Descubrir mi mundo interior

Los recuerdos que nunca se van y no te dejan avanzar

A veces creemos imposible superar u olvidar amores, desamores, duras situaciones que nos tocó vivir, o personas que nos lastimaron en el pasado.

Pasan los años, y seguimos recordándoles, recordando la situación, y recreándonos en pensamientos acerca de ello que no nos dejan avanzar en la vida ni ser totalmente libres.

El pasado siempre se encarga de diluir los recuerdos de pasajes dolorosos, pero somos nosotras mismas las que debemos evitar que los fantasmas del pasado se aparezcan una y otra vez en nuestro vivir diario.

Lo que pasa es que, a la hora de la realidad, somos nosotras mismas quienes traemos a nuestra mente hechos del pasado, que pasaron incluso hace años o décadas… y haciéndonos pensar que hemos sido marcadas para siempre.

Por ejemplo, igual un amor del pasado, bueno o malo, viene a nuestra memoria año tras año… y al hacerlo pensamos, seguramente erróneamente, que pese a todo lo ocurrido y el tiempo pasado, el amor tenía algo tan especial que sigue vivo en un rincón de nuestro corazón.

Y es que, a veces nos recreamos tanto en el pasado, en lo que pasó, no pasó, en lo que se hizo o lo que se debió hacer, lo que haríamos ahora, y lo que hicimos en aquel entonces… que puede que sea bueno y necesario encarar esos recuerdos de una vez, o no nos dejarán nunca.

Hay palabras que se dejaron sin decir, hay detalles que ignoramos o que las otras personas implicadas ignoraron, hay miedos, temores, angustias… y nos persiguen mes tras mes, año tras año con preguntas y dudas. En casos así, tal vez debamos encarar ese pasado, intentar resolver los conflictos pendientes, cosas que deberían haber quedado en el pasado pero que en el presente siguen siendo parte de nuestros pensamientos.

El tiempo siempre lo diluye todo, lo trastorna, lo cambia, y borra unas cosas dejando otras totalmente cambiadas. Sentimientos y recuerdos que nos impiden sentirnos libres, ir a ciertos lugares, encontrarnos con ciertas personas… Puede ocurrirnos con cosas del corazón, y otros recuerdos como de la propia familia, en donde tal vez nunca sentimos el amor de nuestros padres, que no nos cuidaron como hijos, y que al recordarles nos hacen derramar lágrimas olvidadas y provocando pánico ante la sola idea o posibilidad de que vuelva a ocurrirnos algo así en nuestra vida actual…

ENFRENTÉMONOS A NUESTRO PASADO, puede que con lógica y determinación que nos ayude a olvidar y dejar atrás; o tal vez si con tantas dudas seguimos, afrontando a las personas de nuestro pasado, despejando dudas, culpabilidades y temores… Lo que sea, pero hay que hacer algo por sentirnos libres, sin fantasmas del pasado persiguiéndonos.

Enfrentemos y liberémonos del pasado de la culpabilidad que nos hicieron sentir en el pasado, el sentimiento de anulación, necesidad, dudas, miedo… No está bien que pasado tanto tiempo sigamos reviviendo esas experiencias, sintiéndonos culpables, o victimas… hay que soltar, dejar ir, aunque para ello debamos despejar dudas afrontándolos.

Piensa que pese a todo lo ocurrido, tanto lo bueno como lo malo, las buenas y malas decisiones, lo disfrutado y sufrido, lo vivido y recordado… tú sigues ahí, de pie, resistente, campeona herida pero sobreviviente. Has logrado continuar con tu vida, ahora es momento de luchar por estar bien por ti misma, de sentirte libre del pasado.

Las cosas que hiciste en el pasado fueron por ti, aquel que te lastimó el día de ayer no estaba destinado a ser parte de tu futuro y actual presente, olvídale, déjale atrás también en los recuerdos.

Aquel de quien te despediste el día de ayer, no seguiste viéndole por un buen motivo, y puede que las circunstancias cambiasen, pero ese fue el momento vivido, y pese a todo, es lo mejor… sólo que tienes que dejarlo ir, olvidarlo, no traerlo de nuevo a tus pensamientos.

Eres mujer, eres valiosa, lo más importante que puedes aprender en el día de hoy es que eres libre de amarte, apreciarte y valorarte a ti misma. Que eres tú quien controla tus propios pensamientos, y eres tú quien puede ponerle fin y dejar así de lastimarte la vida y tu corazón.

Es difícil salir de la cárcel del pasado que aún está en tu mente, pero esta vida hermosa es la tuya, tienes que vivirla tú misma, y si la vas a vivir, que sea libre del pasado, de dudas, de recuerdos dolorosos, de incertidumbres y rencores… Toma las riendas de tu vida, vive tu presente, vive tu vida, lo mereces como todo ser humano, te debes a ti misma la felicidad y tranquilidad que te niegas a ti misma cuando traes a tu presente el pasado que yace entre los muertos.

¡Adelante mujer! Tú puedes.

© Autor: Amanecer cautiva del amor.

Fuente: Buscándome