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La Energía de Concesiones Mutuas (Dar y Recibir)

¿Está toda la actividad reciente cambiando las conexiones de ustedes y sus relaciones? Me sorprendería si ustedes me dijeran que no. La energía que rodea nuestras relaciones está cambiando debido a que nuestra energía está cambiando, y percibimos desde donde es que ella fluye hacia fuera, así como qué es lo que regresa a nosotros.

A medida que nos sintonizamos más con nuestras necesidades y percibimos lo que hacemos con nuestra energía, vemos donde damos y recibimos y cómo funcionan esos flujos de entrada y salida. Los flujos que no estén equilibrados se harán más frustrantes y comenzaremos a ver donde es que debemos hacer cambios.

La energía de las concesiones mutuas

Yo noto tendencias en el tipo de asuntos con los que ayudo a todos, a mis clientes, amigos en facebook, oyentes del show de radio y otros en mi vida. Últimamente se ha destacado un asunto principal y son los desequilibrios en los flujos de energía en las relaciones, los cuales conocemos como concesiones mutuas. Eso es lo que todo el mundo hace en una relación, les damos a los demás y recibimos de ellos.

Pero eso no es lo que siempre sucede. A veces alguien da más de lo que recibe y a veces una persona recibe y no da nada a cambio. Cómo diferenciamos entre recibir y dar, cuándo sabemos que es el momento de detener lo que damos y cómo recibimos de los demás, son todos parte de la nueva dinámica de la relación ahora.

El flujo de energía en cualquier relación debe ser equilibrado. Eso no quiere decir que todos entreguen la misma cantidad todo el tiempo, significa que hay un equilibrio en el flujo de energía para que todos sientan que sus flujos de entrada y salida son equivalentes (noten que no utilizo la palabra ‘igual’). Que nadie siente que se aprovechan de ellos, o que están dando más de lo que debían o quisieran, todos participan y sienten que se produce un intercambio de energía.

Utilizo el término ‘equivalente’ y no igual porque en cualquier relación, daremos más en aquellas áreas donde tengamos mayor talento o nos sintamos más fuertes. Por ejemplo la persona que es buena cocinera probablemente cocinará más si la otra parte no cocina para nada. O la que disfruta trabajar en el jardín hará la mayor parte de la jardinería. La que sea ‘fanática a la limpieza’ hará más limpiezas si la otra persona no es tan ordenada. Pero cuando tenemos problemas es cuando le damos a alguien que es un ‘tomador’ y no un receptor.

El receptor es alguien que es capaz de devolver cantidades equivalentes de energías al dador y así el flujo de energía se mantiene equilibrado. Un tomador es alguien que no devuelve ninguna energía al dador por diversas razones – ellos no pueden, ellos no quieren, no creen que pueden, o no saben cómo (generalmente es una combinación de estas razones). Cuando confrontamos un tomador, nuestra primera reacción es darle más y más hasta que finalmente ellos nos devuelvan energía a nosotros. Pero eso no sucederá, y ellos seguirán tomando energía hasta que nosotros, en frustración, dejemos de dar. Entonces ellos encontrarán otro dador. Ustedes no pueden convertir un tomador en un receptor, esa es una elección que ellos deben hacer por sí mismos e implica una profunda transformación que solo puede llevar a cabo un poder superior a ustedes.

El problema no es solo con el tomador, qué está limitado por creencias de que no hay suficiente, que ellos no son suficientes, que no tienen ningún poder y con todos sus problemas relacionados con la autoestima, la valía y sus méritos. El dador a menudo elije un tomador a quién darle porque el dador también tiene problemas con recibir, ellos no creen en el valor real de lo que dan y también tienen problemas de autoestima.

Aunque los dadores describan al tomador como una aspiradora que lo aspira todo, piensen en lo que expulsa la aspiradora: polvo y suciedad. Los tomadores no devuelven porque ellos piensan que no tienen nada que dar, ellos son personas tristes, insatisfechas, y se sienten inferiores aunque probablemente amen toda la energía que ustedes les dan y la tomen de muy buena gana. .

Hay dos pasos en las relaciones que están equilibradas energéticamente, con flujos equivalentes (no necesariamente iguales) de entrada y salida. Lo primero es cultivar la propia capacidad de ustedes para recibir. Ya sean ustedes un dador o un tomador, es la capacidad para recibir (en lugar de dar o tomar demasiado) la que crea los desequilibrios energéticos en sus relaciones. El segundo paso es cultivar la autoestima y capacidad de merecimiento de ustedes.

Son los problemas de ustedes relacionados con el merecimiento y la valía los que les impiden ser un receptor, dándole constantemente a los demás, lo que crea los desequilibrios. Y hay asuntos de poder que están operando aquí porque la persona que siempre insiste en dar es el que controla la cantidad, oportunidad, flujo y dirección de la energía en una relación.

Ahora, hay algo en lo que se debe reflexionar cuando uno considera permitirse recibir al igual que dar: elijan compañeros que puedan darle a ustedes, y aprendan a disfrutar el equilibrio de compartir, la camaradería y la energía equilibrada en todas sus relaciones.

Finalmente, den con un corazón abierto y sin expectativas, pero equilibren su acción de dar con una apertura para recibir y así asegurarán que quedarán satisfechos y plenos también.

Por Jennifer Hoffman

Fuente: Un espacio para el Alma