Descubrir mi mundo interior

Debemos admitir que en muchas ocasiones, a algunas personas les cuesta creer en el sistema de Chakras que dispone el ser humano. En primer lugar, cuando somos estudiantes, no nos enseñan nada sobre nuestros sistemas de energías en clase de ciencias. En segundo lugar, no podemos verlos, así que no son partes obvias de nuestro cuerpo como por ejemplo, nuestras manos.

Pero si que es cierto que cuanto más aprendamos sobre los chakras y cuanto más trabajemos con ellos, más nos daremos cuenta de que puedes sentirlos.

Pueden sentirse como un aire fresco, una vibración sutil o una sensación de hormigueo en algún lugar a lo largo de la columna vertebral y de la zona frontal de nuestro cuerpo. Uno debe ser claro con uno mismo y estar totalmente presente en el momento para notar estas conexiones con sus chakras.

El estado de conciencia, es una puerta a nuestros chakras y parte clave de la práctica que estoy a punto de compartir.

En primer lugar, ¿qué es un chakra?

“El chakra es una puerta. Estas son las puertas que nos llevan a otras dimensiones. Pero para esto, tienes que centrarte en ellos excluyendo a todo lo demás”.

—FREDERICK LENZ

Los antiguos místicos de la India, ilustran el sistema de los chakras como siete círculos de colores brillantes a lo largo del cuerpo, dispuestos en orden espectral, con símbolos sánscritos en sus centros. Chakra, significa literalmente “rueda” o “disco”, y son centros de poder en el cuerpo que reciben e irradian energía.

En la base de la columna vertebral se encuentra una gran energía latente a la espera de ser aprovechada a la que tradicionalmente se le llama Kundalini, y es representada por una serpiente dormida. Cuando activamos cada chakra, permitimos que esta fuerza vital viaje por nuestro cuerpo, despertando nuevas habilidades y transformándonos a medida que se desarrolla.

Sin embargo, en múltiples ocasiones, la energía se puede atascar en uno de los chakras. Esto puede ser causado por el estrés, la tensión, la falta de ejercicio, las toxinas en nuestra dieta, la falta de sueño… , por nombrar algunas.

Afortunadamente existen poderosas herramientas y técnicas para eliminar estos bloqueos. ¡Hoy, vamos a ver uno de ellos!

Baños de chakras

Recientemente me presentaron el concepto de “dar un baño a mis chakras” para ayudar a limpiar cualquier energía estancada y mantener el chakra abierto. Al igual que en nuestra mente y en nuestro cuerpo físico, existes cosas que se pueden acumular en estos centros de poder y de vez en cuando debemos prestarles atención para que puedan brillar con intensidad.

Si no dispones de acceso a un baño, también puedes usar estas prácticas y elementos en la ducha, o incluso durante su meditación, mientras estés sentado.

El objetivo de este trabajo es explorar estos centros de energía dentro de ti y fortalecer la conexión mente-cuerpo-espíritu.

Pasos simples y sugerencias para la limpieza de los chakras.

1. Elige tu chakra.  Prepara tu espacio. Ten un chakra en mente para trabajar sobre el. Cada día elija uno diferente desde la raíz hasta la corona, o quizás tengas una señal de que chakra necesitas limpiar por algo que te haya sucedido.

2.  Crea un espacio sagrado .  Prepara un baño caliente o una ducha en un ambiente que te haga sentir cómodo. Elimina cualquier producto extraño y intenta mantener el espacio ordenado. Haz tu lugar simple, pero hermoso. Apaga las luces y enciende una o varias velas.

3. Agregue sales de Epsom a su baño.  (Recomendado: 1-2 tazas). Las sales están llenas de nutrientes, limpian el agua y ayudan al cuerpo a relajarse.

4. Añadir elementos curativos.  Estos pueden incluir aceites esenciales, hierbas, cristales o elementos del mismo color del chakra.

5. Relájate.  Colocate comodamente en su espacio sagrado, respira profundamente y con tranquilidad, relajate y empieza a conectar con tu yo mas profundo.

6. Activa tu chakra. Ponte algún sonido o cante algún mantra asociado al chakra en particular en el que está trabajando y comience a repetirlo. Estos sonidos pueden usarse para purificar y equilibrar el cuerpo y la mente. Estás plantando una semilla para despertar ese centro de energía en particular.

7. Meditar.  Centrate en el chakra. Visualiza donde está ubicado dentro de tu propio cuerpo. Intenta sentirlo. Báñelo no solo con agua y sonido, sino también con su propia energía nutritiva y amorosa. Sienta las vibraciones de las energías al llegar al chakra. Vibre con el.

8. Finalizar.  No te apresures al realizar este trabajo. Tómate todo el tiempo que necesites. Cuando hayas terminado, trata de tomarte un tiempo de conexión mientras te secas y reanudas el día. Sé amable contigo mismo.

En conclusión, trabajando con nuestros centros de poder, podemos tener una increible mejoria en nosotros y en nuestra vida a nivel físico, energético y emocional.