¡Oh Roma! el mundo es tuyo y tu reina ¡Oh Roma! la más brillante de todas las estrellas del Cielo, madre de Dioses y Hombres, dentro de tus templos sabemos que el Cielo está al alcance, tú hiciste de tu ciudad el mundo entero.

Este antiguo verso de Cicerón, define perfectamente el espíritu de una ciudad, cuya cultura todavía nos fascina desde sus inicios, hace más de 2.500 años.

La historia de Roma, está unida estrechamente a la historia de la Europa Occidental. Todavía persisten las huellas de la ocupación romana, que nos fascinan y deslumbran hoy en día, en lugares tan dispares como el norte de Gran Bretaña, o el Norte de África.

Los cimientos de las civilizaciones occidentales, sus culturas, y sus instituciones, son herencia del ideal de un gran estado único, una Europa unida.

CIVILIZACIONES ANTIGUAS – ROMA

A lo largo de los siglos, nombres como Cesar, Nerón, Coliseo, Pompeya o el foro romano, han seguido capturando nuestra imaginación, su pronunciación rica y evocativa, refleja distintas visiones de Roma.

Cualquier escolar conoce la leyenda del nacimiento de Roma, una leyenda que narra que el lugar llamado las 7 colinas de Tiber, fue el elegido por Rómulo y Remo, para crear la poderosa Roma en el año 753 antes de Cristo. Los gemelos fueron amamantados por lobos salvajes, pero en contraste a sus orígenes, se supone que la ciudad fue creada para convertirse en el compendio de la civilización.

Desde las alturas de su poderoso imperio, la mayoría de los ciudadanos romanos, debían comparar el resto del mundo, con un páramo inóspito lleno de bárbaros.

¡Qué diferente debieron ser sus civilizadas vidas, en comparación con las de sus vecinos! Los Galos.

El estilo de vida de las familias prósperas, cuyas riquezas provenían de las conquistas a través de todo el Imperio, eran envidiables…..