Descubrir mi mundo interior

Me gustaría mostraros una presentación, la cual habla sobre la inteligencia del corazón y de todas las células de nuestro cuerpo y que están gobernadas o controladas por la mente. Cada célula de nuestro sistema inmunológico produce la misma sustancia que produce el cerebro sin llegar a ser tan elaboradas. Por lo tanto todo nuestro cuerpo reacciona a estímulos pensantes como lo realiza el cerebro.

Se podría decir que todo nuestro cuerpo tiene inteligencia propia y está escuchando constantemente los mensajes que salen de nuestros pensamientos. Todo lo que pensamos es analizado y respondido si es necesario por las células de nuestro cuerpo. Es decir, si nos golpeamos en la mano y durante todo el día estamos pensando… “Me he golpeado la mano, me duele”, ¿qué creéis que va a ocurrir?

la inteligencia del corazón

El mayor descubrimiento en este campo ha sido que el corazón dispone de un cerebro propio que recibe y procesa información. Esta inteligencia del corazón hace que pueda tener capacidades sensitivas propias. Con este punto me viene la frase coloquial: “Piensa con el corazón y no con el cerebro”, ¿cuánto de verdad tendrá esta frase?

También comenta que el cerebro y el corazón pueden ser los responsables de la conciencia propia. Realmente en nuestro cuerpo energético son dos puntos muy espirituales. El del cerebro, que dispone de la glándula pineal reconocida como glándula espiritual y que permite la visión aural a través del tercer ojo. Y el corazón, que es una zona de vital importancia, por ser la conexión que mediante el chakra del corazón se conecta a la energía de la tierra. Esta proviene de nuestros pies y de nuestra energía divina, la cual entra por nuestro chakra coronario en la parte alta de nuestra cabeza.

También habla sobre la comunicación entre el corazón y el resto de cuerpo mediante un campo magnético. Podría tratarse de nuestro aura energético sostenido por nuestros centros energéticos llamados chakras.

Y por último, me ha parecido lo más interesante de la presentación, la práctica de lo que han denominado la Respiración Activa. En ella estamos mandando instrucciones a nuestro corazón para que las procese como si fuera un cerebro. En este punto, a mí personalmente también me gusta realizar la respiración de esta manera y en algunos momentos unir en la misma inspiración al corazón y al cerebro para potenciar y equilibrar esta unión la cual permita aumentar y crecer nuestra conciencia.