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Relajantes musculares “naturales” para disminuir dolores

Los relajantes musculares naturales te ayudarán a disminuir dolores en articulaciones y posibles espasmos musculares.

Hay un tipo de relajantes basados en hierbas y plantas, con esto, eliminarás los efectos secundarios, gracias a su origen natural.

Los relajantes musculares ayudan a reducir fuertes dolores, causados por contracturas, esguinces y diversas lesiones. Los fármacos suelen ser muy fuertes para las personas, por lo que hay que tener cuidado con ellos.

La otra posibilidad es optar por relajantes naturales para evitar ciertos efectos secundarios de los tratamientos farmacéuticos.

A continuación, explicamos algunos tipos de relajantes musculares de tipo natural:

– Catnip
La función relajante y antiinflamatoria la hace el aceite que se exprime de esta hierba. Es conocida por usarse para dolores menstruales.

– Pasiflora
La sustancia beneficiosa se encuentra en los pétalos, tiene propiedades antioxidantes. Suele usarse en casos de insomnio, estrés y contracturas.

– Valeriana
Unas de las plantas más usadas y conocidas por su efecto relajante. Es usada típicamente para contracturas, tensiones y nervios.

– Manzanilla
Uno de los relajantes más conocidos por su facilidad de compra. Ya que es inocua, se usa para todo tipo de dolores, gracias a su función relajante.

– Espino Albar
Con mayor efecto tranquilizante que la valeriana y otras plantas, el espino albar se usa para trastornos nerviosos. Tiene un efecto tan potente que hay que tener cuidado con su consumo.

– Tila
También muy usada por su popularidad. Conocida por su capacidad polifacética, se toma comúnmente por nerviosismo e insomnio.

Hay otros relajantes musculares naturales como la verbena, raíz de jengibre, romero, hierba gatera…

Aunque es cierto que todas estas sustancias son inocuas y no tienen efectos secundarios, en algunos casos en concreto (como el espino albar), hay que consultar las dosis que se van a tomar.

La mayoría se consiguen fácilmente en los herbolarios, ya que son muy comunes, baratos, y fáciles de recolectar. Para mayor seguridad, compre en una tienda de confianza, o consulte con su médico para las indicaciones de uso y cantidades apropiadas.