Descubrir mi mundo interior

Recuerda: este símbolo  indica una pausa. No sigas leyendo cuando llegues a esta pausa y dáte un tiempo de explorar tu propio darse cuenta, siguiendo las instrucciones.

Situación si-no

Tiéndete de espaldas y busca una posición cómoda…

Cierra los ojos y mantenlos cerrados hasta que te pida que los abras… Déjate ir y toma contacto con tu cuerpo…

Mira si puedes cambiar de posición como para estar más cómoda…   – Ahora fija tu atención en la respiración… – mientras tomas conciencia de la respiración ¿Se modifica?… – Sin interferir en la respiración, obsérvala y toma conciencia de ella detalladamente…

Imagina ahora que todo tu cuerpo es como un globo que se infla lentamente mientras aspiras y se vuelve muy tenso mientras.. y rígido cuando respiras hondo… – y luego afloja lentamente mientras expiras, de modo que estás completamente relajado cuando tus pulmones están vacíos…   – haz esto tres o cuatro veces… – Ahora toma conciencia solamente de tu respiración natural…   – E imagina que cada vez que respiras, cada aspiración y expiración se lleva de tu cuerpo algo de la tensión remanente…   – De modo que te relajas aún más en cada respiración…

Recuerda ahora una situación específica en la que hayas dicho “si” pero realmente hubieras querido decir “No”. Trata de visualizar esta situación como si estuviera sucediendo ahora… – ¿Dónde estás tu?…   – ¿Cómo es el medio ambiente y cómo te sientes allí?…   – ¿quién estaba contigo y qué se acaba de decir?… – Entrégate realmente: siente esa situación y revívela como si estuviera ocurriendo ahora… – Ahora enfoca el momento cuando dices “Si”. ¿Qué tono de voz utilizas cuando dices “si” y cómo te sientes mientras dices eso?… – ¿En qué te beneficia decir “si”?… – ¿Qué obtienes diciendo “si”?… – ¿Y qué evitas diciendo “si”?…  – ¿Cómo te sientes ahora diciendo “si” en esa situación?…

Regresa ahora en ese mismo momento anterior que dijiste “si”. Ahora di “No” y cualquier otra cosa que no hayas expresado previamente…   – ¿Qué tono de voz utilizas mientras dices que “no” y cómo te sientes haciéndolo?…

¿Cómo responde la otra persona después que tu dices “No”?… – ¿Cómo te sientes ahora y qué le respondes a esa persona?…

Cambia ahora de lugar con la persona a quién le dices “no”… – ¿Cómo eres tu siendo esa persona?… – ¿Y cómo te sientes siendo esa persona?…  – ¿Qué dice y qué tono de voz emplea?…

Ahora vuelve a ser tu mismo y continua el diálogo… – ¿Cómo te sientes siendo tu mismo ahora, y en qué te diferencias a lo que sentías siendo la otra persona?… – Háblale directamente a esa persona y dile en qué te diferencias de ella…

Vuelve a ser la otra persona y continúa este diálogo…

Trata de meterte completamente en la experiencia de ser esa otra persona…

Continúa el diálogo y cambia de personaje cada vez que la otra persona comienza a replicar, de modo que puedas identificarte siempre con quién estás hablando…

¿Cómo estáis interactuando vosotros dos ahora, os estáis peleando, discutís o comenzáis a comunicaros uno al otro?…

¿De qué cosa que no estás expresando eres consciente, qué estás ocultando?…   – Deciros ahora cómo os sentís respecto del otro…

Si esto es muy difícil para ti, por lo menos dile al otro “todavía me sigo refrenando” y luego di algo acerca de este refrenarse…

Continúa este diálogo durante unos minutos más…

Compenétrate aún más de la experiencia de ser estas dos personas y explora la manera en que interactúan…

Tómate un rato en absorber tranquilamente tu experiencia…

En unos minutos podréis abrir los ojos y lo estáis haciendo este ejercicio en grupo, relatéis vuestra experiencia a las demás personas del grupo, en primera persona del presente, como si estuviera ocurriendo ahora, por ejemplo “Estoy leyendo en el cuarto de estar, estoy muy cansado y mi esposa entra y me pide ir al mercado”, etc.

Asegúrate de incluir cómo te sientes diciendo “si” y “no” en esa situación, en que te benefició decir si o no y que aprendiste del diálogo después que dijiste “No”.

Abre los ojos ahora y comparte tus experiencias con el grupo…

Sí lo estás haciendo individualmente, antes de abrir los ojos haz la misma reflexión.

Cuando te pido que recuerdes esta clase de situaciones, cualquiera que sea la que emerge, se trata de un acontecimiento todavía vivo en tu memoria porque todavía hay energía suya allí invertida.

Re-experimentándolo en el presente mediante la identificación y el diálogo, puedes descubrir que es lo que quedó inconcluso o inexpresado, y puedes asimilar tanto la experiencia como la relación con la otra persona.