Descubrir mi mundo interior

Utilizo la meditación normal y la imaginación activa, como una rutina de ejercicios donde el músculo que estoy tratando de desarrollar es mi enfoque o atención. Me siento con las piernas cruzadas y mantengo mi enfoque en una cosa, manteniendo repetidamente mi objetivo cada vez que me distraigo. Soy como un culturista haciendo flexiones de bíceps.

Practico de esta manera porque se dice que un enfoque poderoso y es lo único que necesitas para evolucionar la mente. Me fascina esta idea, y no soy el primero. Muchas personas a lo largo de la historia han buscado formas de evolucionar la mente. Los practicantes de actividades como la educación, el yoga, los rompecabezas y la filosofía esperan, cada uno en su nivel, que esta actividad funcione.

En este artículo vamos a ver una técnica de meditación llamada Imaginación activa que usa los sueños y la meditación enfocada para desarrollar la mente. Vamos a ver al psicólogo que fue pionero de todo esto: Carl Jung.

¿Quien era Carl Jung?

Carl Jung era un psicólogo que trabajaba en “cosas de locos” a principios del siglo XX, estudiando las mentes de los hombres y las mujeres que sufrían trastornos mentales. Pasó su carrera temprana tratando de descubrir si era posible curar a estas personas.

Problemas psiquiátricos y la imaginación activa

Alrededor del comienzo de la Primera Guerra Mundial, el propio Jung, comenzó a tener visiones repetidas de que Europa era destruida por un mar de sangre. A medida que las visiones como estas se hicieron cada vez más frecuentes, se dio cuenta de que estaba descendiendo al mismo tipo de locura que estaba afectando a las personas que estaba tratando de curar.

Después de superar la conmoción inicial, Jung comenzó a comprender que se le había otorgado una oportunidad: si podía encontrar una manera de curarse de la locura, entonces podría encontrar una manera de curar a los demás.

Esto le dio el gran valor y la esperanza que necesitaría para llevar una batalla contra su mente, por el derecho a su propia alma, y ​​fue durante esta guerra interior que desarrolló la imaginación activa.

¿Cómo funciona la imaginación activa?

Los psicólogos creen que la mente está dividida en dos partes: la consciente y la inconsciente. La parte consciente de nuestras mentes, es esa pequeña burbuja de atención que se siente despierta y consciente de lo que estamos haciendo en el momento presente, que en su caso es leer estas palabras. A este “punto de enfoque” de la conciencia se le llama ego o yo.

La parte inconsciente de nuestras mentes, es un campo de conciencia mucho más amplio que se ocupa de todos los demás procesos y sensaciones de fondo, como mantener nuestros corazones latiendo y almacenar nuestros recuerdos. Estas procesos son inconscientes, porque serían una distracción para nuestro ego del hecho de concentrarse en el momento presente.

La imaginación activa funciona alentando a la mente consciente e inconsciente a comunicarse haciendo que nuestra atención consciente explore la mente inconsciente. Se hace al enfocar nuestra mente consciente, en la expresión de nuestra mente inconsciente: nuestros sueños.

pecados emocionales y la imaginación activa

Se dice que ningún árbol puede crecer hasta el cielo a menos que sus raíces lleguen al infierno.

Carl Jung

Cómo usar la imaginación activa

El método que Jung enseñó es simple, todo lo que hacemos es elegir uno de nuestros sueños más recientes para analizarlo, tomamos un bolígrafo y papel, nos colocamos en un lugar agradable para meditar, y luego seguiremos estos pasos:

1. Encuentra el foco 

Cuando comenzamos a meditar, nuestras mentes suelen estar muy activas y nerviosas, por lo que nuestro primer paso es calmar la mente y controlar nuestro movimiento de atención. Aquí es donde todas las horas de entrenamiento mental entran en juego, ya que podemos desplegar ese gran músculo de enfoque.

A medida que la mente se relaja, nos damos cuenta de nuestro centro de atención, el observador que está “presenciando” todos nuestros pensamientos. Esta es nuestra mente consciente, y es la herramienta que utilizaremos para nuestro próximo paso.

2. Céntrate en el sueño

Cuando la mente se haya calmado y sentimos que estamos totalmente presentes, dirigimos nuestra atención a una imagen del sueño reciente que hemos elegido.

El truco aquí es mantener nuestra atención en el sueño durante mucho tiempo. Podemos pensar ir al supermercado o en esa conversación con nuestro compañero de trabajo, pero cuando eso sucede y con calma, simplemente volvemos nuestra atención a la imagen del sueño.

3. Permite que el inconsciente hable

Cuando nos enfocamos en la imagen del sueño, estamos mirando hacia la mente inconsciente. Para “recibir el mensaje” que el inconsciente está tratando de comunicarnos a través de nuestro sueño, debemos comenzar a permitir que el inconsciente hable a través de la imagen.

Para hacer esto, necesitamos aflojar nuestro enfoque lo suficiente como para que el inconsciente pueda comenzar a animar la imagen del sueño, pero debemos tener cuidado de no aflojar demasiado nuestro enfoque o podemos absorbernos y pensar nuevamente en el supermercado o en nuestro compañero de trabajo.

Este es un paso crucial, ya que permitimos que nuestra mente inconsciente hable y podemos volver a entrar en la narrativa del sueño, o podemos terminar hablando con uno de los personajes del sueño. A veces incluso puede ser oscuro o extraño, especialmente si estamos usando esto para comprender las pesadillas. Este es un buen lugar para enfrentar nuestros miedos y aceptar nuestras aspiraciones.

“No hay conciencia sin dolor. La gente hará cualquier cosa, por absurda que sea, para evitar enfrentarse a su propia Alma. Uno no se ilumina al imaginar figuras de luz, sino al hacer consciente su oscuridad. ” 

Carl Jung

Cualquiera sea la forma que tome esta “manifestación”, participa y trata de recordarla tan vívidamente como sea posible, porque en nuestro próximo paso vamos a darle vida.

Chica realizando la imaginación activa

4. Crear un artefacto

Ahora debemos canalizar nuestro Picasso interno tomando ese pedazo de papel frente a nosotros y escribiendo, dibujando o pintando todo lo que acabamos de experimentar en el silencio de nuestra mente.

El objetivo aquí no es quedar atrapado tratando de hacer una obra maestra, sino simplemente convertir esa imagen inconsciente en un artefacto que podamos tratar de descifrar en nuestro próximo paso. 

Este paso muestra la parte oculta que la imaginación activa tiene reservada para cualquier persona que sufra el bloqueo del escritor, ya que es una forma de aprovechar una increíble cantidad de potencial creativo. También enseña la lección crucial de crear primero y luego criticar.

5. Conviértete en analista

Aquí tomamos un descanso. Podemos ir a hacernos un té. Sacamos nuestras mentes de la imaginación y volvemos a la conciencia normal.

Cuando estemos listos, recurrimos a nuestro crítico de arte interno, también conocido como nuestro intelecto, y vemos si podemos encontrar el mensaje contenido en la obra de arte que acabamos de crear.

Toma acción: Prueba la imaginación activa tu mismo

Prueba la técnica varias veces y, cuando te sientas cómodo, experimenta con varias variaciones como:

  • Centrarte en un sentimiento del sueño en lugar de la imagen del sueño.
  • Crea usando cerámica, arcilla o un medio aleatorio en lugar de papel.
  • Interactúa verbalmente con los personajes y dales acentos.

Dicho esto, siempre mantén el principio igual: permite que el inconsciente se manifieste en la conciencia y luego intente integrar sus lecciones.

Como dijo el propio Jung: “Hasta que hagas consciente al inconsciente, dirigirá tu vida y lo llamarás destino”.