Descubrir mi mundo interior

De todas las prácticas laborales internas disponibles en el siglo XXI, el trabajo espejo es uno de los más simples y poderosos. El trabajo espejo es extrañamente confrontante, innegablemente intimidante, un poco vergonzoso… pero también profundamente curativo.

No, no tienes que salir y derrochar dinero en un montón de teoría espiritual o de autoayuda. Todo lo que necesitamos es un espejo. ¡Eso es todo!. Y casi es seguro que todos nosotros ya tenemos acceso a uno.

Si lo que estas buscando es una nueva herramienta psicológica o espiritual para agregar a tus sesiones, no busques más que el espejo de tu baño.

¿Qué es el trabajo espejo?

El trabajo espejo es un método desarrollado originalmente por la maestra Louise Hay como una forma de ponerse en contacto con nuestro ser interior. El propósito principal del trabajo del espejo es desarrollar el amor propio, el auto-cuidado y una relación más significativa con los demás. Simplemente mirándose en el espejo durante una cierta cantidad de tiempo cada día y hablando suavemente con uno mismo, podemos fomentar una conexión más compasiva y de perdón con nuestro ser.

Me siento incómodo sentado frente al espejo. ¿Por qué?

Tengo un reto para ti:

  • Siéntate o detente frente a un espejo durante cinco minutos. Simplemente mírate y mantén el contacto visual. Eso es todo lo que tienes que hacer.
  • Ahora dime cómo te sientes.
  • Si eres como la mayoría de las personas, te sentirás incómodo. Es posible que también te sientas inquieto, avergonzado, emotivo o que aparezcan otros sentimientos como el autodesprecio y la crítica.
  • ¿Pero por qué pasa esto?

Como Louise Hay escribe en su libro espejo :

“El espejo te refleja los sentimientos que tienes sobre ti mismo. Te hace saber de inmediato dónde te estás resistiendo y dónde estás abierto y fluido. Te muestra claramente qué pensamientos necesitarás cambiar si deseas tener una vida feliz y plena.”

Louise Hay

En otras palabras, frente al espejo, no hay escondite. Frente al espejo, vemos una visión íntima (y a veces dolorosa) de la relación que tenemos con nosotros mismos.

El trabajo espejo puede hacernos sentir incómodos inicialmente porque expone a nuestro crítico interno. De repente, todo lo que sentimos sobre nosotros mismos, de lo que podríamos no ser conscientes, sale a la superficie. Y si no has desarrollado una relación compasiva contigo mismo, puedes ser propenso a creer toda la maldad susurrada por tu crítico interno.

Espejo de trabajo y reconexión con el niño interior

Otra razón por la cual el trabajo espejo puede hacernos sentirnos incómodos es que expone partes vulnerables de nuestro ser interior. En particular, el trabajo en el espejo nos puede poner cara a cara con el niño que llevamos dentro.

Todos poseemos un niño interior. Es uno de los muchos arquetipos (o formas de energía) que compone nuestra estructura de personalidad.

Cuando te miras al espejo, no suele ser inusual sentir oleadas de tristeza. Pero aunque mirar al espejo puede ser a veces molesto, estos sentimientos apuntan a un trabajo más profundo que está sucediendo. Simplemente mirarse en el espejo y consolar a nuestro niño interior puede ser una práctica tremendamente curativa y una forma de trabajo interno. Cuanto más emocional te sientas, más purga emocional y de transformación está ocurriendo.

Refleja el trabajo como un portal en tu alma

Los ojos son el espejo del Alma, como bien dice el viejo dicho, y el trabajo con espejos te da acceso directo a esa parte más profunda de ti. Pero primero, el trabajo interno debe suceder.

Conectarse con el Alma no siempre ocurre inmediatamente durante un trabajo espejo, aunque puede ocurrir. Por lo general, tendrás que superar tus inseguridades y resentimientos practicando el amor propio antes de que puedas sentir emerger tu presencia interior más profunda.

Pero, ¿cómo sabes que te estás reconectando con tu Alma?

No puedo responder a esa pregunta. Pero para mí, la presencia de mi Alma surge cuando mi rostro se suaviza, mis ojos se vuelven más cálidos y compasivos, una leve sonrisa entra en mi rostro y una forma más ligera de energía llena mi cuerpo. Sentirnos atraídos hacia adentro también es otra señal.

Por mágico o místico que pueda parecer, usar el trabajo de espejo como un portal a tu Alma es en realidad bastante natural. No hay nada fantasmagórico al respecto. Se siente como regresar a casa, a la parte más verdadera, más completa y más sabia de ti mismo.

Cómo practicar el trabajo espejo (Guía paso a paso)

No hay métodos oficiales para hacer trabajos en espejo. Personalmente, prefiero adaptar el trabajo de espejo para mí y para mis propias necesidades. Estos son algunos de los principios fundamentales del trabajo espejo que puedes tener en cuenta si deseas crear tu propia práctica:

  • Use afirmaciones que te parezcan auténticas (lo explicaremos más adelante)
  • Dedica al menos cinco minutos todos los días.
  • Realiza el trabajo en un espejo en privado para que no te molesten (o sientas la necesidad de mantenerte con la guardia alta)
  • Está bien sentirse de una manera emocional: deje sentir lo que surja.
  • Mantén un diario donde registres cualquier experiencia notable (lo explicaremos más abajo)

Dicho esto, aquí hay una guía paso a paso simple para reflejar el trabajo que puedes usar y adaptarlo a tus propias necesidades:

1. Comprométete

El trabajo espejo crea cambios muy profundos cuando se realiza de una manera constante durante un largo período de tiempo. Recomiendo dedicar un mínimo de cinco minutos al día, siendo ideales diez minutos o más.

2. Piensa en el mejor momento del día.

El trabajo espejo es flexible y puede adaptarse a tu propio horario. A la mayoría de las personas que conozco que lo practican les gusta hacerlo temprano por la mañana y por la noche, antes de acostarse. También puedes hacer trabajos espejo durante el día, cuando pases por alguno. También puedes encontrar un lugar privado (como un baño) para hacer este ejercicio mientras estás en el trabajo.

3. Elige o crea tu propia afirmación

¿Por qué usar afirmaciones?… Las afirmaciones contrarrestan el diálogo interno negativo que aparece en nuestra cabeza, además que también ayuda a reprogramar nuestra mente. Cuando usamos afirmaciones, estamos afirmando algo que nos gusta de nosotros mismos o algo positivo que deseamos darnos.

Es posible que desees crear tu propia afirmación espontáneamente en función de cómo te sientas cuando te mires en el espejo. Por ejemplo, si te sientes feo en ese momento, puedes afirmarte a ti mismo: “Tengo un corazón y un alma hermosa” o lo que te parezca más auténtico. Si te sientes incómodo en tu propia presencia, puedes afirmar: “Está bien sentirse incómodo, me acepto tal y como soy”.

Alternativamente, puedes elegir de una lista de afirmaciones y experimentar usando una afirmación cada día (o una por una semana). Aquí hay unos ejemplos para decirte en el espejo:

  • Estoy aprendiendo a amarte.
  • Estoy dispuesto a cuidarte.
  • Me encanta lo considerado / cariñoso / sincero / ____ que eres.
  • Soy digno de amor.
  • Yo soy suficiente.
  • Soy exactamente quien necesito ser en este momento.
  • Está bien para mí sentir miedo.
  • Está bien que me sienta triste.
  • Soy hermosa.
  • Está bien para mí sentirme incómodo.
  • Yo soy completo.
  • Abrazo amorosamente mis miedos.
  • Soy feroz y fuerte.
  • Confío en mi sabiduría natural.
  • Soy abierto y receptivo.
  • Yo creo en mi mismo.

Hay miles de afirmaciones por ahí, así que esto es solo una pequeña “muestra”. Ver mas afirmaciones.

Una nota sobre las afirmaciones: si estás creando tus propias afirmaciones, asegúrate de mantenerlas redactadas de una manera positiva. Muchos practicantes que trabajan con afirmaciones afirman que la mente inconsciente no entiende lo negativo y traducirá cualquier afirmación expresada negativamente a la inversa. Por ejemplo, en lugar de decir “No soy inútil, soy digno”, diga: “Yo Soy digno”. O en lugar de decir: “No seré malo conmigo mismo”, diga: “Me trato con amabilidad”.

Además, el punto de las afirmaciones no es endulzar el cómo te sientes. Si realmente no puedes decirte en el espejo “Te amo”, ¡entonces no lo hagas!. El punto no es ser falso, el objetivo es ofrecerte amor sincero. Si una afirmación como “Te amo y te acepto” se siente demasiado difícil, concéntrate en una afirmación más suave como “Estoy aprendiendo a amarte y aceptarte” o “Quiero amarte y aceptarte más”.

4. Repite tu afirmación (con sentimiento)

Ya sea en voz alta o en tu cabeza, repite tu afirmación contigo mismo al menos diez veces. Louise Hay recomienda al menos 100 veces, pero eso puede parecer mucho al principio. Ciertamente, cuanto más repitas tu afirmación con sinceridad, más profundo será el impacto. Así que trata de establecer un número realista que puedas realizar y trata de mantenerlo. Siempre puedes aumentar la cantidad de veces que dices tu afirmación mientras te miras en el espejo a medida que avanzas en tu práctica.

Al decir tu afirmación, es importante que te mires directamente a los ojos. También puedes usar tu propio nombre, ya que esto envía un poderoso mensaje al inconsciente. Por ejemplo, es posible que desees decir: “Aprecio lo cariñoso que eres [inserte su nombre aquí]”, “Te amo [inserte su nombre aquí]”.

5. Abraza cualquier emoción que surja

Es normal y está bien sentirse molesto. Si sientes la necesidad de llorar, déjate llevar. ¡Estás liberando viejas formas de ser!. También puedes darte un abrazo, que también es algo maravillosamente terapéutico. Es probable que te sientas emotivo en algún momento y eso se debe a que el viejo dolor estancado que se ha acumulado a través de los años está saliendo a la superficie. A veces, las emociones que sentimos durante el trabajo en el espejo son de la infancia, especialmente si son intensas. Si este es el caso, consuela a tu niño interior al reconocerlo dentro de ti. Es posible que desees decirle palabras como: “Estás bien, te veo, te entiendo”, “Estoy aquí para ti”, “Me encanta lo valiente que eres pequeño [insertar nombre]”, etc.

Una nota sobre los hombres que trabajan en el espejo: sentir y expresar emociones probablemente será más difícil para los hombres que para las mujeres. ¿Por qué?… Los hombres están condicionados a percibir que el control de las emociones son una verdadera medida de masculinidad, pero la verdad es que este control es solo otra palabra para distanciarse y reprimirse emocionalmente. No hay nada de valiente al evitar las emociones. Si eres un hombre, necesitarás más tranquilidad y compasión en esta etapa del trabajo. Ten algunas afirmaciones profundas a mano y la voluntad de ver su apertura emocional como una verdadera fuerza.

6. Graba tus descubrimientos

Es importante durante el curso de tu trabajo espejo llevar un diario. No necesitas escribir párrafos largos sobre las experiencias que has tenido. Simplemente escribe una o dos frases. Registra cómo te sientes (incluso si eso significa expresar lo tonto que te sientes) y lo que surgió. No necesitas llevar un diario de trabajo espejo todos los días, pero asegúrate de anotar cualquier experiencia notable que hayas tenido. Cualquier nueva emoción, pensamiento, descubrimiento debe registrarse. Al mantener un diario, podrá seguir su evolución y progreso.


El trabajo espejo es engañosamente simple pero tremendamente poderoso. Se puede hacer mucho trabajo de curación simplemente mirándose en el espejo y expresando afirmaciones amorosas.

Uno de los beneficios secundarios más sorprendentes del trabajo espejo es cómo impacta en las relaciones con los demás. Al aprender a amarte más, la vida se vuelve más armoniosa y tus conexiones con los demás pueden mejorar significativamente.