Hace cerca de 3.000 años, en los turbulentos comienzos de la historia, surgía una nueva y poderosa civilización, fueron los primeros maestros en el uso del hierro, y por ello se convirtieron en los amos de Europa, Los Celtas era un pueblo extraordinario, durante años consiguió dominar todo el Noroeste Europeo, y su influencia sobre todo en el campo de las artes, ha perdurado hasta el presente. Sin embargo en ningún momento de su periodo de ascendencia, llegaron a tener identidad nacional, incluso desconfiaban unos pueblos celtas de otros, como si se tratase de desconocidos.

Como muchos otros pueblos de principios de la historia de la humanidad, la mayor parte de sus relatos están envueltos en el misterio, el mito se disfraza de historia, y la leyenda se mezcla con la realidad, y a menudo las mejores historias, resultan ser las menos ciertas.

Los Celtas no dejaron grandes restos para que disfrutaran los arqueólogos, como ocurre con los egipcios y los pueblos del mediterráneo, quienes nos dejaron grandes ciudades y monumentos. Los Celtas tenían una vida simple y seminómada, construyeron casas sencillas, que se derrumbaron con el paso del tiempo.

Los Celtas fueron también analfabetos de sus propios idiomas, aunque se les educaba y entrenaba en otros aspectos, pero a diferencia de otras civilizaciones antiguas, los Celtas han sobrevivido hasta los tiempos modernos, sus arcaicos idiomas, no han desaparecido como otros muchos, sino que sobreviven como idiomas vivos en Escocia, Irlanda, Gales y Bretaña.

Algunos restos de su ancestral estilo de vida, han llegado incluso hasta hoy, por ejemplo., las pequeñas poblaciones de granjeros llamadas krofters de la costa Oeste de Escocia e Irlanda…..