Incluso hoy en día persisten los ecos de las civilizaciones perdidas, nos deslumbran y nos intrigan, permanecen como poderosos guardianes del pasado, un legado de los pueblos desaparecidos que todavía representan.

El Egipto del mundo moderno mira con orgullo las maravillas de su pasado, oscurecido por los siglos anteriores, y por las interminables arenas del desierto, el eterno esplendor de las pirámides de Guiza, y la gran esfinge, son testigos mudos de la gran historia antigua de Egipto, azotados y erosionados por los calientes  vientos desérticos y el sol ardiente, los ecos de estos tesoros todavía perduran pero, imaginemos como serán en su glorioso apogeo, pintadas brillantemente con colores llamativos, hubo un tiempo que se alzaban como los guardianes de una civilización orgullosa, la mayor civilización de la Tierra.

CIVILIZACIONES ANTIGUAS – EGIPTO

Comprender realmente el espacio de tiempo en el que los faraones reinaron, es una tarea difícil pero, si imaginamos todos los sucesos que tuvieron lugar, desde el nacimiento de Cristo hasta nuestros días, aún tendríamos que añadir otros mil años más al futuro, si queremos igualar el periodo del reinado faraónico, un reinado, verdaderamente asombroso de 3.000 años de duración.

Hoy miramos con asombro las pirámides de Guiza, y recordamos con respeto, a las miles de personas que trabajaron con esmero durante unos 20 años para construirlas. La mayoría de las técnicas de construcción, eran similares a las utilizadas hoy en día, es increíble que dos millones de bloques de piedra, algunos de ellos con un peso de unas 60 toneladas, fueran transportados por el río Nilo para más tarde ser colocadas en su lugar.

Nadie sabe exactamente como se llevó a cabo la construcción, algunos datos sugieren, que pudieron utilizarse gigantescas rampas de tierra alrededor de la pirámide durante su construcción, para llevar los bloques hasta su emplazamiento, finalmente las pirámides se cubrieron de piedra cáliza blanca de arriba abajo, a medida que se quitaban las rampas….