Descubrir mi mundo interior

Recuerda: este símbolo    indica una pausa. No sigas leyendo cuando llegues a esta pausa y date un tiempo de explorar tu propio darse cuenta, siguiendo las instrucciones.

 

Diálogo del síntoma

Cierra los ojos y piensa en algún síntoma físico que te preocupa. Si es posible, piensa en un síntoma que puedas sentir ahora mismo. Si no sientes ninguna incomodidad ahora, piensa en algún síntoma que con frecuencia o regularmente te preocupe y mira si puedes re-crear la sensación de ese malestar.

Fija tu atención en ese síntoma y procura tomar una conciencia más minuciosa del mismo….

Exactamente  – ¿Qué partes del cuerpo están afectadas y qué sensaciones sientes en tales partes?…

Presta particular atención a las sensaciones de dolor y tensión…

Mira si puedes aceptar completamente todo malestar que sientes, y déjalo entrar en tu conciencia…

Mira si puedes aumentar ese síntoma…

Toma conciencia de cómo incrementa ese síntoma…

Y mira ahora si puedes reducirlo librándote de él de algún modo…

Tómate un rato más para explorar mejor el síntoma y tomar mayor conciencia del mismo…

Conviértete ahora en ese síntoma ¿Cómo eres tú siendo síntoma?…

¿Cuáles son tus características y que le estás haciendo a esta persona?…

Háblale ahora a esta persona y dile que le haces  y cómo le haces sentir…

Como síntoma ¿Qué le dices a él o ella?…

¿Cuál es tu actitud y cómo te sientes?…

Ahora se tu mism@ nuevamente y respóndele al síntoma…

¿Qué te contesta y cómo te sientes mientras responde?…

¿Qué sucede entre vosotros dos?…

Vuelve a convertirte en síntoma y prosigue el diálogo…

¿Cómo te sientes ahora siendo síntoma y que dices?…

Ahora dile a esta persona qué estás haciendo por ella…

¿De qué manera le eres útil o le facilitas la vida?…

¿Qué le ayudas a evitar?…

¿Qué otra cosa puedes decir?…

Se tu mism@ otra vez ¿Qué respondes ahora?…

Continua este diálogo durante un rato y alterna a fin de identificarte con quien quiera que estás hablando.

Mira que puedes aprender de cada uno mientras prosigues el diálogo…

Mantén los ojos cerrados y recapacita en silencio sobre la experiencia…

Ahora abre los ojos y comunica tu experiencia  en primera persona del presente, como si estuviera sucediendo ahora…

Con frecuencia un síntoma tiene mucho que comunicarte, si tomas el tiempo de prestarle atención y escuchar los mensajes que te envía.