que nunca desarrolle la enfermedad. Si mi sistema inmunitario se debilita como consecuencia del virus V.I.H., entonces podré decir que tengo el sida que es la enfermedad.

Si soy una persona afectada de sida, veo como mi sistema inmunitario se vuelve deficiente en células – T (linfocitos o variedades de glóbulos blancos de la sangre y de la linfa), volviéndose así incapaz de protegerme contra ciertas infecciones como la neumonía y el cáncer.

El virus del sida se transmite por la sangre (sangre contaminada durante una transfusión sanguínea, jeringuilla infectada, herida en contacto con sangre infectada, etc.) o el líquido sexual.

La glándula del timo (situada delante de la tráquea), estando ahí en donde se forman las células en T, está así afectada y, por el mismo hecho, la energía del corazón también lo es. La glándula del timo (situada delante de la tráquea) estando ahí en donde se forman las células – T, está así afectada y, por el mismo hecho, la energía del corazón lo está también.

El sistema líquido del cuerpo, que es la sede de la transferencia viral, corresponde a la energía emocional, es decir la sangre.

La sangre vinculada al corazón simboliza el amor y las penas, la creatividad.

Así, puedo decir que mi sistema emocional está en desequilibrio e incapaz de expresarse libremente.

Vivo una gran culpabilidad frente al amor, tengo la sensación de no estar a la altura.

Mi sistema se vuelve débil y cada vez más vulnerable a todas formas de invasión.

Tendría interés en tomar consciencia que reprimo emociones como el miedo y la ira, que reniego del ser que soy hasta el punto de desear mi destrucción total.

De mi incapacidad a amarme y a aceptarme tal como soy, resulta que ya no consigo protegerme.

Mi fuerza interior que, normalmente, está apoyada por el amor, la aceptación y un deseo intenso de vivir, se debilita y se desmorona lentamente.

Incluso inconscientemente, la muerte puede aparecerme como la solución a mi desesperación.

Vivir una experiencia sexual puede mostrarse muy revelador emocionalmente.

Incluso espiritualmente, esto puede llevarme a vivir acontecimientos benéficos tan pronto como brota la energía sexual desde el chakra de base (uno de los siete principales centros energéticos del cuerpo situado en el coxis, en la base de la columna vertebral) que es la fuente de mi impulso espiritual.

En cambio, si esta energía está mal utilizada, es decir como auto – gratificación y complacencia, puede girarse en contra mía.

Sin una sincera manifestación de pureza, podrá transformarse en energía enfermiza o molesta.

Aprendo pues a reconocer las energías que están en mí y las uso para lo mejor de mi evolución.

Acepto quien soy, un ser divino y magnífico.