Descubrir mi mundo interior

Entrar en estado o inducir un estado de trance es una de las técnicas mas antigua que se conoce.

Durante miles de años, la humanidad ha utilizado diversas técnicas para entrar en estados alterados de conciencia que abren una puerta al ‘reino espiritual’.

Desde nuestros ancestros chamánicos hasta las tradiciones indígenas que se encuentran en todos los continentes, los estados de trance han sido puentes hacia el inconsciente y los reinos ocultos y terrenales de nuestras almas.

En estos días, incluso las religiones convencionales como el cristianismo, el islam, el budismo y el hinduismo, utilizan estados de trance inducidos sutilmente para ayudar a sentirse más conectados con lo Divino.

No importa cómo sean sus creencias o prácticas espirituales, el estado de trance es una herramienta vital que debemos pensar en usar.

¿Qué es un estado de trance?

Un estado de trance es una forma alterada de conciencia en la que una persona no está completamente despierta ni completamente dormida. En esencia, el estado de trance implica caminar entre el mundo de la mente consciente y subconsciente. 

Los cinco niveles de estados alterados de conciencia

Tal vez se pregunte, “¿Cuanto debo inducir un estado de trance para hacer un trabajo psicológico o espiritual?”

Pero primero, es importante que obtengamos un breve resumen y una visión general de los cinco niveles de trance. 

Nivel 1 – Trance muy ligero

Esta etapa implica volverse más consciente de su funcionamiento interno. Por ejemplo, en un trance ligero, puede ser más consciente de sus pensamientos, sensaciones físicas y emociones. Aquellos que practican la meditación consciente a menudo experimentan estados de trance muy ligeros.

Nivel 2 – Trance ligero

Esta etapa se caracteriza por un estado de conciencia onírico. Una persona que experimenta un trance ligero puede perderse en sueños o fantasías. Aquellos que se absorben viendo la televisión, leyendo un libro o conduciendo un automóvil sin recordar el viaje han experimentado un ligero trance.

Nivel 3 – Trance medio

Esta etapa se caracteriza por la sensación de estar “en la zona”, también conocida como estado de flujo. En este estado de conciencia, es común perder la conciencia del entorno, el tiempo e incluso el propio cuerpo.

Nivel 4 – Trance profundo

Esta etapa ocurre cuando caemos en estados de sueño regulares. Este estado de conciencia ocurre justo antes de irnos a dormir y nuestras mentes conscientes se calman. Es común ver imágenes extrañas, historias extrañas que se desarrollan en nuestras mentes e incluso experimentar alucinaciones auditivas o táctiles.

Nivel 5 – Trance muy profundo

Esta etapa se define por la pérdida total de conciencia, como las que experimentamos durante el sueño profundo sin sueños o en un estado comatoso.

De todos los niveles de trance enumerados anteriormente, los mejores para crear un cambio psicológico y espiritual son los estados que llevan a inducir un estado de trance ligero a profundo.

Estados trance y trabajo psicoespiritual profundo

Tal vez se pregunte cómo los estados de trance ayudan a crear un cambio psicoespiritual (psicológico + espiritual).

La respuesta es simple: inducir un estado de trance nos ayuda a evitar la mente crítica que interfiere con la transformación interna profunda y a comunicarnos directamente con la mente inconsciente.

¿Por qué la mente crítica interfiere con nuestro trabajo psicoespiritual? La respuesta es que la mente racional es una barrera para la mente irracional (o mente inconsciente), y el inconsciente es donde está enterrada la mayoría de nuestro dolor, neurosis y trauma no resuelto.

Naturalmente, el papel del ego es protegernos de las amenazas percibidas. A menudo su actitud defensiva y obstinada nos impide sacudir viejos roles tóxicos, adoptar nuevos hábitos y liberar el dolor acumulado. Puedes pensar en el ego – o mente racional – como el soldado que está eternamente en guardia. Nuestros egos, como los soldados, tienen una serie de armas que nos mantienen encerrados en ciertos roles y modos de vida que se consideran ‘seguros’. Estas armas se llaman mecanismos de defensa. Los ejemplos comunes de mecanismos de defensa que utilizan nuestros egos para mantenernos “seguros” incluyen la negación, la proyección, la división y la represión.

El único problema es que lo que nuestro ego percibe como “seguro”, en realidad nos brinda una comodidad superficial y una capacidad insatisfactoria de funcionar como ciudadanos socialmente aceptables. Lo que el ego no entiende es que todo lo que ha sido enterrado, evitado o rechazado, no ha sido evadido con éxito solo porque se ha ocultado. Todo lo que está enterrado dentro de nosotros crece como una semilla. Todo el miedo, el trauma y el dolor que llevamos brota y florece en una planta monstruosa dentro de la tierra fértil de nuestras mentes inconscientes. No podemos escapar de lo que ha sido reprimido dentro de nosotros. Eventualmente, los “monstruos” de las profundidades irrumpirán en nuestra conciencia y continuarán haciéndolo hasta que los enfrentemos.

Entrar en estados de trance que inducen a la muerte del ego es una forma poderosa de explorar, abrazar y sanar ciertas partes de nosotros mismos que nuestros egos nos han impedido explorar o enfrentar.

¿Qué pasa con el trabajo espiritual?

Quizás más popularmente, inducir un estado de trance se ha utilizado durante milenios con fines espirituales, como contactar guías espirituales, buscar aliados animales, comunicarse con antepasados ​​y comunicarse con la propia Alma.

¿Cómo es este el caso?

Hay muchas explicaciones que detallan cómo los estados de trance “abren una puerta” al otro lado de la realidad. No exploraré la miríada de teorías por ahí, pero la que es más creíble y precisa para mí es que nuestras mentes inconscientes están conectadas a la red más grande del Inconsciente Colectivo, un término acuñado por el famoso psicólogo Carl Jung.

El inconsciente colectivo, también conocido como la mente universal o profunda, contiene el plan energético experimentado por toda la vida. Dentro del inconsciente colectivo viven los arquetipos, conocidos por los antiguos como los “Dioses y Diosas” de antaño.

Cualquiera sea la explicación, es innegable que el trance nos ayuda a acceder a estados más profundos de conciencia e incluso a experimentar experiencias místicas que tienen un efecto que cambia la vida.

7 maneras de Inducir un estado de Trance

Las técnicas de trance exploradas a continuación lo llevarán a través de la luz a estados de trance potencialmente profundos. La forma en que decida utilizar estos enfoques depende completamente de usted. Sin embargo, si tiene antecedentes de esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo o cualquier forma de enfermedad mental grave, consulte a un profesional médico antes de probar estas técnicas.

Sin ningún orden en particular, resumiré brevemente cada práctica:

1. Respiración

Cambiar su ritmo y ritmo de respiración es probablemente una de las técnicas de estado de trance más conocidas. Existen muchas prácticas de respiración yóguica con las que trabajar, como el pranayama, que se usa para eliminar obstáculos mentales y emocionales, pero también puede inducir un estado de trance.

La respiración holotrópica de Stanislav y Christina Grof es otra forma de respiración alterada que implica respirar rápida y rítmicamente y puede conducir a estados alterados intensos de conciencia. Si tiene presión arterial alta o baja, enfermedad cardiovascular o glaucoma, debe consultar a su médico antes de intentar la respiración holotrópica.

Otra técnica simple de respiración es simplemente inhalar y exhalar lenta y profundamente. Incluso puede incorporar la atención plena en su práctica de trabajo de respiración al enfocar su atención en sus inhalaciones y exhalaciones que a menudo producen un estado de trance ligero.

2. Mantra y oración

Mantra , o sonidos o palabras repetitivas, es otra forma de entrar en un estado de trance. Muchos monjes y creyentes hindúes, budistas e incluso cristianos utilizan el mantra como una forma de alterar su conciencia.

La oración es una técnica suave que puede alterar la conciencia, pero encuentro que la oración induce solo un estado de trance ligero ya que la mente consciente es parte integral de la práctica. 

3. Ritmos, latidos y sonidos primarios

Hay una razón por la cual los chamanes a menudo se representan tocando un tambor y esto se debe a que el ritmo induce un estado de trance necesario para el viaje interno.

Es posible que desees comprar un tambor o encontrar algunas bandas sonoras de las que existen en Internet. O igual deseas investigar sonidos de culturas indígenas o música de instrumentos que lo relajen. Intenta encontrar sonidos que sean repetitivos y sin voces.

También es posible que desees experimentar con latidos binaurales que son frecuencias de sonido que pueden inducir fácilmente a un estado alterado de conciencia. 

4. Autohipnosis

La autohipnosis es una poderosa herramienta de trance que puede ayudarnos a crear un profundo cambio psicoespiritual. Tal vez la hipnosis ha sido contaminada por los artistas escénicos o el miedo a que la mente de uno esté “controlada”, pero la hipnosis verdadera es perfectamente segura. No solo eso, sino que usted siempre tiene el control (es decir, nadie puede obligarlo a “hacer” nada a menos que esté de acuerdo en algún nivel).

Mi forma favorita de inducir la autohipnosis es acostarme en una habitación oscura y tranquila, concentrarme en mi respiración y repetir en mi mente: “dormir … dormir profundamente … dormir … dormir profundamente … dormir … dormir profundamente”. Minutos después de repetir estas palabras lentamente, una notable sensación de calidez y ligereza llena el cuerpo y mi mente se queda en silencio. 

5. Mira hacia arriba

Esta técnica simple implica sentarse en un lugar cómodo y sin molestias y mirar a un determinado punto u objeto por encima de su nivel de visión. A medida que se concentra en este único punto, tome conciencia de las paredes u objetos en la periferia de su visión y concéntrese en el punto y su periferia simultáneamente. Mantenga esta mirada durante al menos cinco minutos.

6. Mueve un péndulo

Sí, sé que esto suena raro, pero centrarse en un movimiento repetitivo puede ayudar a inducir un estado de trance. Puede obtener péndulos fácilmente en tiendas de la nueva era. También puedes hacer tu propio péndulo cogiendo.

Para hacer la técnica del péndulo, siéntese cómodamente en un lugar tranquilo y concéntrese en su péndulo. Concéntrese en que se mueva (va a moverse debido a algo que se llama el efecto ideomotor) en suave oscilación. Pruebe este ejercicio durante cinco a diez minutos para inducir un estado de trance.

7. Visualización

Esta es una técnica común con la que muchas personas no tienen problemas. Si tienes una gran imaginación, no tendrás problemas con la visualización como técnica de trance. Puede usar una visualización pregrabada o puede crear una propia. Por ejemplo, es posible que desee visualizar la luz que llena su cabeza y todo su cuerpo. Es posible que desee visualizarse volando por el cielo como un pájaro. Incluso es posible que desee utilizar una técnica tradicional como la visualización de unas escalera en la que camina por un conjunto de escaleras. Cuando llega al final, su conciencia se expande o abre y sale de ese estado de conciencia de subir escaleras. Use la visualización que sea más poderosa para usted. Esto puede requerir un poco de práctica, pero vale la pena.


Qué hacer una vez que esté en estado de trance

  • Repite afirmaciones amorosas y motivadoras (para reprogramar cualquier creencia negativa que puedas tener hacia ti)
  • Solicitar hablar con un guía espiritual o un aliado de los animales.
  • Comunicarse con los arquetipos (o dioses y diosas)
  • Usa la imaginación activa (una técnica junguiana) para emprender un viaje interior para encontrarte con partes perdidas de ti mismo
  • Conozca a su niño interior y haga un poco de trabajo curativo para el niño interior
  • Conozca a su yo en la sombra y haga un trabajo en la sombra  (nota: asegúrese de estar psicológicamente preparado para hacer esto y de haber establecido una autoestima saludable de antemano)
  • Recuerda un sueño olvidado
  • Haga un ritual de curación (o ‘hechizo’ si sigue el camino espiritual esotérico)
  • Acceda a planos alterados de conciencia
  • Conéctate con la esencia de tu alma y tu sabiduría interior

Estas son solo algunas ideas: ¡el cielo es el límite!

El trance es un estado de conciencia que (en mi opinión) todo buscador psicoespiritual serio necesita conocer. Al ir más allá de la mente racional limitada y entrar en el reino del inconsciente, somos capaces de crear cambios más profundos y curaciones dentro de nosotros mismos. Y este cambio se extiende por el mundo.

Realmente me encantaría escuchar cualquier técnica de trance que hayas experimentado (que no esté en la lista anterior) ya que este es un tema tan fascinante. ¡Por favor comparte abajo si lo haces!